La Diócesis de Quilmes y el Ministerio Público bonaerense firmaron un convenio para acercar la Justicia a los barrios
El acuerdo permitirá la instalación de nuevos espacios de atención del Ministerio Público en los centros barriales del Hogar de Cristo de Don Bosco y Villa Itatí. El objetivo es facilitar el acceso a la justicia y la asistencia integral a los vecinos.
La Diócesis de Quilmes, el Ministerio Público de la provincia de Buenos Aires y los centros barriales de la Familia Grande del Hogar de Cristo firmaron horas atrás un convenio marco y específico para la creación de un nuevo ámbito de atención judicial en los barrios más vulnerables del distrito.
El acuerdo contempla la puesta en funcionamiento de oficinas del Ministerio Público en los inmuebles donde actualmente funcionan el centro barrial Jorge Novak (Formosa 169, Don Bosco) y la capilla Nuestra Señora de Itatí (Pampa y Falucho, Villa Itatí). Estos espacios permitirán acercar la justicia a los vecinos, brindando orientación, asesoramiento y acompañamiento en distintos temas legales y sociales.
La firma se realizó en la sede del Obispado de Quilmes y contó con la presencia de monseñor Carlos Tissera, obispo de Quilmes; Julio Conte-Grand, procurador general de la Suprema Corte de Justicia bonaerense; y el hermano Mario Romanín, salesiano que acompaña los Hogares de Cristo de Villa Itatí. También participaron Marcelo Dragui, fiscal general de Quilmes; Noemí Pérez, defensora general del distrito; el fiscal Daniel Ichazo; funcionarios del Ministerio Público; y la hermana Cecilia Lee, de las Hermanas Franciscanas Misioneras de María.
El objetivo del convenio es garantizar el acceso a la justicia a todas las personas que se vinculan con los centros barriales de la Familia Grande del Hogar de Cristo y a los vecinos de la zona, mediante un trabajo articulado entre el Ministerio Público Fiscal, el Ministerio Público de la Defensa y el Ministerio Público Tutelar.
De este modo, la iniciativa busca fortalecer la presencia del Estado en los territorios, promover la inclusión y construir puentes de confianza entre las instituciones y las comunidades populares, acompañando la misión pastoral que la diócesis impulsa desde hace años en los barrios de Quilmes, Bernal y Ezpeleta.




