El dramático antecedente de Argentina con Islandia que anticipó el fracaso del ciclo de Jorge Sampaoli
La Selección argentina debutó en el Mundial de Rusia 2018 con un inesperado empate 1-1 ante Islandia. El penal fallado por Lionel Messi y las falencias del equipo de Jorge Sampaoli marcaron el inicio de una campaña que terminaría en frustración.
El historial entre la Selección Argentina e Islandia, que van a jugar un amistoso en la previa del Mundial 2026, registra un solo enfrentamiento oficial, aunque se trata de un partido que quedó marcado en la memoria de los hinchas argentinos por todo lo que representó.
El único choque entre ambos seleccionados se disputó el 16 de junio de 2018, en la primera fecha del Grupo D del Mundial de Rusia. Aquel empate 1a 1 no solo significó un duro golpe para el equipo dirigido por Jorge Sampaoli, sino que también anticipó la decepcionante campaña que terminaría con la eliminación en los octavos de final.
La Selección argentina llegaba a la Copa del Mundo envuelta en dudas. Había conseguido la clasificación de manera agónica en la última fecha de las Eliminatorias Sudamericanas y, meses antes, había sufrido una histórica goleada por 6-1 frente a España en un amistoso.
Del otro lado estaba Islandia, que disputaba el primer Mundial de su historia tras sorprender al fútbol europeo con grandes actuaciones en la Eurocopa 2016. Aun así, en la previa, el conjunto albiceleste aparecía como amplio favorito para quedarse con los tres puntos.
El partido comenzó de la mejor manera para Argentina. A los 19 minutos del primer tiempo, Sergio "Kun" Agüero recibió dentro del área y sacó un potente remate para convertir el 1-0. Ese gol sería uno de los dos que el delantero marcó a lo largo de los tres Mundiales que disputó.
Sin embargo, la alegría duró poco. Apenas cuatro minutos después, Alfred Finnbogason aprovechó una serie de rebotes dentro del área y estableció el 1-1 para Islandia.
A partir de ese momento, Argentina perdió claridad y comenzó a mostrar las falencias colectivas que la acompañarían durante todo el torneo. Con escasas ideas en ataque y dependiendo casi exclusivamente de las individualidades, el equipo no logró romper la resistencia islandesa.
La gran oportunidad para quedarse con la victoria llegó a los 63 minutos, cuando el árbitro sancionó un penal a favor de la Selección. Lionel Messi se hizo cargo de la ejecución, pero el arquero Hannes Halldórsson adivinó la intención y contuvo el remate, protagonizando una de las imágenes más recordadas de aquella Copa del Mundo.
En los minutos finales, Argentina intentó sin éxito encontrar el gol del triunfo y debió conformarse con un empate que dejó preocupación e incertidumbre de cara al resto del certamen.
Con el paso del tiempo, aquel 1-1 frente a Islandia quedó como una muestra temprana de los problemas que arrastraba el ciclo de Sampaoli. La Selección avanzó a los octavos de final con muchas dificultades y terminó siendo eliminada por Francia, que luego se consagraría campeona del mundo.




