Horror en Varela: encontraron en un pozo séptico a las tres chicas desaparecidas
Los cuerpos de Morena, Brenda y Lara aparecieron en una vivienda de Villa Vatteone. El líder de la banda narco, un peruano, sigue prófugo.
Los cuerpos de Morena Verri, Brenda Del Castillo y Lara Gutiérrez, las jóvenes oriundas de La Matanza desparecidas desde el viernes, fueron hallados horas atrás en una vivienda de Florencio Varela, y por estas horas, la Policía busca a un hombre de nacionalidad peruana, líder de una organización delictiva dedicada a traficar drogas.
Las tres estaban en un pozo séptico de una vivienda situada en calle Río Jáchal y Chañar, en Villa Vatteone, y la cual sería alquilada.
De acuerdo a lo informado por fuentes policiales, familiares de las víctimas de 20 y 15 años reconocieron los cadáveres mediante una serie de imágenes que les mostraron investigadores en la DDI de La Matanza.
Asimismo, según las primeras pericias, los crímenes se habrían llevado a cabo el mismo día que fueron vistas por última vez. En tanto, uno de los cuerpos estaría descuartizado.
Si bien hay cuatro personas detenidas, la Policía busca por estas horas a un peruano, líder de una banda criminal que se dedica a vender drogas.
Según consta en la denuncia policial, las jóvenes salieron de un complejo de monoblocks donde vivían, y de allí se dirigieron hacia una estación de servicio (Bufano y Crovara) en donde las esperaba un cliente, quien les habría ofrecido un importante monto de dinero. Tras eso, se subieron a una camioneta blanca, que luego se corroboró que tenía patente adulterada, y nunca más se supo de las mismas. A su vez, el rodado en cuestión apareció prendido fuego.
Cabe informar, que, tras eso, una pista llevó a los efectivos hasta Florencio Varela, donde se desplegaron múltiples allanamientos: el primero de ellos se realizó en una casa ubicada en el cruce de las calles Chañar y Río Jachal. Allí, los peritos encontraron una mancha de sangre que podría pertenecer a una de las víctimas. En el mismo procedimiento, fueron detenidos un hombre y una mujer, quienes según los investigadores habrían sido los encargados de limpiar la escena del crimen con el fin de borrar rastros comprometedores.
La seguidilla de operativos también alcanzó a los barrios Santa Rosa y Mayol, donde los uniformados requisaron otra vivienda que estaría vinculada con los sospechosos. Todo indica que en esas casas los implicados intentaron ocultar pruebas y encubrir a los autores materiales del hecho.
Los dos detenidos quedaron a disposición de la Justicia, mientras continúan las pericias sobre las manchas halladas para confirmar si efectivamente corresponden a alguna de las víctimas del triple homicidio.




