LA PAVADA

En "Gran Hermano" se encierran para comer pan en el baño: el increíble video

Según La Pavada de Diario Crónica, la falta extrema de presupuesto provoca un clima insostenible dentro de la casa. Un participante se desplomó en pleno ensayo y las imágenes se frenaron.

La falta de presupuesto en la casa de "Gran Hermano" se volvió crítica y cada vez las consecuencias son peores. Luego de que entraran muchos más participantes, la lucha por el presupuesto se hizo más difícil, y en los últimos días se vivieron momentos de suma tensión: Brian Sarmiento casi se agarra a piñas con Zunino por una porción de pizza, y un participante se desmayó en medio de un ensayo para la prueba semanal. Entre los últimos videos, se vio a Luana esconderse para comer un pan. Lo que arrancó como un juego de convivencia ahora parece una prueba de supervivencia.

Información de La Pavada de Diario Crónica: cada vez peor la convivencia dentro de "Gran Hermano". En esta oportunidad, Luana decidió esconder un pedazo de pan dentro de la ropa y se ocultó en el baño para comerlo sin que la vieran. En la casa hay una guerra por los alimentos porque en varias ocasiones tuvieron la mitad del presupuesto. Las cámaras la atraparon con la boca llena mientras gritaba "Ocupado" cuando un compañero golpeó la puerta para hacer sus necesidades. Intentó guardar el resto en el bolsillo, pero no le entró. Esa imagen dio la vuelta a las redes y encendió todas las alarmas.

Pero la situación escaló a otro nivel. Brian Sarmiento casi se agarra a piñas con Zunino por una porción de pizza hace unos días. El cruce fue violento, con empujones y gritos. Los otros jugadores tuvieron que separarlos. Y después llegó lo peor: un participante, de los que ingresaron el 20 de mayo, se desmayó en medio de un ensayo para la prueba semanal. Cola, como le dicen, se desplomó mientras practicaban la coreografía de Tate McRae. El cuerpo le falló después de días sin comer suficiente. La producción cortó el vivo para que no se escape nada. 

Los compañeros rodearon a Cola, la transmisión se frenó y la tensión subió como espuma. Minutos después, Pincoya se acercó con un plato de comida. El participante se recuperó y más tarde reapareció en los festejos por los 100 días dentro de la casa. 

Pero el susto dejó al descubierto una realidad que la producción ya no podía esconder: en ese reality se están muriendo de hambre. Históricamente, la escasez de comida generó peleas y quiebres. Pero un desmayo en cámara es otra cosa. Eso ya no es conflicto televisivo: es un problema de salud. Y la pregunta ahora es hasta dónde va a llegar esto antes de que alguien termine en un hospital de verdad.

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