Ale Kis en "La Cabina": "Tengo un gran equilibrio, trabajamos donde la gente se divierte con muchos excesos por todos lados"
El DJ, productor y empresario argentino repasó su historia, su paso por el fútbol croata y su filosofía de vida en una charla íntima con Camilo García. Una conversación que muestra el lado más humano de la electrónica. Los detalles, en la nota.
Cada jueves a las 21 horas, La Cabina, el ciclo conducido por Camilo García en El Canal de la Música (CM), abre un espacio de conversación donde los protagonistas de la electrónica dejan ver lo que hay detrás de los beats.
En su episodio número trece, el invitado fue Ale Kis, un artista que combina talento, disciplina y una visión muy clara sobre el equilibrio entre la pasión y la exigencia.
Su lazo con la música electrónica“Desde los 18 años estoy en el mundo de la electrónica, tengo 38”, cuenta Ale, quien lleva dos décadas en un rubro donde las luces, la noche y los excesos conviven con la búsqueda de armonía interior. “Me felicité a mí mismo porque tengo un gran equilibrio. Trabajamos donde la gente se divierte, en la noche, con muchos excesos por todos lados. Y si querés ser bueno, tenés que trabajar disciplina física y mental”, reflexiona.
Del fútbol en Croacia al sonido electrónicoAntes de brillar en las cabinas, Ale Kis tuvo otra vida: la de un joven futbolista con raíces croatas. “Me di cuenta tarde, a los 16 años, jugando en el colegio, que tenía facilidad para pegarle a la pelota con las dos piernas”, recuerda. “Me fui a probar a Chicago, llegué a la tercera división y después pasé a una asociación que entrenaba chicos libres. En seis meses me dicen: ‘che, estás para irte’. Ni lo dudé y me fui”.
Su paso por Croacia, sin embargo, fue corto. “Me terminé volviendo por todo el contexto. Vivía en una casa con todos los chicos, no estaba cómodo, no dormía bien”, confiesa. Esa experiencia marcaría el inicio de una etapa de autodescubrimiento que lo llevaría directo a su verdadera vocación.
“Un show me cambió la vida”El punto de inflexión llegó cuando tenía apenas 16 años. “Fui a un boliche con mi hermana y me enamoré de la electrónica. Dije: ‘yo quiero estar ahí’”. Desde entonces, la música se convirtió en su motor y su lenguaje.
Con los años, Ale Kis se transformó en director y socio de la prestigiosa academia Arjaus, referente de la formación de DJs y productores en Argentina. Su crecimiento fue el resultado de una filosofía clara: “Donde está el foco, está la energía”.
“Me puse una consultora acompañando diferentes negocios en liderazgo”, cuenta, mostrando su faceta empresarial y su interés por el desarrollo personal. “Hay una parte de mí que me pesa: son muchos años en la noche, pero en esa división hay una pelea interna. Yo me peleaba conmigo mismo”.
La escena electrónica y el valor de compartirKis también habló sobre los desafíos del ambiente musical actual: “Aunque es colaborativo, el mundo DJ debería ser aún más. Muchas veces la música no se comparte”, lamenta.
A la hora de producir, tiene una postura firme sobre el idioma: “Voy a decir algo que capaz me arrepienta, pero lo voy a decir igual: a mí no me gustan los vocales en español. Hay algo mío que se traba”, admite entre risas.
Además, destacó la importancia de las promos, los edits y los mashups como herramientas para mantener un sonido fresco y personal en cada set.
El poder del focoLa historia de Ale Kis es la de alguien que aprendió a transformar la pasión en propósito. Entre la pista de baile y la introspección, entre los viajes y las madrugadas, logró construir una carrera sólida y coherente.
“Donde está el foco, está la energía”, repite como mantra. Y en su caso, esa energía sigue impulsando no solo su música, sino una forma de vivir con los pies en la tierra y la mente en el beat.
Entrevista completa con Ale Kis acá:



