Débora Ibáñez y el mito de la edad: "Las pymes y grandes empresas se van a tener que adaptar a tomar personal más adulto"
En una entrevista exclusiva con Código Libre, la emprendedora gastronómica habló sobre el proyecto “Las Nonas Ramona Petrona” y destacó la importancia de dar oportunidades laborales a jubilados y adultos mayores. Los detalles, en la nota.
En un mundo laboral que muchas veces margina a los mayores de 50 años, la historia de “Las Nonas Ramona Petrona” se convierte en un verdadero faro. Ubicado en el barrio porteño de La Paternal, el restaurante fundado por Débora junto a su esposo Diego no solo recupera las recetas caseras de siempre, sino que además apuesta por un modelo inclusivo: contratar a jubilados y adultos mayores.
La emprendedora gastronómica Débora Ibáñez charló en exclusiva en Código Libre, el magazine de bienestar del Canal de la Música, donde repasó los inicios de su camino laboral y el espíritu de su proyecto. Allí recordó:
“Mi experiencia fue muy de emprendedora, que luego se transformó en una pyme. Nacemos ya con esa esencia de emprendedores, viene de una gran necesidad: yo embarazada y mi marido desempleado, ahí es cuando nosotros decidimos emprender. Vendimos empanadas desde casa, el emprendimiento creció, abrimos uno de nuestros primeros locales, que últimamente suena mucho en las redes sociales y luego el segundo”.
La apuesta por la experienciaIbáñez explicó por qué eligieron priorizar a personas mayores de 45 años en su equipo:
“Elegimos a personas más grandes, ya que veníamos con la experiencia de gente más joven (menos de 25 años) que no nos cumplía. Trabajar con responsabilidad y constancia es fundamental, y ahora tenemos personal de más de 45 años”.
Voces que inspiranEntre esas historias está la de Lola Realza, una de las cocineras y ahora encargada del lugar, que asegura:
“Me jubilé a los 59 años en Venezuela, y acá en Argentina todavía me siento útil. Ahora tengo muchos amigos en el local, me siento más rejuvenecida. Siento que cocino mejor ahora que antes, sobre todo en las ensaladas. Débora me enseñó como hacerlas”.
Por su parte, Raúl Otero compartió su recorrido:
“Hace dos años me jubilé y dije: algo tengo que hacer. Rápidamente empecé a trabajar con Débora, yo los había visto en TV y me dije: ¿por qué no? Me gusta hacer berenjenas al escabeche y me llevé unas para regalarles. Nunca pensé que por eso iba a terminar trabajando con ellos. Siempre se lo digo a Débora y a su marido: mientras uno esté sano de la mente y del corazón, ya está. El trabajo es algo que dignifica. Disfruto lo que hago”.
El mensaje de DéboraDébora reflexionó sobre el futuro del empleo y dejó un mensaje claro:
“Las pymes y grandes empresas se van a tener que adaptar a tomar personal más adulto, ya que son los que cumplen todos los días, tienen responsabilidad y honestidad, y son quienes te ayudan a que todo salga bien”.
Además, resaltó el impacto positivo que esto genera en los más jóvenes:
“Aparte de darle la oportunidad a ellos de que trabajen, logramos que los jóvenes que yo incluí tomaran el respeto y aprendieran de los más grandes a cumplir y ser responsables”.
Un ejemplo que merece replicarseLa historia de Las Nonas Ramona Petrona demuestra que el futuro del trabajo puede ser intergeneracional. Débora Ibáñez logró construir una pyme que no solo apuesta por la buena gastronomía, sino también por la dignidad y el valor de los adultos mayores.
Ojalá más pymes y empresas tomen este ejemplo que nos deja Débora: el de un modelo laboral inclusivo, humano y solidario.
Mirá la entrevista completa a Débora Ibáñez acá:



