El Papa Francisco y su conexión con el arte ¿qué música escuchaba, cuáles era sus artistas favoritos?
El Canal de la Música homenajea al Santo Pontífice revelando sus artistas y géneros favoritos. Los detalles, en la nota.
El Papa Francisco falleció este lunes a los 88 años, según confirmó el Vaticano en un comunicado oficial difundido a través de su canal de Telegram. Durante sus años de pontificado, Jorge Bergoglio no solo se destacó por su cercanía con los fieles y su mensaje de humildad, sino también por su profundo amor por la música. En honor a esa faceta menos conocida, El Canal de la Música le rinde un emotivo tributo repasando sus gustos musicales.
Francisco tenía un gusto musical amplio y sofisticado. Entre sus predilecciones se encontraban grandes compositores clásicos como Mozart, cuya Misa en do menor consideraba insuperable. Esta pasión por la música clásica la heredó de su madre, Regina María Sivori, quien solía escuchar óperas en su casa durante la infancia del futuro pontífice.
Además de Mozart, también admiraba profundamente a Bach y Beethoven, y no escondía su fascinación por Richard Wagner, particularmente por su ópera Parsifal, considerada provocadora por algunos sectores religiosos.
En 2014, durante un encuentro internacional de la Renovación Carismática Católica en Roma, el Papa pidió que se cantara Vive Jesús el Señor, un canto religioso que lo emocionaba y conectaba con los fieles de forma especial.
Entre sus intérpretes favoritas estaba la soprano argentina Haudée Dabusti, a quien invitó a cantar en misas cuando aún era arzobispo de Buenos Aires. También admiraba a la soprano rusa Svetlana Kasyan, quien le obsequió un álbum titulado Fratelli tutti en su cumpleaños número 85, en honor a la encíclica papal del mismo nombre. El disco incluía canciones en varios idiomas y estilos, entre ellas La Cumparsita, el tango que más disfrutaba.
Aunque vivió en Roma durante años, Francisco nunca se desligó de su identidad argentina. El tango fue siempre parte de su vida y entre sus artistas preferidos se destacaban Carlos Gardel, Julio Sosa y Ada Falcón. El género, cargado de nostalgia y sentimiento, lo conectaba con su infancia en Buenos Aires y con la esencia cultural del país que lo vio nacer.
El papa Francisco entendía la música como un lenguaje universal, capaz de transmitir fe, esperanza y consuelo. Su sensibilidad artística lo acompañó hasta el final y fue, sin dudas, una forma más de acercarse al alma de los pueblos. Hoy, su legado espiritual también puede sentirse en cada nota de las canciones que amó. Porque, como él mismo dijo alguna vez: "La música eleva el alma y nos acerca a Dios".




