La Fiesta de Disfraces celebró 25 años en San Nicolás con shows de Luck Ra, La Joaqui y Lauty Gram
Tras la reprogramación obligada por el temporal, la Fiesta de Disfraces vivió una edición histórica en el Autódromo de San Nicolás, donde más de 20 mil personas disfrutaron de un despliegue técnico imponente, tres shows explosivos y una celebración inolvidable por su 25° aniversario.
La Fiesta de Disfraces más grande del mundo volvió a brillar con fuerza. Después de haber suspendido su jornada original del 15 de noviembre debido al fuerte temporal que derribó el escenario principal, el evento dio una verdadera muestra de resiliencia: en apenas una semana, los organizadores reconstruyeron por completo la infraestructura y lograron llevar adelante una edición multitudinaria este sábado 22 de noviembre en el Autódromo y Predio Ferial del Km 225 de San Nicolás.
El predio renovado presentó un escenario de gran porte, pantallas de última generación, un sólido trabajo de iluminación y efectos visuales que transformaron al autódromo en un auténtico espectáculo de luces. La comodidad en los accesos, la operatividad general y un entorno seguro permitieron que las más de 20 mil personas ingresaran sin inconvenientes y comenzaran a disfrutar desde la tarde de un ambiente que combinó color, música y diversión en cada rincón.
Los shows de Lauty Gram, La Joaqui y Luck Ra fueron el corazón de la noche. Cada artista aportó su estilo, su energía y su impronta a una fiesta que vibró de principio a fin. Con miles de asistentes bailando disfrazados bajo un cielo iluminado por luces y fuegos artificiales, cada presentación se convirtió en un momento único dentro de una celebración que ya forma parte del calendario cultural argentino.
La edición 2025 no solo marcó los 25 años de historia del evento, sino que también inauguró con éxito la primera realización en su nueva sede de San Nicolás. El público local y visitantes de toda la región recibieron la fiesta con entusiasmo, dejando claro que esta nueva etapa tiene un enorme potencial de crecimiento.
Con una producción impecable y una energía contagiosa, la Fiesta de Disfraces reafirmó por qué es una de las celebraciones más emblemáticas del país, proyectando que cada año será aún más imponente y memorable.




