Claudio Verino, la voz de mando de Fénix: "Para nosotros no es ninguna sorpresa"
Claudio Verino le aporta experiencia a sus 20 años jugando para Fénix, equipo que rompió el molde en el arranque del Clausura de la Primera B Metropolitana.
Con una vasta experiencia a lo largo de casi 20 años jugando en el fútbol del ascenso, Claudio Verino es un marcador central de esos que impone respeto tenerlo enfrente. Dueño del puesto en casi todos los equipos, querido en el ambiente y con un gran estado físico. De hecho, contra San Miguel debió dejar la cancha por una molestia en el hombro pero a los tres días ya estaba listo para volver a probar haciendo fútbol. Es un referente de este equipo de Fénix que rompió el molde del arranque del Clausura, y charló con Crónica del Ascenso.
-¿Puedo decir que Fénix es sorpresa o ustedes no lo sienten así?
-Para nosotros realmente no es sorpresa, porque nosotros veíamos que teníamos un grupo de trabajo que era muy joven, porque el 70% debutó acá. Sabíamos que nos iba a costar, pero en cuanto engancháramos el juego de la B Metro, y con los elementos que hay, pensaba que íbamos a salir. Tenemos un grupo humilde, sencillo, que son buenos jugadores. Era cuestión de tiempo, no es sorpresa tampoco por la calidad humana, los más grandes cuidan a los chicos y viceversa, y eso es espectacular. Sentimos que es un grupo de amistad y eso ayudó a salir rápido.
-¿Cómo se pasa de tener 0 puntos de 15 a estar en zona de Reducido? ¿Dónde estuvo el click?
-Como te decía antes. El grupo fue todo. Supo entender todo. Adentro de la cancha los chicos parecen que tuvieran 50 o 60 partidos en el lomo. Son chicos que tenés 3 o 4 que los vas a ver jugando en el Nacional el torneo que viene, y algunos no sé si más, eh. Ahí estuvo el click, la personalidad y captar cosas de lo futbolístico y de lo táctico.
-En lo personal, ¿qué te lleva a volver al fútbol de Buenos Aires y a aceptar la propuesta de Fénix?
-Yo cada dos años tengo estudios con mi nene más grande que son de rutina, porque está operado del corazón, y estar en el Federal A te hace muy costoso viajar. Entonces por eso la decisión está tomada junto a mi familia de quedarme acá, es por salud y si vamos a lo futbolístico la B Metro es una categoría que me encanta.
-Hablame un poco de Fito Della Pica ¿qué representa? ¿Sentís alguna diferencia con entrenadores más jóvenes?
-Con su jerarquía que no hace falta decirlo, nos ayudó a confiar y creer en nosotros. Siempre tratando de meterle mucha cabeza y ser muy positivo. Y en ese momento que vino él estábamos flaqueando en lo mental y nos reafirmó que sí podíamos, y ahora nos pide mucho. Pero podemos responderle porque se acoplaron todos los elementos. Va a costar armar un grupo como este. Yo considero que habiendo tenido técnicos muy jóvenes, no veo diferencia con Fito, que es un emblema de la B Metro.
-Hizo un poco de ruido la salida del gerenciamiento y muchos pensamos lo peor. Igual, desde ese día no pararon de ganar. ¿Cómo está ese tema? ¿Sintieron un respaldo extra de la dirigencia?
-Nosotros tenemos un club al que representar. Hay cosas que escapan a nosotros. Nos dio miedo a todos, obviamente, pero en su momento supimos diferenciar todos. Los más grandes tuvimos la capacidad de no meter a los más chicos, cuidarlos en ese momento, junto a Nico Martínez, Ale Noriega y Acosta, Cao también, tratamos de no meternos en un tema que no nos compete a nosotros. Daba ese miedo de quedarnos sin trabajo por cómo se planteó todo, y gracias a Dios se salió y estamos contentos, y nos sentimos recontra apoyados por todo lo dirigencial.
-¿Qué parte tiene Pablo Migliore en este presente?
-Y, Pablo formó el grupo, fue la cabeza, fue formando chicos que no habían ni debutado, en una categoría que es mucho más difícil que el Nacional o el Federal A, es el pasito que te forma el roce y el juego para que vos después con un añito en la Primera Nacional ya puedas llegar a Primera. Con Pablo tuvimos mala suerte, mucha. Pero el plantel lo armó él, y todo lo que vino adelante fue el ensamble perfecto. Ruego que sigamos así para que estos chicos puedan dar ese saltito.
-¿Cuál es la meta que tienen como grupo? ¿Reducido? ¿Alcanza por zafar de abajo?
-Reducido, ahí vamos por todo. Pero el gran sueño mío es la Copa Argentina. En dos equipos en que estuve anteriormente clasifiqué y no la pude jugar luego. Esta es una posibilidad enorme, sería el sueño extraordinario para los chicos, que me miran diciendo "viejito querés jugar Copa Argentina, andá despacio". Pero al tener esta edad yo ya lo miro con otros ojos, con la voluntad de llegar a ese partido. Y si se puede algo más, pelear otra cosa. Sabemos que es un paso grande, pero también que no estamos tan lejos.
-Volviendo a tu pasado inmediato, ¿qué representa en tu carrera Sportivo Belgrano y la gente de San Francisco?
-Y, San Francisco y Sportivo Belgrano representan todo para mí, es el club del que soy hincha. Pienso y me acuerdo de mi viejo, que desde chico me quería ir a ver, y en los cuatro o cinco años que estuve allá él venía hasta a los entrenamientos porque ya estaba jubilado. Mi viejo falleció hace cinco años y esas cosas me mueven un montón. El siempre quiso llevarme a Sportivo Belgrano cuando era chico, nunca se dio y pasó de grande, a la edad justa de un jugador, vivir un ascenso con él, guardarle los botines a él, me hizo ser muy feliz. La gente de Sportivo Belgrano me quiere mucho y yo los quiero a ellos. Es mi lugar en el mundo.




