Boca está obligado a ganarle a Universidad Católica por la Copa Libertadores 2026: los antecedentes favorables
El conjunto de Claudio Úbeda necesita sumar los tres puntos para clasificarse a los octavos de final, situación que ya vivió en el pasado.
Está claro que, esta noche, Boca se juega su año deportivo, más allá de que apenas estemos finalizando mayo. Porque el equipo de Claudio Úbeda debe ganarle sí o sí a la Universidad Católica en la Bombonera para clasificarse a los octavos de final de la Copa Libertadores 2026. Y el dato es que cuenta con antecedentes positivos en este tipo de situaciones.
El último antecedente data de la edición 2022, cuando Sebastián Battaglia estaba al mando y debía ganarle obligatoriamente a Deportivo Cali como local para pasar de ronda. Aquella vez también llegaba con siete puntos y se encontraba por debajo de Corinthians (8) y los colombianos (8). Con un gol de Alan Varela, el "Xeneize" se impuso por 1-0 y, gracias al empate del Timao con Always Ready en San Pablo, se clasificó primero con 10 unidades.
Un año antes, Boca había llegado a la última fecha segundo con 7 unidades, por detrás de Barcelona de Guayaquil que tenía 10 y ya estaba clasificado, y un punto por encima de Santos y The Strongest. Más allá de que podía clasificarse empatando -siempre y cuando los brasileños no sumasen de a tres en Ecuador-, una victoria los depositaba en octavos de final pasara lo que pasara. Y así fue: el equipo de Miguel Ángel Russo goleó 3-0 al conjunto boliviano y alcanzó los octavos de final.
Yendo más atrás en el tiempo, en 2018, no sólo necesitaba ganarle a Alianza Lima en la Bombonera para meterse en octavos, sino que requería que Junior no le ganase a un Palmeiras ya clasificado en Brasil. Los de Guillermo Barros Schelotto golearon 5-0 y, en San Pablo, un hat-trick de Miguel Borja le dio la victoria por 3-1 al "Verdao", que después quedaría eliminado precisamente ante el "Xeneize" en semifinales.
El último caso fue en 2007, la última vez que Boca levantó la Copa Libertadores. En ese momento estaba obligado no sólo a ganar sino a hacerlo por más de tres tantos a Bolívar en la última fecha de la fase de grupos. Con un contundente 7-0 en cancha de Vélez, los dirigidos por Miguel Ángel Russo dieron el puntapié inicial hacia la consagración, que llegó meses más tarde ante Gremio.




