Guillermo Szeszurak sueña a lo grande con esta oportunidad de dirigir a Almirante Brown
Guillermo Szeszurak habló con Crónica del Ascenso por esta oportunidad única de dirigir a Almirante Brown, tras la salida de Fabián Nardozza.
Navegar en aguas turbulentas es todo un problema. En el idioma futbolístico es encontrarse en un terreno de incertidumbre con una estructura que corre riesgos de naufragar. Almirante no tuvo el mejor arranque con Fabián Nardozza, quien perdió rápidamente la conducción de la embarcación, la que necesitó de alguien capacitado para volver a establecerse en medio de condiciones climáticas adversas. Dicen que el destino está escrito y Guillermo Szeszurak puede entender que hay cosas que por algo ocurren ya que de repente se convirtió en Capitán de Fragata. Una situación que se dio ya que quien tenía la aprobación para subirse (Walter Erviti), debió dar marcha atrás por cuestión de papeles.
Entonces el Búfalo, que estaba dirigiendo a Argentino de Quilmes, abrió bien grandes los ojos, seducido por el nombre del interesado y no dudó en tomar la responsabilidad de enderezar esa nave que apenas vio la definió de "gigante". Si bien el tiempo será testigo de su gran aventura, puede decirse que el nuevo DT ajustó las clavijas porque con poco tiempo para trabajar con su nueva tropa, salió a escena realizando una gran presentación ante el líder de su zona, presagiando un mejor futuro, con deseos de arribar a buen puerto. Esto lo explicó en un atractivo diálogo con Crónica del Ascenso.
-¿Cómo fue enfrentar a uno de los mejores equipos del torneo con tan solo tres prácticas?
-Gimnasia viene con varios años de trabajo con algunas caras similares y eso ayuda mucho. Por eso teníamos que ser un equipo sólido, corto pero tampoco dejar de atacar porque jugábamos de local y a veces se hace muy difícil. Tuvimos poco tiempo de trabajo pero con jugadores inteligentes. Lo bueno es que contamos, potencialmente, con un plantel extraordinario aunque tenemos que terminar de ensamblar.
-¿Te quedó la bronca de perder dos puntos sobre la hora o la tranquilidad de haber encontrado una respuesta superior a la esperada?
-Si tres días antes hablábamos de empatar con el puntero, no me hubiera gustado. El descontento mío es porque nos sacaron dos puntos en el último minuto y duele mucho. A los jugadores le mostramos el corte del juego y lo bien que hicieron las cosas con poco trabajo. Obviamente que las fallas también se las marcamos pero les dije que confíen que es por ahí. Si tengo un mes de trabajo para preparar un partido, puedo decir que es mérito mío. Ahora con tres días siempre es virtud del jugador de fútbol. Tuvimos una aceptación del grupo de jugadores y eso está muy bueno.
-¿Es decir que el trabajo táctico empezó después del debut?
-A ver... el sistema de juego lo cambiamos. Pero más allá de que elijas algo bueno para con el rival que tenés, la aceptación es positiva aunque lo que yo valoro es la interpretación con tan poco tiempo de trabajo. Creo que acertamos porque hubo dos situaciones que tuvo el puntero del campeonato y fueron por errores nuestros. Fue una interpretación de maravilla de parte del plantel y yo no puedo menos que agradecerle por esto.
-¿Llegaste a la conclusión de que deben aprender a cerrar los partidos o el empate fue mérito del rival?
-Nooo; adicionaron ocho minutos y el córner que derivó en el gol de ellos era lateral. Hay veces que son circunstancias. Pero acá no entró el médico y el gol nuestro fue a los 38 minutos; no es que lo festejamos un largo rato. Queríamos ganarlo y en ningún momento demoramos el juego. Pero más de eso prefiero no hablar. Estoy tranquilo de que los chicos entregaron todo, se brindaron, comprendieron y no dejaron de ir para adelante.
-¿Qué representa Almirante en tu carrera?
-Mi mejor momento siempre es el presente, llegó en un momento buenísimo. Yo no voy a hablar de lo gigante que es este club. Pero lo disfruté en mi casa que es Excursionistas; en Los Andes como el gigante del Sur; en Laferrere como el otro equipo de La Matanza. Y ahora disfrutamos esto y el cariño de la gente y su buena vibra. Es una oportunidad única que no pienso desaprovechar.
-¿Es el desafío más importante hasta el momento?
-Si, claro. Vas viéndolo y es cada vez más importante el desafío. Cuando estaba en Riestra en el Nacional, recién había ascendido. Este es un gigante que viene de pelear bastante en los últimos años. El compromiso es mayor y la realidad es que es increíble la cantidad de gente que se comunicó conmigo y que metió en la cancha en el primer partido.
-Almirante fue protagonista en muchísimos torneos pero siempre le pasó algo; ¿evaluaste qué pudo pasarle?
-Bueno, esas cosas uno no lo sabe. Cuando fui a Laferrere, llevaba 17 años sin salir campeón. Cuando dirigí a Excursio, 106. Esas cosas tocan por algo. No me pongo a ahondar en detalles, trato de trabajar y si peleo, voy por todo.
-¿Creés que ganando el pendiente con Chicago darán que hablar?
-Vinimos para eso. No puedo anticipar el futuro. Lo que sí, venimos para eso, para dejar todo, para tratar de posicionarlo. Estamos todos muy juntos, pegaditos. Hoy estás a 7 puntos del Reducido; así que nada es imposible. Hay que trabajar y prepararse para lo que viene.
-El club nunca jugó en Primera; ¿soñaste con ser el responsable de algo histórico?
-No puedo dormir; te juro que en las últimas noches habré acumulado ocho horas, tal vez diez en total. Un día estuve una hora y no dormí más. ¿Cómo no lo voy a soñar? ¿Quién me va a quitar el sueño? Y el que quiera arrebatármelo, deberá hacer un montón porque no se la voy a dejar pasar.
-¿Qué imagen te despertó en esas oportunidades?
-Ver la vuelta olímpica de un club después de 103 años de historia. ¡Cómo no voy a soñar con eso! Y sueño y lo voy a soñar y a intentar hacerlo realidad. Pero lo primero es lo primero: tenemos que laburar, levantar un poquito y mejorar futbolísticamente. Hay muchas cosas previas.
-Ahora si llevás a primera a La Fragata, vas a estar por encima de Bazán Vera; a lo sumo a la par...
-No, el Indio es un monstruo, una gran persona. Es un goleador de toda la vida, fanático del club. No quiero estar por encima de nadie sino seguir trabajando de la misma manera, tener logros deportivos y sino que el proceso sea bueno, que se disfrute y que la gente y los dirigentes se den cuenta que no aflojamos nunca, que vamos adelante para que la institución y ellos estén mejor.
-¿Qué mensaje le dejás al hincha del Mirasol?
-Que vamos a dejar todo sin guardarnos nada. Que acompañe y crea. La idea es que estemos todos juntos. Estaremos comprometidos con el trabajo siendo respetuosos sin dejar nada librado al azar. Ya me mostraron el cariño y eso es un montón.




