Wanda Nara impuso condiciones a Mauro Icardi por sus hijas: "Que vayan al colegio..."
La mediática se plantó ante la Justicia en medio de la tensa convivencia del futbolista con las niña y la nueva exigencia encrudece la interna familiar. Leé los detalles en la nota.
Mauro Icardi vive una lejanía que se volvió insalvable en el vínculo con sus dos hijas. Mientras el delantero eligió armar su día a día en Turquía junto a los tres hijos de la China Suárez, Isabella y Francesca siguieron creciendo en Argentina al lado de Wanda Nara, en medio del divorcio en Italia con Mauro. Producto de esa decisión, el ex capitán de Inter acumuló meses enteros sin pisar el país para verlas. El viernes, el futbolista aterrizó en Buenos Aires forzado por una cuestión judicial y se encontró con un inesperado problema: sus hijas no quieren verlo. Pero todo empeora: ahora se conoció el pedido de Wanda Nara por sus hijas en medio de su convivencia con Mauro Icardi y la China Suárez.
A pesar de que el reencuentro estaba pactado, la Justicia tuvo que intervenir para ordenar los tiempos y las formas. El juez Adrián Hagoppian autorizó al futbolista a estar en el país por seis días con las nenas, pero bajo un esquema que Wanda supervisa con lupa. El gran punto de conflicto ahora no es solo el encuentro, sino la rutina de las menores. Según informó Guido Záffora en "DDM", la mediática le transmitió al magistrado una condición clara: las nenas tienen que ir al colegio, sin excepciones.
"Wanda le dijo al juez: está perfecto, yo le doy las nenas, pero que vayan al colegio", detalló el periodista. Y explicó el trasfondo de la exigencia: "Icardi había pedido, por el tiempo que viene, que no vayan. Por el tiempo que viene y el feriado, son dos días nada más: el viernes y el miércoles". Esa diferencia de posturas encendió una nueva tensión en un vínculo que ya arrastraba desgaste, cruces y una pelea judicial que no cesa.
La llegada de Icardi a Buenos Aires no fue por voluntad propia, sino empujada por una orden judicial que lo obligó a cumplir con el régimen de visitas. El futbolista evitó pisar el país durante largos meses, una ausencia que generó malestar en sus hijas y complicó cualquier intento de acercamiento espontáneo. Ahora, con el regreso forzado, el panorama no es menos complejo: las nenas mostraron resistencia a verlo y la Justicia busca garantizar que el vínculo se mantenga dentro de los márgenes legales.
Pero la novedad que sacudió todo fue el fallo del juez Hagoppian respecto a la cuota alimentaria. La decisión llegó como un golpe bajo para el delantero, que venía estirando una deuda que ya no pudo esquivar. "Tiene que pagar o pagar", explicaron sobre Icardi. Y los detalles no son menores: "Icardi tiene que pagar del 1 al 5 de abril la cuota de 30 mil dólares. Si no paga tendrá una sanción ejemplar a partir del 6 de abril y va a tener que pagar un 50 por ciento más de cuota alimentaria, y en vez de 30 serán 45 mil dólares".
Con este escenario de fondo, el encuentro entre padre e hijas se dio en medio de una tensión que parece lejos de resolverse. Mientras Wanda continúa su viaje en China, desde lejos mantiene el control de cada detalle y no afloja en sus exigencias. Icardi, por su parte, intentará aprovechar estos seis días para reconstruir un vínculo que el tiempo y la distancia debilitaron. Pero la pelota ahora está en la cancha judicial, donde las reglas las pone el juez y el incumplimiento tiene un precio cada vez más alto.



