Coki Ramírez: "Fui parte de una generación única y privilegiada que supo lo que era jugar afuera"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. La cantante cordobesa habló sobre su infancia con DiarioShow.com. “Era una vida más sana, sin tanta tecnología innecesaria”, declaró. ¡Conocé su histora!
El viaje a la infancia de Coki Ramírez tiene como punto de partida a la ciudad de Córdoba. La escenografía barrial se luce por las casas bajas hoy en día convertidas en edificios. Hay una pileta de lona en el patio en la que toda la familia le hace burla a las largas jornadas de verano y mucha vereda compartida con amigos de la cuadra y alrededores para ella y sus dos hermanas mellizas.
"Fui parte de una generación única y privilegiada que supo lo que era jugar afuera. Nos divertíamos con la pelota, el elástico, el tejo o lo que sea. Inventábamos juegos con lo que había cerca. Realmente tuve una infancia llena de amor en la que me sentí muy contenida. Mis viejos siempre nos criaron y educaron con muchos valores. A pesar de que no sobraba el dinero, hacían hasta lo imposible para que valoremos lo que teníamos. Puedo decir que fuimos muy felices", cuenta a DiarioShow.com la cantante que saltó a la fama por sus participaciones junto a Marcelo Tinelli en “Showmatch” y lleva una larga carrera arriba de los escenarios.
Patricia Silvana Ramírez, tal es su nombre completo, es hija de Juan Ramírez y Ana Ter Hart, quien llegó a jugar en la selección argentina de vóley, y tiene dos hermanas unos años mayores que ella, Gabriela y María Fernanda. Aunque al terminar el secundario empezó a estudiar una carrera universitaria, en el fondo de su ser siempre supo que lo suyo estaría relacionada con el mundo del arte.
"Ya de niña todos notaron que había algo muy fuerte relacionado a mi oído absoluto. Algo con lo que nací que me llevaba a imitar y a cantar todo tipo de canciones. Era mi destino, mi misión. Ya de más grande lo tomé como algo profesional porque antes había tenido varios trabajos en diferentes rubros y hasta me recibí de protesista dental. Pero cuando pegué el salto a la música fue para siempre", relata quien pasa sus días laborales entre su rol como jurado en "Bienvenidos a ganar", la gira que la tiene recorriendo el país, el estreno del single que sacó con Los Palmeras llamado "Un beso con sabor a cerveza" y su emprendimiento de ropa deportiva y trajes de baño.
En aquellos primeros años de Coki, la casa de los Ramírez estaba musicalizada por los temas que se reproducían en el tocadiscos de su padre. "Se escuchaba desde folclore hasta ABBA. Pasábamos sin problema por todos los estilos musicales. Podía sonar Paul McCartney, Camilo Sesto o Nino Bravo, por ejemplo", expresa la acuariana que se autodefine como "muy payasa" y "graciosa".
Esa nena a la que le gustaba tejer, jugar a la rayuela, andar en patines, trepar árboles y coleccionar peluches de animales recuerda esos días con mucho amor y contrasta, a modo de cierre, su infancia con la que pueden llegar a tener los chicos de hoy en día: "Nunca cambiaría el hecho de haber nacido en esa época, realmente no se compara a los tiempos que corren. Una observa a los niños actuales y realmente creo que me tocó el mejor momento de crianza posible. Era una vida más sana, sin tanta tecnología innecesaria".
Messi: don.
Maradona: carisma.
Milei: esperanza.
Mirtha: inigualable.
Mi mamá: bendición.



