TESTIGOS

Caso Adorni: citaron a dos funcionarios que compraron bienes para el ex jefe de Gabinete

El fiscal Gerardo Pollicita avanza con la investigación por supuesto enriquecimiento ilícito y convocó a nuevos testigos.

La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni continúa y el fiscal Gerardo Pollicita citó a dos nuevos testigos que deberán presentarse este miércoles.

Se trata de dos funcionarios que compraron bienes para el ahora ex jefe de Gabinete, que de esta forma habría intentado ocultar gastos millonarios.

Quiénes son los nuevos testigos citados en el caso Adorni

La primera convocada es la secretaria de la Vocería Gisela Kocsis, quien el 2 de junio del año pasado facturó a su nombre una compra de $8.183.303 en ropa de cama y blanquería. El fiscal tiene confirmado que el destinatario final de esos productos fue Adorni y que los mismos se entregaron en el country Indio Cuá, de Exaltación de la Cruz, donde el ex vocero compró una casa.

La factura a nombre de Kocsis fue encontrada en el teléfono de Matías Tabar, el contratista que refaccionó la vivienda del ex ministro coordinador.

La casa de Manuel Adorni en el country Indio Cuá.
La casa de Manuel Adorni en el country Indio Cuá.

El otro citado es Luis Enrique Aluju, un funcionario cercano a Adorni que el 13 de agosto de 2025 adquirió dos proyectores con dos tarjetas diferentes de su titularidad. Al momento de la compra era coordinador de Información de Gobierno de la Dirección de Información Pública.

El fiscal busca determinar si Aluju prestó dos plásticos para la compra de un par de proyectores marca Epson para videojuegos, modelo Home Cinema 2350 4K Pro-UHD con Android TV, que costaron $1.831.795 cada uno.

La Justicia apunta a comprobar si este era un modus operandi del ex vocero y ex jefe de Gabinete del Gobierno de Javier Milei.

Esta semana declaró Laura Schiuma, la directora general de Actividades Presidenciales de la Vocería, quien confirmó que Adorni le pidió prestada la tarjeta de crédito para comprar un monitor gamer por $2.185.000. La funcionaria también detectó gastos rechazados por un banco que desconoció como propios.

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