Reventaron centros de apuestas ilegales tras el intento de suicidio de un menor adicto al juego online
Los procedimientos incluyeron allanamientos simultáneos en Quilmes y otros partidos del conurbano sur.
A pedido de la Fiscalía Penal Especializada en Juegos de Azar (FEJA) del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabezada por el doctor Juan Rozas y con secretaría del doctor Rodrigo Branca, se realizaron allanamientos simultáneos en Quilmes, Lanús, Avellaneda y Lomas de Zamora. La causa investiga a una organización delictiva que explotaba plataformas ilegales de apuestas online.
El caso comenzó luego de que una mujer denunciara que su hijo, menor de edad, había comenzado a apostar en uno de los sitios ilegales que integraban la red investigada. El adolescente acumuló una importante deuda y cayó en un cuadro severo de ludopatía, que lo llevó a intentar quitarse la vida. La intervención médica logró evitar una tragedia, pero el hecho encendió una alarma sobre el impacto del juego clandestino en los jóvenes.
La Fiscalía inició una investigación que permitió identificar a varias personas vinculadas a la estructura ilegal. Tras obtener la autorización judicial, se llevaron a cabo los allanamientos mediante exhortos, con apoyo del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) y distintas fuerzas de seguridad.
Durante los procedimientos, las autoridades desarticularon varios nodos operativos desde los cuales se administraban, promocionaban y cobraban apuestas clandestinas en diferentes sitios web. Además, secuestraron computadoras, teléfonos celulares, dinero en efectivo y otros elementos clave para la causa.
A los responsables se les imputó el delito de participación en una organización de apuestas online, figura prevista en el artículo 301 bis del Código Penal.
Las autoridades remarcaron los riesgos del juego ilegal en internet, especialmente entre niñas, niños y adolescentes. A diferencia de las plataformas legales reguladas por organismos oficiales, los sitios clandestinos operan sin control de edad, sin mecanismos de prevención y sin garantías mínimas para los usuarios.




