Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré, muy preocupados y en alerta por sus hijos en Turquía: "Están solos..."
Los padres de los hijos de la China Suárez atravesarían dos meses sin ver a los nenes, y se encendió una alarma por la situación.
Una información prendió fuego la farándula. Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré estarían en alerta máxima. Según una panelista, los dos actores llevan dos meses sin ver a sus hijos. La razón: la China Suárez y Mauro Icardi estarían en Japón. Si bien Benjamín trata de mantener canales amigables de negociación, tuvo algunos conflictos con Eugenia y Nico Cabré supo respetar la decisión de Rufina, los nenes quedarían solos en Turquía.
La tranquilidad de Benjamín Vicuña y Nicolás Cabré se rompió en una tarde de televisión. Los dos actores, padres de los hijos de Eugenia "China" Suárez, enfrentarían una nueva preocupación vinculada a la distancia geográfica. En las últimas semanas, tanto Vicuña como Cabré hablaron en entrevistas sobre la tristeza que les genera no tener cerca a los nenes. Pero ahora el escenario sería más complejo.
Paula Varela soltó la bomba en "Intrusos", por América TV. "Lo que me dicen es que están muy preocupados, hace dos meses que no ven a sus hijos y que los nenes están solos en Turquía", afirmó la panelista con seguridad. Según su relato, esa situación tendría a los padres angustiados. ¿La razón? "Tanto Mauro como la China están en Japón", completó Varela.
La información no cayó bien en el piso del programa. Adrián Pallares, conductor del ciclo, preguntó si el viaje de la actriz y el futbolista al país asiático estaba confirmado. Varela no dudó: "Están en Japón". Con esa frase, la mecha quedó encendida.
El contexto de esta alerta no es menor. Mauro Icardi vive un presente soñado en Estambul. A sus 33 años, el delantero argentino salió campeón de la Superliga de Turquía con la camiseta del Galatasaray. El club organizó una celebración monumental en el estadio Ali Sami Yen. Cada jugador tuvo su momento de gloria. Icardi ingresó al campo de la mano de la China Suárez. Las cámaras captaron a la actriz llorando de emoción, vestida con un look total denim y botas negras.
"Nunca vi un amor igual", escribió la China en sus redes sociales, junto a emojis de corazones. También reposteó una foto de Icardi con una rosa roja en la cancha y le dedicó un mensaje: "Te merecés todo este amor y más". Hasta ahí, la postal era de felicidad absoluta.
Pero detrás de esa imagen de ensueño, el dato de Varela abrió una grieta. Si los padres de los hijos de la China no ven a los nenes desde hace dos meses, y si los niños están solos en Turquía mientras la pareja viaja a Japón, el conflicto con los regímenes de visita volvería a estar sobre la mesa. Vicuña y Cabré mantuvieron en el pasado diferencias con Suárez por la tenencia compartida y la distancia. Esto parecería un nuevo capítulo de esa misma historia.
Ninguno de los involucrados salió a hablar públicamente hasta el cierre de esta nota. La China Suárez y Mauro Icardi mantienen un fuerte hermetismo en redes sociales. En los últimos días, evitaron compartir imágenes o detalles que permitan confirmar si realmente están de viaje en Japón. Tampoco Vicuña ni Cabré se pronunciaron. El silencio, en estos casos, suele ser tan elocuente como las palabras.
Este caso mete el dedo en una llaga sensible. La China Suárez tiene derecho a vivir su vida y acompañar a su pareja en los festejos deportivos. También Icardi merece disfrutar sus logros profesionales. Pero el punto de tensión no está ahí. Está en los hijos.
La distancia geográfica se convirtió en un problema estructural cuando los padres viven en países diferentes. Vicuña desde Chile o Argentina, Cabré desde Buenos Aires, y Suárez desde Turquía o donde la lleve la carrera de Icardi. El régimen de visitas no puede sostenerse con viajes esporádicos si los niños están solos, al cuidado de terceros o en un país que no es el de origen de ninguno de los padres.
La información de Varela, si se confirma, no es un chimento menor. Es la punta de un problema real: la niñez de por medio. Los actores involucrados deberían sentarse a repensar la logística. Porque los chicos no tienen la culpa de los éxitos ni de los amores de los adultos. Y dos meses sin ver a un padre es una eternidad cuando se es chico. Ojalá esta alerta sirva para algo más que para llenar programas de chimentos.



