Argentina campeón de la Copa América 1925
La segunda vez que la Argentina logró una Copa América, o también denominada Campeonato Sudamericano fue en el año 1925, jugado en Buenos Aires.
La segunda vez que la Argentina logró una Copa América, o también denominada Campeonato Sudamericano fue en el año 1925, jugado en Buenos Aires. En esta oportunidad participaron tres selecciones: Argentina, Paraguay y Brasil. Uruguay no estuvo porque sus dos Asociaciones debían reunificarse, a la vez que Chile tampoco integró debido a su pobre performance en la competencia realizada en 1924.
Se resolvió que se enfrentarían todos contra todos, pero “en dos ruedas”, culminando con un Argentina-Brasil con serios incidentes, de tal manera que se lo denominó “La Batalla de Barracas”.
En el Estadio de Sportivo Barracas, el mismo sitio que se pugnó en 1921, se jugaron 3 encuentros, el resto de los 3 restantes se consumaron en el Estadio de Boca Juniors, originado a mediados de 1924 en calle Brandsen y Del Crucero.
La Selección se compuso únicamente de jugadores de la Asociación Argentina de Football afiliados a la Confederación Sudamericana y la FIFA. Mayormente eran del plantel xeneize, que habían concurrido a una excursión por diversos países de Europa.
En el partido inicial se enfrentaron Argentina y Paraguay, el 29 de noviembre en cancha de Boca ante 18.000 hinchas. El árbitro fue el uruguayo Ricardo Vallarino.
Formó con Tesoriere; Bidoglio y Muttis; Médici, Vaccaro y Fortunato; Tarasconi, Martín Sánchez, Irurrieta, Seoane y Bianchi. Los argentinos a los 2 minutos abrieron el marcador por una genialidad de Manuel Seoane y así se fueron al descanso. Comenzó la segunda etapa, y a los 25 “reventó” el arco paraguayo el santafesino Martín Sánchez, brindando números decisivos.
En Sportivo Barracas, el 13 de diciembre, disputaron los dos líderes, Argentina y Brasil, con una enorme expectativa de asistentes, superando los 25.000 espectadores. Tesoriere; Bidoglio y Muttis; Médici, Vaccaro y Fortunato; Tarasconi, Sánchez, Garassino, Seoane y Bianchi, fueron los once que salieron a jugar ese partido.
A los 22 minutos llegó la apertura con un golazo de Nilo para los visitantes. Seoane consiguió empatar antes de finalizar los primeros 45 y en el segundo tiempo, el propio Seoane completó su gran actuación con otras dos conquistas, más la lograda por Garassino, para el 4-1 final ante el delirio de la multitud.
El desquite entre argentinos y paraguayos se llevó a cabo en La Boca, el 20 de diciembre. Argentina alistó a Tesoriere; Bidoglio y Muttis; Médici, Vaccaro y Fortunato; Tarasconi, M. Sánchez, Irurieta, Seoane y Bianchi. Fleitas Solich logró marcar para los visitantes, a los 15 del primer tiempo. Los argentinos reaccionaron y Tarasconi a los 22 minutos y Seoane llegando a la media hora revirtieron el marcador. En la segunda etapa Irurrieta le puso la chapa final.
Argentina y Brasil se enfrentarían en la final, el día de Navidad, en Sportivo Barracas, ante unos 30.000 espectadores. El responsable arbitral fue el paraguayo Manuel Chaparro.
Argentina formó con Tesoriere; Bidoglio y Muttis; Médici, Vaccaro y Fortunato; Tarasconi, Cerrotti, Seoane, De los Santos y Bianchi. Brasil se adelantó a los 27 minutos por medio de Friedenreich que venció a Tesoriere. Menos de cinco minutos después, Nilo anotó el segundo para Brasil generando angustia entre los hinchas. De repente, lo peor…
Antes de cumplirse el tiempo de la primera etapa, una feroz embestida brasileña resultó controlada por Muttis mediante una grosera falta al Tigre Friedenreich, quien reaccionó con una patada descalificadora. El jugador argentino se defendió con un puñetazo, el episodio desató un escándalo entre varios jugadores y los espectadores ingresaron al campo de juego, con lo que el cotejo se paró un tiempo prolongado.
Luego de un pedido de perdón de ambos equipos, que finalizó con un abrazo entre Friedenreich y Muttis, se reanudó. Faltando segundos para ir a los vestuarios al término del primer tiempo, descontó “Carburín” Cerrotti y la paridad se produjo a los 10 minutos de la segunda parte mediante una ocurrencia de “La Chancha” Seoane, que al conquistar 6 goles se transformó en el goleador de la Copa.
Con el empate, la Argentina conquistó por segunda ocasión la Copa América. Los incidentes no pasaron inadvertidos en Brasil y medios de comunicación se refirieron a la refriega como “La Guerra de Barracas”. Argentina y Brasil no se enfrentaron oficialmente en los siguientes 11 años.
RESULTADOS
Argentina 2 Paraguay 0
Brasil 5 Paraguay 2
Argentina 4 Brasil 1
Brasil 3 Paraguay 1
Argentina 3 Paraguay 1
Argentina 2 Brasil 2
POSICIONES
Equipos J G E P Gf Gc Pts.
Argentina 4 3 1 0 11 4 7
Brasil 4 2 1 1 11 9 5
Paraguay 4 0 0 4 4 13 0
26 GOLES: Se convirtieron, con un promedio de 4,66 por encuentro. El partido de más goles fue Brasil 5-Paraguay 2
Un afrodescendiente en la Selección
Alejandro De los Santos fue un futbolista afrodescendiente, ya que sus padres se escaparon de la esclavitud en Angola, que vistió la camiseta de la Selección Argentina y se consagró en esta edición de la Copa América.
en Sportivo Dock Sud, Huracán, San Lorenzo e hizo historia con sus goles en El Porvenir.
Manuel Seoane no perdonó
El hombre de El Porvenir se consagró goleador de la Copa América 1925, y fue un jugador de mayor relevancia de la década del veinte. En el certamen anotó 6 goles en 4 partidos en el siguiente orden: 1 a Paraguay, 3 a Brasil, 1 a Paraguay y 1 a Brasil.
Se trató de un goleador extraordinario, de mucha potencia, astuto y habilidoso, de una espectacular conformación física. Debutó en 1921, en la primera fecha, en Independiente ante Racing una lucha que tuvo que suspenderse por una lluvia descomunal. Al siguiente año significó la figura excluyente del “Rojo”, Campeón del Torneo Argentino, marcando la friolera de 55 goles en el certamen.
Luego sufrió la expulsión por un año de un árbitro, en un duro encuentro frente a River, fichó para El Porvenir y descolló en la expedición que Boca efectuó en Europa en 1925 convirtiendo 16 de los 40 tantos logrados por el xeneize. A la vuelta, retornó a Independiente y en el seleccionado nacional conquistó la Copa América en 1925, 1927 y 1929.
En 1933 con la camiseta del Rojo jugó su último choque futbolístico. El 22 de agosto lo despidieron con un partido homenaje. Fue director técnico del Seleccionado Argentino entre 1935 y 1937 alcanzando 7 triunfos, un empate y dos derrotas.




