Hugo Gatti, el arquero jugador que nadie olvidará
Hugo Gatti tuvo un estilo único como arquero, inclusive se animaba a gambetear a un rival. En Boca Juniors dejó una marca imborrable.
Uno de los mejores en el puesto (“soy el mejor” afirmó siempre), un adelantado, el creador de un estilo, del arquero jugador, el que salía del área con pelota dominada, el que se animaba a eludir a un rival, el que hacía “La de Dios”, un “iluminado”, sin temor a equivocarnos en la definición. Una gloria de Boca, con muy buenos rendimientos en sus otros clubes y en la Selección Argentina. Hugo Gatti, el “Loco”, como popularmente se lo conoce, nació en Carlos Tejedor, Buenos Aires, el 19 de agosto de 1944 y cumplió 80 años. Además de sus títulos es poseedor de récords del fútbol argentino: el de mayor cantidad de partidos disputados en la Primera División, con 765, y el de mayor cantidad de tiros penales atajados, 26 en total, que comparte con Ubaldo Fillol.
Su carrera
Gatti surgió de las divisiones inferiores de Atlanta y rápidamente supo destacarse por sus excentricidades. Debutó en 1962 y estuvo hasta el ’63, ya que en 1964 fue fichado en River hasta 1969. En su arribo a Núñez, nunca llegó a establecerse como titular indiscutido, ya que compitió contra Amadeo Carrizo. Su seguridad en el arco, la habilidad para jugar el balón con los pies y su concepción para salir del área para cortar el juego, ya lo marcaban como un “raro” en el puesto. Participó en cuatro temporadas y 93 partidos en River, en la época en la cual los Millonarios pasaron 18 años sin salir campeón.
Una vez terminada su estadía en el Monumental, el Loco aceptó irse Gimnasia, entre 1969 y 1974 alcanzando los 244 cotejos con esa camiseta. En 1975, por un pedido especial del técnico Juan Carlos Lorenzo llegó a Unión de Santa Fe, donde cumplió con todo lo esperado y marcó el inicio del éxito de su campaña.
En 1976, el DT “Toto” Lorenzo llegó a un acuerdo con el Xeneize y desembarcó en el plantel boquense. Como primer refuerzo exigió que en arco sea el mismo que tuvo en Unión. Después de peliagudas negociaciones entre los presidentes “Tatengue” y “Xeneizes”, Hugo Orlando Gatti llegó a Boca. Y allí comenzó un idilio. Enamoró a la hinchada boquense el día que jugando para River, en La Bombonera, le tiraron una escoba desde la tribuna y se se puso a barrer en el área...
Resultó una pieza decisiva en los primeros años para acceder a títulos importantes ya en ese año con el Metropolitano y Nacional, es este último en una histórica final frente a River, en el estadio de Racing, con el gol de Suñé.
Y siguieron los éxitos Internacionales: las Libertadores 77 y 78, y la Copa Intercontinental del 77, ganando 3-0 en Alemania ante Borussia Moenchengladbach. Tras unos años volvió a dar una vuelta, la del Metro 81, con Maradona como compañero, el que sería su último título.
Una seria lesión
Durante el Metro de 1976, en un Independiente-Boca, Gatti chocó con Daniel Astegiano y la imagen del Loco con su boca ensangrentada recorrió el mundo: había sufrido una triple fractura en la mandíbula. Si bien se especulaba con un largo proceso de rehabilitación, en menos de un mes volvió a las canchas, en una victoria ante Estudiantes.
Los penalesSon 26 los penales que atajó Gatti en su carrera y comparte el récord con Ubaldo Fillol. El primero en 1962, siendo arquero de Atlanta, fue a Sanfilippo, en un 3-2 a San Lorenzo, y el último a Rubén Insúa, en 1987, en un 1-1 entre Boca y Estudiantes.
Tras su último partido ante Armenio (ver página 4), años después tuvo su partido homenaje y una estatua en la Bombonera. Siguió ligado al fútbol mediante los medios de comunicación, como columnista en el Diario As en España, así como panelista de distintos programas en ese país, como “El Chiringuito”, en donde se caracterizó por sus comentarios punzantes generando polémicas, y en la actualidad participa del programa “Fútbol sin manchas”.
Hace unos meses sufrió un duro golpe personal con la muerte de su esposa, la ex modelo Nacha Nodar, con quien estuvo casado 47 años y tuvieron dos hijos: Federico y Lucas.
"Yo fui el más grande de Boca. El primer arquero que jugó al futbol fui yo. Llegué del campo y dije ‘soy un jugador de fútbol que tiene la ventaja de usar las manos'”, dijo en una de sus frases filosas, como así también que "el hincha de Boca es único. En todo el mundo quieren conocer a esta hinchada”
765 partidos
jugó en el futbol argentino, siendo récord. En total fueron 837 entre ellos 18 con el Seleccionado Argentino
417 partidos
atajó en Boca, contando todas las competencias locales e internacionales
6 títulos
Consiguió, todos con Boca: Metro y Nacional 76, Metro 81, Libertadores 77 y 78 e Intercontinental 77
5 EQUIPOS
Lo tuvieron en sus filas: Atlanta, River, Gimnasia (LP), Unión y Boca
La primera Copa Libertadores
El romance de Boca con la Copa Libertadores tuvo su primer capítulo en 1977, en el Centenario de Montevideo y Gatti fue fundamental atajando el famoso penal a Vanderlei, con el que Boca levantó el principal torneo de América.
Había arrancado en la fase de grupos terminando primero en el A, por delante de River, Defensor Sporting y Peñarol, invicto. En la fase semifinal debió medirse con Deportivo Cali y Libertad, terminando en lo más alto, también invicto, con 2 triunfos y 2 empates, con lo cual llegó a la final ante Cruzeiro.
Boca ganó 1-0 como local en el partido de ida, con gol de Veglio y la revancha fue para el equipo brasileño con el mismo resultado por el tanto de Nelinho. El reglamento indicaba un partido desempate, el 14 de septiembre en Uruguay. Terminó 0-0 y fueron a penales donde Boca tuvo efectividad total (Mouzo, Tesare, Zanabria, Pernía y Felman) y Cruzeiro había convertido los 4 primeros. En el quinto, el decisivo, Vanderlei ejecutó, el Loco voló hacia su izquierda y se quedó con el remate y con la Copa.
Asistió a Hugo PerottiEl Metropolitano de 1981 dejó una huella grande en Boca, en especial por la llegada de Diego Armando Maradona. De la mano de Silvio Marzolini armó un seleccionado, con Brindisi y el Pichi Escudero, entre otros. Y se topó con el Ferro de Carlos Griguol que dio batalla hasta el final. Claro, si a los hinchas les preguntan por un partido, tal vez mencionen el 1-0 al Verde, a poco del final del torneo, o el 3-0 a River, cuando Diego dejó gateando a Fillol, y también el 1-0 a Estudiantes, con una “locura” de Gatti.
Como un líbero salió cortar un avance del Pincha, siguió corriendo con la pelota y sobre la izquierda, casi sobre la línea de la mitad de la cancha le cedió el balón a Hugo Perotti, quien hizo el resto, el gol con el que la Bombonera “se vino abajo”.
El gol lo hizo Perotti, pero sin dudas, Gatti colaboró y mucho para eso.




