Julián Weich: "Soy consciente que la televisión es un negocio"

EXCLUSIVO El conductor analizó la pantalla chica en diálogo con DiarioShow.com. Además, habló de la crisis sanitaria, su compromiso con UNICEF y mucho más. Enterate en la nota.

@Rfilighera

 

Como queriendo emular a los más ejemplares líderes budistas, Julián Weich no tiene dudas en afirmar que “en esta nueva etapa de la cuarentena estoy tratando de ejercitar al máximo la paciencia, aunque esto es algo que vengo ejercitando desde hace muchos años. Realmente, llevo a cabo la tarea que puedo”, le dice a DiarioShow.com

En relación con las medidas de aislamiento que llevaron a cabo Estados Unidos, Gran Bretaña e Italia, Weich manifiesta que “me sorprendió la tardanza de esos países en adoptar este tipo de medidas, algo que inevitablemente, se reflejó en las vidas perdidas que se podrían haber salvado de haber mediado otras decisiones; la experiencia, en definitiva, está dictando que, en este tipo de desastres, es mejor tomarse más tiempo para la prevención que menos”.

Ante la consulta de si cree que como consecuencia de estos episodios se ha revalorizado el rol de la salud pública, destacó que “para mí no existe la salud pública: existe la salud. Después, si es pública o privada, no incide demasiado en el tema en cuestión. Desde mi visión, yo creo que lo que se está revalorizando es el cuidado que tenemos que tener para con el otro. Es la primera vez que nos pasa algo donde nuestra actitud puede afectarle la vida a un semejante".

El presentador analizó la televisión actual.
El presentador analizó la actualidad.

"Nuestra manera de comportarnos, de cuidarnos o no cuidarnos, de acercarnos o no acercarnos a otra persona, de respetar o no la cuarentena, es decisiva para mejorar esta crisis. Es muy loco todo esto, pero es la primera vez que sucede en que el centro del universo es nuestro semejante. Tenemos que, invariablemente, vivir de esta manera, porque esto que ha sucedido en el mundo, más allá de que en un determinado momento desaparezca la pandemia, hará que la humanidad presente cambios insospechados”, agregó.

Crisis y oportunidad

Con respecto a su rol de embajador de Unicef en Argentina, Julián afirmó que “hace 28 años que vengo desarrollando esta actividad y por la que pido que el ciclo ‘Un sol para los chicos’ se transmita en cadena y que no se fijen en el rating, como sí ha sucedido, recientemente, con el programa que se realizó contra el coronavirus ('Todos juntos')".

Y continuó: "Estos episodios que estamos viviendo no me modificaron en nada, porque yo asisto en lo social desde hace mucho tiempo. Lo que sí observo ahora es que mucha gente que no estaba antes tan preocupada por las necesidades de la sociedad expresó un cambio rotundo de mentalidad. Si mañana levantan la cuarentena y se va el coronavirus, les voy a pedir como un favor especial que no regresen a su actitud de mirarse para adentro y dejar de ocuparse por el otro. Ojalá que todos los que despertaron con esta pandemia permanezcan despiertos”.

El conductor es embajador de UNICEF.
El conductor es embajador de UNICEF.

El rol de los diferentes medios en función de esta emergencia sanitaria fue analizado por Weich en estos términos: “Entiendo que la televisión es el medio que mejor se está manejando sobre la cobertura de esta situación, en tanto que las redes distan mucho de estarlo. La televisión está cumpliendo un rol fundamental en tamizar la vorágine de noticias y, por otra parte, va limpiando el camino entre lo verdadero y lo falso”.

Yo siempre he sido un defensor de la tevé educativa”, subrayó Julián a modo declaración de principios. A lo que agregó: “O por lo menos, intento que no maleduque. Soy consciente de que la televisión es un negocio y responde al rating; hay productos que son hermosos y otros que son espantosos. Es la televisión que tenemos y que compite contra todas las plataformas digitales del mundo, contra los teléfonos celulares, contra las tablets y contra el diario. Mi opinión es que continúa siendo un medio de comunicación valioso al que todavía el público le sigue creyendo. Siempre la tengo como un marco de referencia, porque me dio la posibilidad de crecer profesionalmente”.

Acerca de si las empresas televisivas están en condiciones de generar sustanciales cambios en materia de contenido, Weich destacó: “Yo creo que esta situación es como el tema del huevo y la gallina. Las empresas, por un lado, se quejan de ciertos programas y, a su vez, son las que pautan esos mismísimos programas. Es una verdadera contradicción”.

Cuando lo consultamos sobre la profesionalización de los medios, fue contundente al afirmar que “este tema se ha dado en los aspectos técnicos y visuales, pero no siempre desde el aporte humano”. Y amplió: “Cuando escucho a periodistas hablar en estos términos, ‘se choreó’ o ‘se afanó’, de la misma manera en que nos podemos expresar en la calle, me resulta incómodo. Un periodista debe utilizar desde su responsabilidad profesional otro tipo de lenguaje; es como escribir un libro, hay que hacerlo sin errores de ortografía. Con la tele pasa lo mismo, debemos exigir que esa persona esté capacitada para estar frente a cámara. Hoy no existe una exigencia alta; entonces, cualquier hijo de vecino puede desenvolverse en un estudio, aunque sea de manera desprolija”.

Julián se mostró a corazón abierto.
Julián se mostró a corazón abierto.

Espectador crítico

En relación con el nivel que ostentan las ficciones locales, evaluó: “Siempre hemos tenido un nivel de ficción buenísimo. Estuvimos en la avanzada y contamos, por otra parte, con espléndidos actores y eficaces guiones. Nuestra ficción es muy buena y, por lo general, no tenemos nada que envidiarles a las latas extranjeras; aunque, lamentablemente, por un tema exclusivamente comercial, estos productos se han apoderado de nuestra cartelera”.

También se refirió, en otro momento de la charla, a la problemática de los acosos sexuales: “Generalmente, cuando una persona acosada habla, es porque sucedió. Además, tiene derecho, más allá del tiempo transcurrido, a denunciarlo cuando emocionalmente así lo crea necesario. No me importa si los protagonistas pertenecen al mundo del espectáculo; cualquier situación de derecho vulnerada debe y tiene que ser denunciada”.

Acerca de la posibilidad de regresar a la pantalla televisiva, en el Canal 9, con un programa en el que coanimaría, los fines de semana junto con la actriz y panelista Carolina Papaleo, Julián Weich sólo arriesgó: “Por ahora, no hay nada, realmente, no se cuenta ni con el título del programa”. Hasta ahí la declaración escueta y firme del actor y conductor.

Sin embargo, estamos en condiciones de afirmar que se han llevado a cabo importantes reuniones, destacándose, en un primer momento que la propuesta se desarrollará como un programa ómnibus los fines de semana por Canal 9. Puntualmente, comenzaría el sábado 2 de mayo, iría de 17 a 20, antes de “Implacables”, la creación de Susana Rocasalvo.

Además del desarrollo de temas de actualidad, se contará con juegos interactivos e invitados vía Skype, como para acompañar al público en cuarentena.


INFANCIA Y PANTALLA CHICA RECUERDOS IMBORRABLES

Aquellos recuerdos de la infancia permanecen en Julián Weich como un verdadero cofre de tesoros en el que seguramente el cine y, también, la televisión ejercieron un poder enorme de entretenimiento y ayudaron a vivir a ese chico que, posteriormente, también pudo encauzar su vocación en el amor por el teatro, la televisión y las revistas de historietas de aquellos años.

Julián mantiene como algo sagrado esa etapa marcada a fuego en su memoria afectiva y en charla con este medio admitió que “la pantalla siempre ejerció en mí un poder de atención realmente notable. Recuerdo que algunos programas como ‘Titanes en el ring’ formaban parte de mi universo infantil".

"Por otra parte, me devoraba, también, la recordada serie 'El hombre nuclear', que la tengo como una de mis colecciones preferidas, ahora, en DVD, todas las temporadas. Por otra parte, era un asiduo espectador de Gaby, Fofó y Miliki, 'La Pantera Rosa' y el ‘Supershow infantil’. Fueron años hermosos que me marcaron, etapa en la que fui ya despuntando mi verdadera pasión por el mundo del espectáculo”, concluyó.
 

Esta nota habla de: