Semana pasada por agua en el AMBA: cómo seguirá el tiempo en la región
La inestabilidad se hará sentir entre lunes y martes en Capital y el conurbano, con precipitaciones abundantes en pocas horas y complicaciones en zonas vulnerables.
La primera semana de abril comenzó con un escenario meteorológico adverso en buena parte del país, pero con especial impacto en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde se esperan dos jornadas marcadas por lluvias intensas, tormentas aisladas, ráfagas de viento y una posterior crecida del Río de la Plata.
Según el pronóstico, el lunes y martes estarán atravesados por condiciones de fuerte inestabilidad sobre el norte y el este de la provincia de Buenos Aires, una situación que mantiene bajo alerta amarillo a distintos distritos bonaerenses. En algunos sectores, además, también rigen advertencias por vientos intensos.
El fenómeno que explica este deterioro del tiempo es una ciclogénesis, un proceso atmosférico que en los últimos años comenzó a ganar notoriedad por su capacidad de generar temporales intensos en cortos períodos, con abundantes precipitaciones, descenso de presión, ráfagas y cambios bruscos en las condiciones climáticas.
En ese marco, el meteorólogo Christian Garavaglia advirtió que el AMBA atraviesa un período de al menos 48 horas muy inestable, impulsado por la formación de un centro de baja presión en superficie. Esa configuración favorece la presencia de lluvias de variada intensidad y vientos que irán aumentando con el correr de las horas, especialmente entre la noche del lunes y la madrugada del martes.
Lluvias intensas y ráfagas en el conurbano
Para el AMBA, el tramo más delicado del evento podría darse entre la noche del lunes y las primeras horas del martes, cuando las tormentas podrían alcanzar intensidad moderada a localmente fuerte, con acumulados significativos en poco tiempo y posibilidad de anegamientos puntuales en zonas vulnerables del conurbano.
Ya durante el martes, si bien las precipitaciones tenderían a presentarse de manera más intermitente, persistirá un escenario ventoso en toda la franja este bonaerense, con ráfagas que podrían superar los 60 kilómetros por hora.
Este combo de lluvia, viento y baja visibilidad podría generar complicaciones en la circulación, caída de ramas, acumulación de agua en calles y demoras en el transporte, especialmente en horarios de mayor movimiento dentro del AMBA.
Cuándo mejora el tiempo
De acuerdo con las previsiones, el miércoles comenzará una mejora gradual de oeste a este sobre la franja central del país. Sin embargo, en la provincia de Buenos Aires -y particularmente en el área metropolitana- el cielo se mantendrá mayormente cubierto durante gran parte del día, con chance de lloviznas, lluvias débiles o chaparrones aislados.
A medida que avance la jornada, el viento sur irá perdiendo intensidad, aunque dejará una consecuencia a seguir de cerca: una moderada crecida del Río de la Plata, impulsada por el cambio en la circulación del aire.
Atención por la crecida del Río de la Plata
Uno de los focos de atención para el AMBA estará puesto en la evolución del Río de la Plata, ya que el ingreso y la persistencia del viento sur podrían provocar una suba moderada del nivel del agua, con posibles efectos en zonas ribereñas, costeras y sectores bajos cercanos al río.
En este contexto, se recomienda a vecinos de áreas costeras y de arroyos mantenerse atentos a los reportes oficiales y evitar circular o permanecer en sectores que puedan verse afectados por acumulación de agua o desbordes menores.
Cómo sigue la semana
Superado este episodio de inestabilidad, el resto de la semana mostraría un panorama más típico del otoño. El pronóstico anticipa buen tiempo, descenso de la nubosidad y temperaturas templadas, sin extremos térmicos y con máximas que no superarían los 25 grados en el AMBA y alrededores.
Así, tras el temporal de inicio de semana, se espera un cierre más estable, aunque con el otoño ya instalado y mañanas más frescas en toda la región.




