Griselda Siciliani reveló que es lo que más le duele de la infidelidad de Luciano Castro: "Me parece lógico, pero..."
La actriz rompió el silencio tras el escándalo y dejó en claro que lo que más le afecta no es la infidelidad en sí, sino su publicación. En una entrevista con Moria Casán, explicó su postura y lanzó una advertencia. Conocé todos los pormenores en esta nota.
Luciano Castro volvió a ser noticia tras por su infidelidad a Griselda Siciliani con una joven artista europea. Pero la confirmación de los hechos no terminó en separación: la protagonista de “Envidiosa” reveló que siguen juntos y de hecho estaban en Mar del Plata. Pero este jueves, en un móvil con Moria Casán, Griselda no solo confirmó el engaño, sino que profundizó sobre lo que realmente le duele de esta situación.
Al aire de “La mañana con Moria”, Siciliani fue directa al hueso. Puso el foco no en el acto de deslealtad, sino en la falta de privacidad, con un textual clave: “No necesito negar nada porque no lo voy a retar porque se quiso levantar una mina. O sea, me parece lógico que le guste a alguien y se lo quiera levantar. A mí me duele profundamente la exposición pública”. Con esa frase, la actriz marcó su verdadero problema: el escándalo mediático, no el coqueteo.
Su molestia se centró en la filtración y en cómo se manejó el asunto. “No me resbala para nada porque yo soy muy cuidadosa de eso. Entonces, ahí digo ‘che, acá nos pasamos un poco’”, agregó. Pero fue más allá al definir la personalidad de Castro, con una crítica que explica por qué estas situaciones trascienden: “Siempre fue así, es este hombre. No es un hombre cuidadoso, prolijo, que hace las cosas con ultra intimidad”. Lo calificó de "desprolijo", un término que lo pinta de cuerpo entero.
El análisis breve de la situación muestra a una Griselda que, paradójicamente, parece tener más tolerancia hacia una posible infidelidad –si se maneja en privado– que hacia la falta de discreción. Moria Casán intentó ver el lado positivo: “De cualquier manera, Luciano te elige a vos y elige no mentirte. Esa es la mayor complicidad...”. Ante eso, Siciliani admitió que su reacción ante una confesión sería mínima: “Si él me dice ‘sí, es cierto’, lo máximo que yo puedo llegar a decir... es... ‘¡Qué boludo!’”.
La conversación derivó en el futuro. “¿Tenés miedo de que se filtren otras cosas, reina?”, preguntó Moria. La respuesta de Griselda fue una advertencia pesimista pero realista: “Seguro que se van a filtrar más cosas”. Aunque expresó cierta fe en la discreción ajena: “Confío en que no haya tanta gente a la que le guste exponer su intimidad”. Su conclusión deja en claro el verdadero conflicto: no es la posible infidelidad lo que amenaza la pareja, sino el "modus operandi" desprolijo de Castro que convierte su intimidad en noticia.



