María Fernanda Callejón reveló secretos sobre la violencia que vivió en pareja: "Tenía celos de su hija"
La actriz, casada con Ricky Diotto desde 2014, se separó y le inició una demanda penal a su ex. Aunque la causa sigue en curso, dio detalles de los episodios que padeció. ¡Leé la nota!
María Fernanda Callejón atravesó momentos difíciles desde su separación tras muchos años de casada. Le inició una demanda penal por violencia a su ex, Ricky Diotto, y en una entrevista dio detalles sobre los episodios de violencia que sufrió por parte de Diotto.
Sobre los hechos que motivaron que la relación no terminara de la mejor manera, respondió: "Él nunca me pegó, pero por algo se empieza. Un zamarreo acompañado de cosas verbales muy fuertes, yo no lo había vivido nunca, y menos estando mi hija en la casa", aclaró Callejón. "Yo naturalicé un montón de cosas que estaban mal. Yo tenía el foco puesto en mi maternidad y los papás a veces se sienten desplazados. Cuando fui mamá, creo que él lo tomó así", agregó la actriz.
Profundizando sobre su percepción, añadió: "Yo tuve a Giovanna cuando Dios lo quiso y lo dispuso. Yo cuidaba mi milagro, nuestro milagro. Creo que él sintió celos. Hubo actitudes que yo pensaba que era el puerperio, más cuando hacés tratamiento, las hormonas se revolucionan y yo estaba muy sensible".
"Me destrataba. Yo no existía, a pesar de mi carácter y de mi personalidad lograron rebajar mi autoestima y hacerme sentir absolutamente desvalorizada como mujer, mamá"
Héctor Maugeri, director de la Revista Caras y conductor del ciclo, la interrumpió para preguntarle si Ricky Diotto la trataba mal, y Fernanda Callejón respondió: "Me destrataba. Yo no existía, a pesar de mi carácter y de mi personalidad lograron rebajar mi autoestima y hacerme sentir absolutamente desvalorizada como mujer, mamá y como profesional. De todo eso me estoy dando cuenta ahora. Uno naturaliza situaciones y después te das cuenta de que fueron muchos años".
Por su parte, Diotto había declarado: "Lo dije infinidad de veces y se lo dije al fiscal y a mi hija: eso no pasó nunca, es absolutamente falso. Discutíamos mucho y llegó un momento en que no había manera de sostener la vida que estábamos haciendo. Eso nos fue desgastando y se terminó el amor. Para mí es una tortura, todos los días espero que llegue el mensaje de que esto se terminó, que será cuando el fiscal lo diga".
Además, explicó la razón del conflicto. "Tenemos una casa hipotecada a 25 años. Estamos endeudados hasta la cabeza; mi planteo era vender la casa, comprar algo más chico y listo. Ese es el conflicto. Ella no quiere. No se puede sostener", cerró.



