¿Premonición? Christian Petersen y una frase sobre su vida previa al accidente: "Yo sé que..."
El chef lucha por su vida en terapia intensiva y sus palabras sobre su esposa, dichas hace un año, adquieren un dramatismo escalofriante a la luz de su crítico estado de salud. Leé los detalles en la nota.
Christian Petersen pelea por su vida en el Hospital de San Martín de los Andes, donde su pronóstico se mantiene reservado. El reconocido cocinero sufrió una severa descompensación durante una excursión al volcán Lanín, en Neuquén, y desde el 10 de diciembre permanece internado en estado grave. Los últimos partes médicos confirman que Petersen padece una falla multiorgánica, lo que complica su recuperación. En medio de esta angustia, resuena con fuerza una confesión que hizo hace exactamente un año, una frase estremecedora que hoy parece una trágica premonición.
Esa declaración la realizó a fines de noviembre de 2024, durante una entrevista con Juana Viale. Allí, Petersen habló con crudeza sobre su relación con Sofía Zelaschi, su esposa desde abril de ese año y a quien le lleva 26. Consciente de la diferencia de edad, el chef reflexionó sobre el futuro con una honestidad que hoy conmueve: “Yo sé que me voy a morir antes”, lanzó en aquella oportunidad, mostrando serenidad frente a un destino que siempre lo preocupó.
El contexto de esa frase era una charla íntima sobre su matrimonio. Petersen explicaba los desafíos de su unión con Sofía, a quien conoció cuando ella era participante y él jurado en El gran premio de la cocina. “Por supuesto que me encanta, que es una bomba, que es un colágeno… Pero mi mayor dolor es que yo sé que me va a dejar… Me voy a morir antes. La tengo que ayudar, me tiene que ayudar ella a mí”, completó en su momento. Esas palabras, cargadas de amor y una melancólica lucidez, hoy adquieren una dimensión distinta y desgarradora.
Mientras Petersen lucha conectado a un respirador, se conocieron más detalles del dramático episodio en la montaña. Según relató el periodista Sebastián Ciuffolotti, el chef sufrió una especie de brote repentino. “Tuvo una especie de brote: se sacó los zapatos y las medias, a pesar del frío extremo, y comenzó a correr descalzo por la montaña”, detalló. Sus compañeros de excursión, alarmados, dieron aviso a un guardaparques, lo que activó un operativo de rescate de emergencia para bajarlo de la zona.
La situación actual del chef es crítica. Internado en terapia intensiva y acompañado por su familia, su cuadro de falla multiorgánica mantiene la máxima alerta entre el equipo médico. La frase que pronosticó su propia partida antes que la de su esposa se transformó en un eco perturbador, mientras amigos, colegas y seguidores esperan con esperanza un milagro en la Patagonia.



