Sebastián Francini: "No había mucho tiempo para el ocio en mi niñez, había más tiempo para el trabajo"
RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. "Lo bueno es que de muy joven pude darme cuenta qué es lo que me hace feliz, hay personas que se pasan toda la vida buscando qué los moviliza", cuenta el actor a DiarioShow.com.
"Hobbies tenía muchos, pero no tenía el tiempo para poder dedicarme a ellos. Mi vida desde muy corta edad fue ocupada por el trabajo. Cuando era muy chico no me daba cuenta de eso y lo tomaba como una diversión porque claramente me gustaba lo que hacía. Entonces mis papás veían que había un disfrute en eso y seguían insistiendo. Siempre me gustó el deporte, jugar a la pelota, pero no había mucho tiempo para el ocio. Había más tiempo para el trabajo. Esa fue mi infancia", relata con crudeza Sebastián Francini ante la consulta de DiarioShow.com.
No hay rencor en sus palabras. Sabe que su niñez fue muy distinta a la de la mayoría de los mortales y ahora, con un largo recorrido en el medio artístico que se inició cuando con apenas cuatro años empezó a ir a castings, continuó cuando quedó en la tira "Cada día te quiero más" y explotó después de unos intentos fallidos porque era muy pequeño hasta que finalmente logró entrar a "Chiquititas", puede poner en palabras las ventajas y desventajas de haber sido un niño actor en Argentina.
"Lo bueno es que de muy joven pude darme cuenta qué es lo que me hace feliz, hay personas que se pasan toda la vida buscando qué los moviliza, en mi caso tuve la gran fortuna de haber podido toparme con la vocación de muy chico y eso me hace sentir que gané mucho tiempo", expresa una de las caras más recordadas de la tira infantil creada por Cris Morena que marcó a más de una generación y a él le hizo ganar un Martín Fierro en 1999 por su interpretación.
Luego, quien desde hace cuatro años forma parte de "Sex, viví tu experiencia", la pieza de José María Muscari, prosigue: "Lo malo es que inevitablemente uno a la hora de tomar decisiones quema etapas, las infancias hay que protegerlas y cuidarlas porque son las que te forjan el carácter para los años venideros, entonces seguramente alguna de las crisis que tuve a lo largo de mi vida estuvo muy vinculada con esas etapas quemadas. Pero bueno, ya con 35 años agradezco profundamente haber atravesado las circunstancias que pasé".
Sebastián vivía de chico en Villa Celina, partido de La Matanza, junto a su papá, su mamá y sus dos hermanos. Se trata del mismo barrio en el que habita actualmente. "Estoy en la casa de mis abuelos maternos y conservo amistades y vínculos muy maravillosos. Mis raíces están muy arraigadas a mis orígenes y a mi gente y eso es algo que me hace muy feliz. Si bien he podido y puedo vivir en otro lugar, el barrio tira. Por más que haya querido en algún momento irme a otro sitio, nunca pude despegarme realmente", cuenta.
"Soy del Conurbano y hoy el Conurbano está atravesando un momento muy sensible, de mucha violencia y la verdad es que, a diferencia de otros momentos, el barrio te expone y no te cuida. No siento que sea un lugar seguro, desafortunadamente", considera quien también acaba de lanzar su carrera como DJ y tiene pensado en un futuro cercano arrancar con presentaciones en boliches, eventos y fiestas.
Y continúa: "Antes la gente se quedaba hasta largas horas en la calle. La inseguridad y el mundo en el que vivimos nos volvieron cada vez más individualistas y nos hicieron perder el sentido de pertenencia en relación a poder compartir con un otro. Esto es algo que por lo menos en mi cuadra lo mantenemos porque somos vecinos de toda la vida, entonces nos conocemos, sabemos nuestros movimientos y nos cuidamos mutuamente".
Para ese chico que era fanático de Batman, Los cazafantasmas y Las tortugas ninjas y que durante los últimos años de su adolescencia y los primeros años de su adultez se formó como entrenador de natación y guardavidas y pasó veranos cuidando a la gente en las playas de Santa Teresita y La Lucila, esos días lejos del mundo del cine, el teatro, la televisión y la música marcaron un punto de inflexión en su vida.
“En algún momento, a partir de que mi trabajo había mermado un poco, la necesidad económica me llevó a emprender y a hacer cosas nuevas, por eso me dediqué al deporte. Siempre digo que fue un parate. Fue como parar la pelota para ver qué es lo que realmente quería, qué es lo que me hacía feliz". Después de un tiempo de limpiar todo lo que había vivido de chico y ordenarme, me volvieron a nacer esas ganas de querer seguir creando, avanzando y aventurándome en el arte. Fue ahí que volví a elegir mi vocación", cierra.
LAS 5MMessi: me parece que es un ejemplo como deportista.
Maradona: de alguna forma representa el amor por nuestra bandera, por nuestro país y por nuestra cultura. También ha sido un embajador de otro tiempo. ¡Un embajador de otro tiempo!
Milei: nuestro presidente y una persona a quien le deseo que le vaya muy bien porque si le va bien a su gestión nos va a ir bien a todos los argentinos y eso es lo único que importa.
Mirtha: una referente y un ejemplo de trabajo y de honrar al trabajo por encima de todas las cosas, algo que tal vez siento que puede haberse perdido con el tiempo, más que nada en las nuevas generaciones. Creo que hay que volver a conectar con los valores del esfuerzo, del trabajo duro y de luchar para conseguir lo que realmente deseamos.
Mi mamá: el amor, la incondicionalidad, la lealtad, la protección, la lucha, la fuerza y la inspiración. Todo lindo, mi mamá es una gran persona y me siento muy orgulloso de ser hijo de Martha Susana Rusin. La adoro.



