Lo engañó, lo llevó a su casa y lo abusó: condena en Quilmes por un caso estremecedor
La víctima logró escapar por una ventana tras permanecer cautiva durante 24 horas. La Justicia acreditó que el agresor la engañó, la sedó y abusó de ella en reiteradas oportunidades.
Un hombre fue condenado a 11 años y 6 meses de prisión tras ser hallado culpable de raptar y abusar sexualmente de un joven con retraso madurativo en San Francisco Solano.
A su vez, la pena quedó firme luego de una revisión de la Cámara de Casación bonaerense, que ordenó readecuar la condena inicial impuesta en primera instancia.
El hecho investigado ocurrió en junio de 2021 y, según se acreditó durante el juicio, el agresor interceptó a la víctima cuando el joven se dirigía hacia la casa de su hermano. Aprovechándose de su situación de vulnerabilidad, lo habría convencido con la promesa de entregarle ropa y comida, para luego llevarlo hasta una vivienda ubicada sobre Camino General Belgrano.
De acuerdo con la reconstrucción judicial, una vez dentro del domicilio el ahora condenado le suministró una bebida con sustancias sedantes, lo que le provocó un estado de somnolencia. En ese contexto, el joven permaneció cautivo durante aproximadamente 24 horas, período en el que fue abusado sexualmente en reiteradas oportunidades, según se ventiló en el debate oral.
La situación salió a la luz cuando la víctima logró escapar por una ventana de la vivienda y dar aviso a su familia. A partir de esa denuncia se desplegó la investigación, que incluyó un allanamiento en la casa del imputado. Allí, los pesquisas encontraron pertenencias personales del joven, un elemento que resultó clave para robustecer la acusación.
La causa fue encuadrada bajo la figura de "rapto y abuso sexual con acceso carnal", y tuvo un giro en la etapa de revisión judicial. En una primera instancia, el acusado había sido condenado a 12 años de prisión, pero la Casación bonaerense revocó parcialmente ese fallo al considerar que los delitos debían analizarse bajo la figura de "concurso ideal" y no de "concurso real".
Ese criterio jurídico implicó que un nuevo tribunal debiera fijar una pena ajustada a esa interpretación, lo que finalmente derivó en la condena actual de 11 años y 6 meses.
El nuevo veredicto fue dictado por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Quilmes, integrado por los jueces Fernando Celesia, Darío Hernández y Edgardo Salatino, en el marco de la audiencia de cesura.
Durante el proceso, la acusación fue sostenida por la fiscal de juicio, María de los Ángeles Attarian Mena, quien remarcó la gravedad del daño causado a la víctima, teniendo en cuenta su condición de salud, la manipulación ejercida por el acusado y la privación ilegítima de la libertad sufrida durante el hecho.




