ENTREVISTAS

Jimena Anganuzzi: "Me gustaba mucho Alf, estaba loca, tenía una obsesión por él"

RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. "De chiquita era federada en GEBA en gimnasia deportiva. Mi vida iba a ser el deporte. De los cinco a los 11 años me la pasé entrenando para los Juegos Olímpicos”, revela la actriz a DiarioShow.com.

En estos tiempos de auge de las sagas de ficción en las que los personajes viven realidades distintas si el espectador va saltando de universo en universo, la historia de Jimena Anganuzzi no tendría a una exitosa actriz que viajó por el mundo representando a Argentina como protagonista, sino que podría estar centrada en el devenir de esa gimnasta que lo daba todo y más para participar de los Juegos Olímpicos Barcelona 92’ con los colores patrios.

“Me hubiera encantado contar que sí, pero la verdad es que no era de pararme frente al espejo a actuar como le pasó a muchos colegas. De chiquita era federada en GEBA en gimnasia deportiva. Mi vida iba a ser el deporte. Vivía entrenando. Me tuve que cambiar de colegio. Mi familia iba a un club y yo a otro, por lo cual generalmente me perdía todo lo interesante. No podía ir a los cumpleaños ni tener amigos”, cuenta a DiarioShow.com la intérprete que forma parte del elenco de El tiempo de las moscas”, la serie encabezada por Nancy Dupláa y Carla Peterson que arrasa en Netflix.

Luego, sigue: De los cinco a los 11 años me la pasé entrenando para los Juegos Olímpicos. En la misma sede de GEBA ya también venía estudiando actuación con Miguel Jordán porque quería hacer algo que no fuera tan estructurado como la gimnasia, que es una disciplina muy estricta. Hasta que un buen día dejé de entrenar porque no daba para más”

“¿Cuándo me di cuenta que iba a ser actriz? Al principio lo encaré más como un hobby, pero a los 13 años arranqué a tomar clases con Norman Briski después de que lo vi en ‘Socorro, quinto año’ y le pedí a mi mamá que me llevara a su escuela. A partir de ese momento empecé a tomarme todo muy en serio”, revela quien pasó su infancia en el departamento que compartía con su papá, su mamá y su hermana en el barrio porteño de San Cristóbal.

 

 Jimena Anganuzzi caminando de la mano de Cristina, su mamá.
 Jimena Anganuzzi caminando de la mano de Cristina, su mamá.

Después de ese arranque con “Cachetazo de campo”, la obra de Federico León que se estrenó en el Centro Cultural Recoleta y fue muy importante en su vida porque le permitió con apenas 18 años empezar a viajar por Europa, llegaron el cine con “Fuga de cerebros” y su protagónico con Nicolás Cabré, y una seguidilla de proyectos independientes y comerciales que la hicieron ponerse en la piel de Frida Kahlo, Andrea, Tero o Carla, por nombrar solo un puñado del largo listado de personajes que interpretó en las últimas dos décadas. 

Hija de un papá y una mamá que hacían teatro de forma amateur, su incursión en mundo artístico fue bien tomada por su círculo íntimo. “Mi familia siempre me apoyo. Nunca fue un tema. Siempre fue admiración y apoyo por lo que quería hacer. Había mucha convicción y disciplina de mi parte y eso ellos lo veían en mí. Siempre, obvio, con algunos miedos comunes, pero sin dejar de acompañar”, revela. 

Fanática de la leche chocolatada que de chica tomaba bien fría en botella de vidrio, hay un personaje de ficción que marcó la infancia de la pequeña Jime. Me gustaba mucho Alf, era fan de Alf al nivel de que quería conocerlo. Estaba loca. Tenía una obsesión por él. Los Pitufos también me gustaban mucho. Lo mismo con La Pantera Rosa. Y, ya más de adolescente, era fanática de Los Redondos y de Charly García”, cierra.

 La actriz pasó su infancia en el barrio porteño de San Cristóbal.
 La actriz pasó su infancia en el barrio porteño de San Cristóbal.

LAS 5M

Messi: un talento. Soy muy fan del deporte y esa perfección que tiene a él me emociona. Me fascina verlo. 

Maradona: pasión total. Fuego. Increíble todo lo que atravesó. Un personaje increíble. Esa forma de comprometerse me gustaba. 

Milei: no me gusta nada. Me parece una persona que está haciendo el mal. Muy peligroso. Nos está llevando a un desastre total. Muy triste, muy desagradable. 

Mirtha: nunca fui a su programa. Atravesó todas las generaciones y sigue siendo actual. Me recuerda a mi infancia. 

Mi mamá: Cristina. Éramos muy parecidas. Amor total. 

Esta nota habla de: