FARÁNDULA

Santiago del Moro enfureció con los participantes de "Gran Hermano" y les dio una advertencia: "Me lo dicen en la carita..."

El conductor interrumpió la gala de nominación con un mensaje directo. Aclaró que el reclamo va para todo el grupo y no para nadie en particular. ¡Mirá el video!

Durante la gala de nominación de "Gran Hermano: Generación Dorada" se vivió un momento incómodo. En una semana con muchos conflictos por la comida, con peleas por una pizza y desmayos de participantes, Santiago del Moro frenó el programa y lanzó una advertencia fulminante. 

"Yo veo todo, chicos", arrancó el conductor. Luego pidió que cualquier cuestión relacionada con él se la digan en "la carita" que pone todos los días. "No me gustó esto que pasó", dio a entender sin dar nombres. El mensaje generó sorpresa dentro de la casa.

La noche de nominación en "Gran Hermano" suele tener gritos, cruces y lágrimas. Pero este miércoles, Santiago del Moro agregó un condimento que nadie esperaba: una advertencia directa a todos los participantes. El conductor interrumpió la dinámica habitual, cambió el tono de su voz y expuso su incomodidad por situaciones que, según dio a entender, llegaron a sus oídos.

"Yo veo todo, chicos", lanzó de entrada, sin vueltas. La frase cortó el aire de la casa. Los participantes se quedaron en silencio, algunos con cara de sorpresa, otros tratando de adivinar si el mensaje les apuntaba a ellos. Del Moro no dejó margen para la especulación. Aclaró que lo que venía a decir iba para todo el grupo y no para nadie en particular. Pero la dureza del tono dejó pocas dudas de que algo le molestó.

"Las cuestiones que tengan que ver conmigo, me las dicen a mí en la carita que la pongo todos los días acá", expresó con firmeza. Esa "carita" es el pequeño espacio de diálogo que el conductor tiene con los jugadores antes de cada gala en vivo. Del Moro recordó que todas las noches sale con una sonrisa y les pregunta cómo están. "Estoy para ustedes. Me dedico a ustedes. Convivo ahí con ustedes 24/7, les entrego mi vida durante todos estos meses", remarcó.

El conductor explicó que no llega a hablar con todos durante las galas. A veces solo conversa con el que le enfoca la cámara o con el que le levanta la mano. Pero pidió que no se generen malentendidos detrás de su espalda. "Si tienen alguna cuestión conmigo, me lo dicen. No me gustó esto, me pasó esto o quiero pedir un minuto para esto", propuso. Y cerró con una frase que buscó bajar la tensión pero sin perder autoridad: "Cuando entro cada noche a la casa soy de todos por igual. Les deseo a todos lo mejor, chicos".

El momento generó repercusión inmediata en las redes sociales. Los fanáticos del reality empezaron a especular sobre qué habría pasado dentro de la casa para provocar esa reacción del conductor. Algunos señalaron posibles comentarios de participantes sobre la imparcialidad de Del Moro. Otros creen que el mensaje apuntaba a actitudes de soberbia o quejas internas que llegaron a oídos de la producción.

Lo cierto es que Del Moro evitó dar nombres y cuidó las formas para no exponer a nadie en particular. Pero el mensaje quedó flotando como una advertencia general: el conductor está atento a todo lo que se dice a sus espaldas y no piensa tolerar faltas de respeto.

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