CRÓNICA DEL ASCENSO

Ulises Abreliano se ilusiona con llegar al Reducido con Almirante Brown complicado llegar al reducido, pero no imposible"

Ulises Abreliano confía en las posibilidades de Almirante Brown de llegar al reducido tras la victoria en el clásico ante Nueva Chicago.

Los nubarrones empiezan a desaparecer por el cielo de Isidro Casanova. El sol pretende ganarle definitivamente la pulseada y apoderarse del espacio a la vez que el mar ya no está bravío. Esto permite que La Fragata, que se movió para todos lados en medio de una tempestad, comience a navegar por aguas calmas y confortables. El cambio de capitán (en éste caso se le adjudica tal mote a su entrenador, Rodrigo Alonso) le permitió a Almirante capear el temporal y hoy los tripulantes se embarcan en una ilusión. Todo lo consiguió en 90 minutos, victoria clásica ante Nueva Chicago mediante, en la que Ulises Abreliano fue clave al convertir un enorme gol de tiro libre que todavía se grita en territorio Mirasol. Al ganar un partido aparte, nada menos que en Mataderos, el equipo no sólo perdió los temores que la zona baja impone sino que también se permite ilusionar aunque hoy la clasificación al Reducido parezca una quimera. Sin embargo el grupo confía en que se puede. El encargado de trasladarse toda la esperanza al hincha fue el lateral-volante ex Arsenal, quien en diálogo con Crónica del Ascenso no ocultó su convencimiento de que terminarán peleando a la vez que dio por sentado que, tarde o temprano, el club se dará el gran gusto de su vida de llegar a Primera División.

 

-¡Qué confianza te tuviste en el tiro libre!

-Parecía bastante lejos pero ya tenía registros, no del año pasado porque no me había tocado jugar mucho, pero sí de 2023 de haber pateado varios. Tuve oportunidades para marcar de tiro libre, pero estuvieron cerca porque la gente decía "uhh". Esta vez me tenía fe. Rodrigo (Alonso, el técnico) me dio esa confianza. Siempre que había un tiro libre me decía que pateé. Recalco mucho eso y por eso fui a celebrarlo con él. Además el día anterior practicamos pelota parada y me dijo que quería que probara, que me hiciera cargo. Valoro mucho eso.

-¿Ahora no te lo saca nadie?

-Y...en el equipo hay puntos altos para esa situación. Diego García es el capitán, el que maneja la pelota parada. Obviamente que voy a tener fuerza como para patearlo, pero yo respeto mucho a los grandes. Diego convirtió unos cuantos goles por esa vía. Por eso si está él, seguramente sea el encargado. También me pasó una vez de pedirle patear uno y me sacó cagando mal.

-Ahora la jornada fue completa: triunfo en el clásico y un golazo tuyo...

La verdad que el contexto fue hermoso porque veníamos de golpear de entrada con el gol de Ramón (González Herrero) y después vino el mío. Nos generó una calma sabiendo con quien nos enfrentábamos. Ellos tienen muy buenos jugadores y teníamos claro que no sería fácil. Pudimos darle una alegría a los hinchas, que es lo que queríamos porque todos los fines de semana que jugamos de local, están ahí firmes. Se lo debemos mucho a ellos.

-¿Sentían que llegaban como punto o creían que podían llevarse algo de Mataderos?

-Hace tres o cuatro fechas venimos jugando en buena forma y nos sentimos bien, más allá de los resultados. Sin ir muy lejos, el partido anterior con Chaco For Ever no lo merecimos perder; es más, debimos ganar pero todos sabemos como es el fútbol. Teníamos claro que iríamos con todo y que nos llevaríamos los tres puntos. Últimamente se nos ve bien, siendo un grupo muy positivo. Le encontramos la vuelta solos, entendiendo que no había vuelta atrás con lo que había pasado y que debíamos pensar en nosotros. La motivación que tenemos día a día al ir a entrenar fue la gran clave.

 

-¿Creés que el rival los subestimó?

-Ellos venían bien pero no sé si lo tomaron de esa manera. Tal vez pensaron que estábamos golpeados porque habíamos perdido el partido anterior pero creo que los clásicos son distintos, se juegan de otra manera y gracias a Dios se dio a nuestro favor. Tuvimos las oportunidades y las aprovechamos.

-¿Qué te genera cuando mirás la tabla y ves al equipo tan abajo? En la Zona A estarían más complicados...

-Estuvimos viendo eso. Sentimos tristeza por la calidad de jugadores que tenemos; por el material que hay tenemos mucho para dar. Ahora arrancó el ciclo de Rodrigo y apuntamos a sacar la mayor cantidad de puntos. El plantel está motivado y positivo. Tenemos otra energía y vamos por más. El fin de semana nos toca en casa con Central Norte y hay que darle otra alegría a la gente.

-¿Por qué se llegó a esa situación si hay plantel para estar en una mejor posición?

-Es difícil pero creo que nos hizo un click a cada uno. Debíamos pensar en salir adelante porque peor que como estábamos no se podía estar. Era mirar de acá hacia adelante, sacar pecho, ser positivos e ir a buscar los partidos. Yo creo que el encuentro que hicimos con Mitre de local fue uno de los mejores junto al de Chaco. Se nos vio optimistas, yendo para adelante buscando ser protagonistas. Eso fue lo que nos marcó. Fue un punto de inflexión para cada uno. Nos miramos a la cara y nos dijimos que teníamos potencial y se dio.

-¿Se puede llegar al Reducido?

-La verdad, está complicado pero no imposible. Si seguimos haciendo las cosas de esta manera, creo que vamos a poder lograr el objetivo. Sé que vienen partidos importantes pero todo estará en nosotros: será cuestión de sacar pecho y querer estar arriba porque el club y su gente, se lo merecen. Nosotros también por el esfuerzo que venimos haciendo.

-¿Te aferrás al refrán: "Caballo que alcanza, ganar quiere"?

-Totalmente. Pero bueno, quedan 27 puntos y trataremos de sacar la mayor cantidad. Ya sumamos los tres primeros que quería Rodrigo. Ahora tenemos que ir a buscar los tres siguientes en nuestra casa y así será cada fin de semana.

-En 2023 integraste el plantel que estuvo a 90 minutos del ascenso a primera; ¿estás con sed de revancha?

-Totalmente. Al año siguiente me quedé porque ya que quería una revancha. La verdad que no nos fue bien. Después me plantearon que siga en el club y acá estoy. Me quedó esa espinita de haber cumplido lo que tanto deseamos con mi familia y la gente del club.

-Esa final con Independiente Rivadavia se les fue en dos minutos, en el alargue...

-Hemos tenido muchísimas oportunidades en el primer tiempo. Fuimos totalmente superiores. Se vio un Almirante que fue por todo pero el segundo tiempo del suplementario nos pasó factura.

-¿Pensaste que estuviste cerquita de entrar definitivamente en la historia grande de Almirante?

-Si, lo teníamos muy claro. Fue una tristeza porque nos acompañó muchísima gente; copamos todo el estadio de Córdoba. Me quedó esa espina pero sé que en algún momento al club se le va a dar porque tiene gente que trabaja, que alienta y que va siempre. Ir a la cancha y ver a esa gente como está de enferma por el club te da orgullo y motivación. Cuando no me tocaba jugar y estaba afuera, miraba a la gente y decía: "Qué locura, que ganas de tirarte de cabeza por ella porque se lo merece". Estoy convencido de que se le va a dar.

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