INDUSTRIA NACIONAL

Fusión de rock y electrónica: Cuatro artistas argentinos que mezclan estos géneros

After Roca, Versa Suave, Rara y Ghalo resignifican el legado del rock nacional a través de texturas digitales, estructuras pop y una sensibilidad futurista.

La historia del rock argentino siempre estuvo atravesada por la experimentación. Desde los sintetizadores analógicos de Charly García en los 70 hasta los samplers en vivo que Tweety González manipulaba con Fito Páez en los 90, este cruce nunca fue ajeno a la escena local. Hoy, nuevas generaciones retoman esa tradición con una estética propia.

Con sensibilidad pop, discurso introspectivo y una sonoridad en la que lo humano y lo digital se entrelazan, estos proyectos demuestran que el rock no murió: mutó en nuevas formas.

After Roca

Detrás de After Roca está Matías Bugliolo, quien con su disco Réplica propone un viaje sónico cargado de narrativa y tecnología. El álbum está inspirado en la película Gattaca y en la idea de modificar la genética: “Es como una declaración de amor hacia algo que no es humano”, afirma el artista.

El sonido de Réplica es directo: bases techno con kicks potentes, sintetizadores espaciales y guitarras flotantes que suman un toque rockero al entramado. Pero el disco también se construye como relato: a medida que avanza, aparecen referencias a Matrix, a la realidad aumentada y a vínculos mediados por la virtualidad.

“En los 2000 le temíamos a las máquinas; ahora eso está mucho más cerca. Réplica celebra la humanidad fingiendo demencia con optimismo”, resume Bugliolo. El resultado es un manifiesto bailable que combina estética Y2K, sensibilidad post-pandemia y pulsión existencial.

Mati Bugliolo (@after.roca) 
Mati Bugliolo (@after.roca) 
Versa Suave

En Versa Suave, la fusión no es solo estética sino también política. “No nos interesa hacer música de entretenimiento sin más”, explica Federico Bandieramonte, guitarrista y cantante del dúo, que comparte el proyecto con Matías Braslavsky. Su música toma distancia de lo evasivo para abrazar una mirada crítica sobre el presente.

Su método de trabajo es dual: primero graban de manera tradicional, cuidando la calidad sonora, y luego procesan ese material con herramientas electrónicas. Distorsiones, samplers y efectos digitales transforman las canciones en piezas expansivas y contemporáneas.

La trilogía de singles compuesta por "Prioridades", "Humo rosa" y "Doctor no puedo" anticipa su próximo disco. Allí, sintetizadores serpenteantes, recortes de películas y letras urgentes conviven con una herencia rockera explícita: en 2024 publicaron una reversión electrónica de Yendo de la cama al living. El homenaje a Charly García convive con la relectura: la historia se resignifica a través del presente.

Versa Suave. 
Versa Suave. 
Rara

Desde La Plata, Rara canaliza la fusión de rock y electrónica a través de la emoción. Su nuevo disco, "Melodrama", nació en pandemia y refleja esa atmósfera introspectiva: “Queríamos hacer canciones que no le escapen a lo profundo ni a la solemnidad”, cuenta Clara Bares, voz y compositora de la banda.

El sonido se construye a partir de beats con groove, bajos envolventes, guitarras distorsionadas y una impresionante cantidad de capas de sintetizadores. La propuesta es intensa y emocional: melodías frágiles, armonías cuidadas y una búsqueda de texturas que invita a la escucha atenta.

“La nostalgia hoy es difícil de encontrar porque todo está presente todo el tiempo”, reflexiona María Augé, bajista del grupo. “Pero quisimos usar esa nostalgia como motor creativo”. El resultado es un disco crudo y honesto, que habla de vínculos rotos, miedos internos y la lucha por sentir algo verdadero en medio del ruido. La tapa del álbum -un toro enfrentado a un hombre- ilustra esa tensión emocional: el conflicto como parte de la existencia.

Rara 
Rara 
Ghalo

Con influencias que van desde Federico Moura hasta Bocanada de Gustavo Cerati, Ghalo encuentra su voz en la intersección entre lo clásico y lo digital. “Pienso en estructuras del rock con melodías pop”, afirma el artista, que acaba de lanzar su segundo disco “Habeas Corpus”, producido por Pablo Bursztyn.

La propuesta de Ghalo combina trip-hop, guitarras eléctricas, sintetizadores veloces y una voz que oscila entre la sensualidad y el desgarro. “Últimamente volví a instrumentos más clásicos, como la guitarra eléctrica o la balada”, cuenta. Esa fusión se traduce en canciones como Cada noche, donde conviven lo sintético y lo analógico en una simbiosis fluida.

Además, el músico retomó estudios de producción con MissLupe, figura clave de la electrónica local: “Ella habilita una promiscuidad de géneros y valora mucho el trabajo de capas y texturas. Eso ya está influyendo en mis próximos lanzamientos”. En Ghalo, el presente del pop electrónico argentino tiene un pulso orgánico y sofisticado.

Ghalo 
Ghalo 
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