Abel Pintos se emocionó en "Es mi sueño" al reencontrarse con un amigo de Bahía Blanca: "Me alegra que..."
El cantante se levantó de su silla al reconocer a alguien de su infancia. Entre abrazos y lágrimas, el jurado de El Trece le dedicó palabras que emocionaron a todos. ¡Mirá el video!
A varias semanas de su estreno, "Es mi sueño" se asienta en la pantalla de El Trece y el público responde de manera favorable, algo que se refleja tanto en el rating como en el cariño que recibe el jurado. Abel Pintos, la figura más requerida por los fans, en tantos años de carrera conoció a mucha gente en todo el país. En las primeras grabaciones había roto en llanto por un joven que lo conmovió, y en la última emisión Pintos se encontró con un amigo y vecino de Bahía Blanca y se emocionó. El emotivo momento ya es viral.
Un inesperado y emotivo reencuentro en el programa "Es mi sueño" unió este jueves a Abel Pintos con Pablo, un amigo de su juventud y oriundo también de Bahía Blanca. El estudio del reality fue escenario del encuentro y generó emoción tanto en los protagonistas como en el público. Lo que empezó como una noche más de competencia se transformó en un momento único, de esos que quedan grabados en la memoria de quienes lo presencian. La complicidad entre ambos saltó a la vista desde el primer segundo.
El inesperado reencuentro en el programa de El Trece estuvo cargado de emociones y recuerdos. Ambos, ligados por sus raíces en Bahía Blanca y el mismo profesor de canto, compartieron un momento especial en la televisión que resaltó el valor de la amistad y la música en sus trayectorias personales. Pintos, jurado del programa, se levantó de su asiento al identificar al concursante apenas ingresó al estudio y lo abrazó frente a la audiencia. No pudo contener la emoción: el abrazo fue largo, sincero, de esos que hablan más que mil palabras.
"Pablo es de Bahía Blanca. Es un cantorazo, es una persona a la que siguen pasando los años y sigue buscando sus sueños, y por eso a mí me emociona. Me emociona verlo acá, buscando sus sueños y regalando su canto. Me emociona mucho, Pablo", expresó un conmovido Abel a su amigo de tantos años.
Refiriéndose a su historia común en la ciudad bonaerense, agregó: "Le guardo mucho cariño. Hemos compartido profesor de canto, nuestro querido Armando. Me alegra mucho, que estés acá, de todo corazón te lo digo". Las palabras del cantante resonaron en el estudio, donde varios no pudieron ocultar la emoción.
El participante, visiblemente conmovido, agradeció a Pintos por el lazo personal y por el reencuentro: "Muchas gracias en especial a vos, porque en un tiempo nos juntábamos a cenar y ahora vi que estuviste volviendo a nuestra ciudad, que tanto te ama. Y a todos ustedes por compartir este momento. Para mí es un momento especial".
Además, destacó la importancia de su familia: "Mi esposa y mis tres hijas, seguramente me estén mirando del otro lado". La emoción se hizo carne en cada palabra, y el público no paraba de aplaudir.
Luego del emotivo reencuentro, Pablo presentó su versión de "Noelia", de Nino Bravo, en el concurso. Recibió la aprobación de los cuatro jurados, quienes levantaron las palancas en señal de conformidad. Pintos elogió el desempeño de su amigo: "Sé lo trabajador que sos, pero independientemente de eso, tu don es hoy, lo fue ayer, y lo va a ser siempre mucho más grande que todo lo demás. Te super, superfelicito, amigo. La rompiste toda", reconoció el jurado a su compañero de canto de su Bahía Blanca natal. Un reconocimiento que, viniendo de alguien que conoce su historia de cerca, valió el doble.
Tras su interpretación, Pablo pasó directamente al grupo de concursantes que competirán por llegar entre los ocho finalistas que cantarán en el teatro Ópera. Su agradecimiento fue breve pero sentido: "Muchísimas gracias".
Lo que ocurrió en ese estudio fue mucho más que una presentación artística: fue la demostración de que los lazos que se forjan en la juventud, con la música como bandera, no se rompen con el tiempo. Abel Pintos volvió a emocionar a su público, pero esta vez no fue con una canción, sino con la calidez de un abrazo a un viejo amigo.


