ANIVERSARIO

El debut de Maradona y su presencia en La Paternal

Un día como hoy, pero de 1976, Diego Armando Maradona debutaba profesionalmente, en Argentinos Juniors, cambiando la historia para siempre.

A 48 años del debut de Diego Armando Maradona en la primera división de Argentinos Juniors, su huella es imborrable. Él "vive" en La Paternal. El barrio lo respira, lo siente, lo recuerda y homenajea. A toda hora. 

Incontables murales, uno mejor que el otro. Innumerables historias, una más atrapante que la otra. Su presencia siempre está. Al igual que cuando partió del Bicho, allá por 1981, como cuando dejó este plano y alcanzó la eternidad, Pelusa está presente. 

A los pocos minutos de entrar, y segundo Diego en su segunda intervención, tiró este caño.- 
A los pocos minutos de entrar, y segundo Diego en su segunda intervención, tiró este caño.- 

Quienes revelaban las primeras anécdotas de sus andanzas, poco a poco nos fueron dejando para descansar en paz, pero nadie las olvida y siguen vigentes. Mientras que quienes aún están, siguen repasando su mágica historia.

Lo mismo que cada vez que volvió al barrio y levantó una marea humana a su paso, dejando a los más jóvenes nuevas historias para contar. Y así lo hizo hasta el último de sus días cuando visitó el recinto homónimo, el Semillero del Mundo, sí el auténtico y original "Estadio Diego Armando Maradona" (DAM).

Juan Agustín Gárcia, sobre una de los populares del Diego Armando Maradona. 
Juan Agustín Gárcia, sobre una de los populares del Diego Armando Maradona. 



Esa cancha para Diego, que se mostró muy agradecido a semejante homenaje, debería haberse llamado como su papá. ¿Porqué? Porque Chitoro (Don Diego) era otro vecino que partido a partido se hacía presente para disfrutar del mejor fútbol. El tiempo pasó. Las cosas pasaron, pero Diego nunca se fue de La Paternal, donde logró asentarse con toda su familia luego de adquirir la primera casa para su mamá, su papá y hermanos. 

Esa propiedad, que "negoció" con apenas 18 años con los dirigentes de Argentinos de aquel momento, les permitió salir adelante como siempre habían soñado, dejando atrás un duro pasado. Ahora sí, había lugar, camas y comida para todos. Ese logro fue gracias a su talento y la sapiencia de un joven que vio el esfuerzo de sus padres y el sacrificio de sus prójimos.

Hoy, el lugar ubicado en Lascano 2257, fue puesto en valor (desde ya algunos años) por un fanático (Alberto Pérez, exdirigente que le firmó el primer contrato profesional) y su hijo, Cesar quienes supieron hacer del lugar una reliquia, un auténtico museo, denominado La Casa de D10S el cual recibe día a día a decenas de visitantes (locales y extranjeros) que disfrutan en carne propia la comparación de viejas fotos con el sitio que ellos mismos están pisando, ante la inconfundible figura del "10".

La puerta de entrada, la cocina, su habitación, cada espacio es "Diego", y como lo definen sus cuidadores "Donde vivió feliz". Aquí, se pueden ver más de 3.000 objetos originales que pertenecieron a Diego (como el centro de mesa de su casamiento), también fotocopias de su partida de nacimiento, dni, carnet de Cebollitas e incontables "tesoros". Sin dudas.

La puerta de la primera casa de Maradona, y el santuario en la cancha. 
La puerta de la primera casa de Maradona, y el santuario en la cancha. 

Lo mismo a pocos cuadras, sobre en la calle Linneo 2196 (casi Jonte y Gavilán) en Bendito 10 donde su memoria habita en un espacio entre intervenciones artísticas de Marcelo Chiarello (con mosaico y más) que además cuenta con piezas de colección del ídolo mundial forjado en el barrio, exhibiendo todo tipo de objetos que se pueden apreciar en las paredes, cada rincón y hasta en el techo. 

Inclusive, el día que falleció uno de los primeros "santuarios", sino el primero, se levantó en una de las paredes del DAM, el otro sobre la puerta de la citada casa que aún conserva la mancha de una vela, que parecería tener los rulos del D10S de aquellos años de gloria. Fue tanta la gente que llegó aquella triste jornada al estadio, y se acercó con ofrendas, que la actual gestión de Argentinos decidió darle el lugar que corresponde y abrió un sitio para recordarlo.

Por allí, como cita obligada, pasan un centenar de personas a diario. En silencio, rezan, recuerdan, tocan y dejan obsequios como pasar sentirse más cerca. Perdón, para estar más cerca. Caminar por Paternal es cruzarse con Diego. Está en cada pared, en cada comercio y en cada esquina. Además, está tan presente que surge en conversaciones cotidianas. Con un mínimo diálogo, ya alcanza para empezar a hablar de Maradona. Recuerdos. Sentimientos. Vivencias propias y ajenas. Argentinos y La Paternal son Diego en estado puro.

Y hoy, 48 años después, quizás por cosas del destino, el Bicho vuelve a jugar contra Talleres de Córdoba como aquella tarde en la que con 15 años, y a diez días de los 16, debutó para cambiar la historia del fútbol mundial.

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