FARÁNDULA

Emilia Mernes rompió el silencio sobre Tini Stoessel, tras el escándalo sin resolver: "Se dijeron muchas mentiras..."

La novia de Duki habló por primera vez ante los rumores. Evitó dar detalles pero apuntó contra las versiones falsas. Más detalles en la nota.

La guerra de versiones entre Emilia Mernes y Tini Stoessel suma un nuevo capítulo. Esta vez, la pareja de Duki atendió a un movilero de LAM y soltó una frase contundente, luego del emotivo descargo de "La Triple T" hace algunos días.  La artista evitó ahondar en los motivos reales del distanciamiento, pero dejó entrever que el conflicto trasciende los gestos digitales y las canciones con presuntas indirectas.

Lo que arrancó como un simple unfollow de Tini hacia Emilia en redes sociales se transformó en una grieta visible dentro del mundo del espectáculo argentino. La movida digital de la ex Violetta no tardó en replicarse: María Becerra, Antonela Roccuzzo y otras esposas de futbolistas de la Selección también dejaron de seguir a la entrerriana. Un silencio ensordecedor que los fans empezaron a llenar con teorías.

En medio de ese clima, llegó "Girls Girl", el nuevo tema de Emilia junto a Zara Larsson. Allí, frases como "si fuera un hombre, en dos días le olvidan" o "si cumplo mi sueño, puedo ser su pesadilla" encendieron las alarmas. El público las leyó como un mensaje directo para Stoessel. Pero nadie del lado de Emilia confirmó esa lectura. Hasta ahora.

Tini Stoessel, con Emilia Mernes y Nicki Nicole, antes de que el vínculo se rompa.
Tini Stoessel, con Emilia Mernes y Nicki Nicole, antes de que el vínculo se rompa.

El móvil de "LAM" la encontró en la calle. La pregunta llegó rápido: qué pasa con Tini. Emilia no titubeó al principio. "Se dijeron muchas mentiras", largó, con tono firme pero sin dar nombres propios. El cronista insistió. Quería saber cuáles de todas las versiones que circularon tenían algo de cierto. La cantante, visiblemente molesta, cerró la puerta: "No puedo salir a desmentir cada vez que inventan tantas cosas".

Esa frase resume su estrategia: no alimentar la maquinaria del rumor. Aunque aclara que las falsedades duelen, prefiere no darles entidad pública. "No puedo salir a aclarar cada cosa que se inventa", repitió, dejando claro que su bienestar personal está primero. Lejos de quedar atrapada en un ping-pong de declaraciones cruzadas, Emilia elige su círculo íntimo como refugio.

El cronista, entonces, probó con preguntas más jugosas. Quiso saber sobre supuestas infidelidades o roces con otros colegas. La respuesta fue un gesto de fastidio y un cambio de tema inmediato. "Estoy trabajando en mi disco, hay cosas lindas por venir", lanzó, como quien pone un cartel de "no pasar" en la puerta de su vida privada.

Claro que los rumores también alcanzaron a Duki, su pareja. Sobre él, Emilia fue más breve pero igual de tajante: "Con Duki siempre bien, como siempre, nos han inventado miles de cosas y seguimos más fuertes que nunca". Sin vueltas, desactivó cualquier especulación sobre una crisis amorosa paralela al conflicto con Tini.

Pero si algo queda claro, es que la tensión entre las dos artistas no nació de un simple unfollow ni de una canción. Hace un mes, en un show en Tucumán, la propia Emilia soltó una pista mucho más profunda. Dijo: "Es un tema delicado que no tiene que ver con un embarazo que perdí el año pasado, no tiene que ver con la depresión. Cada uno tiene sus tiempos y sus procesos para entenderse". Y sentenció: "Las personas involucradas saben perfectamente lo que pasó".

Esa frase, dicha sobre un escenario, cambió la lectura del conflicto. Porque ya no se trataba solo de indirectas musicales o dedos digitales. Había algo más. Algo que ambas conocen y que ninguna quiere detallar en los medios. El hermetismo, entonces, dejó de ser una pose para convertirse en una forma de protección.

Al final, el misterio sigue intacto. Las involucradas saben qué pasó, pero no lo van a contar por un micrófono callejero. Los fans, mientras tanto, seguirán diseccionando cada canción y cada like. Y los medios, con más preguntas que respuestas, tendrán que decidir si el silencio de Emilia es un punto final o apenas un paréntesis. Por ahora, la única certeza que dejó esta nota es que, en la guerra de versiones, a veces lo más revelador no es lo que se dice, sino lo que se elige callar.

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