La paz y la alegría nacen del amor y del servicio: el obispo Tissera en el Tedeum por el 25 de Mayo
En la Catedral de Quilmes, el obispo Carlos Tissera presidió el solemne Tedeum con motivo del 215° aniversario del Primer Gobierno Patrio.
En la Catedral de Quilmes, el obispo Carlos Tissera presidió el solemne Tedeum con motivo del 215° aniversario del Primer Gobierno Patrio. En su homilía, el prelado recordó el significado profundo de este canto de acción de gracias y lo vinculó con el presente, llamando a la unidad, al compromiso y a vivir desde el amor, como camino hacia la paz y la alegría verdaderas.
“Venimos a alabar y dar gracias a Dios en el 215° aniversario del primer gobierno, y lo hacemos con lo que tradicionalmente llamamos: el Tedeum”, comenzó Tissera. El obispo destacó que este antiguo himno, con más de 1600 años de historia, ha sido parte fundamental en los momentos significativos de nuestra nación, como símbolo de unidad y esperanza.
El obispo hizo memoria de las luchas previas al 25 de Mayo de 1810, subrayando el papel de los criollos y la resistencia local en la historia de Quilmes. “En estas riberas desembarcaron los ingleses… pero los valerosos criollos resistieron y vencieron”, recordó, conectando aquellos hechos históricos con el fervor patriótico que dio origen a la independencia.
Tissera puso en el centro de su mensaje la Palabra de Dios, y en especial, el pasaje evangélico de la Última Cena. “Jesús ofrece su paz, y más adelante también prometerá la alegría. Paz y alegría son dos necesidades profundas del corazón: la seguridad y la intensidad, la serenidad y el entusiasmo”, expresó. No obstante, advirtió que la paz de Cristo no se basa en las comodidades del mundo, sino en su amor incondicional. “La paz de Jesús no es la serenidad psicológica del que vive cómodo en su mundo y no se preocupa por nada. Su paz es otra cosa. Es la seguridad que dan su presencia y su amor en medio de las angustias”.
En un gesto de profundo respeto y memoria, el obispo Tissera recordó también al Papa Francisco, fallecido el mes pasado. “En este día no podemos olvidar al querido Papa Francisco”, dijo, evocando sus palabras en anteriores Tedeum cuando era arzobispo de Buenos Aires. “Sus homilías… siguen siendo muy actuales”, afirmó.
Hacia el final de su homilía, Tissera retomó las enseñanzas del Evangelio y del pontífice argentino: “El que se deja amar por Jesús y reacciona amándolo y sirviendo al prójimo, encuentra la verdadera paz de su corazón”. Así, llamó a los presentes y a toda la comunidad a construir una sociedad basada en el amor, la justicia y la solidaridad.




