Diez jugadores de fútbol que estuvieron presos y quizás no lo sabías
Desde una detención de 24 horas hasta condenas de años, el fútbol mundial tiene su propia lista de jugadores que, en algún momento, cruzaron la línea entre la cancha y la Justicia. Algunos casos son famosos; otros, sorprenden todavía.
El fútbol no escapa a la realidad. A lo largo de la historia, figuras del deporte más popular del mundo protagonizaron episodios judiciales que van desde detenciones fugaces hasta condenas firmes. Algunos de estos casos tuvieron enorme repercusión en su momento; otros quedaron en el olvido. Acá, los diez que vale la pena recordar.
Diego Maradona
En 1991, Diego Armando Maradona fue detenido en el barrio porteño de Caballito por tenencia de cocaína. Permaneció detenido durante 24 horas y fue liberado tras el pago de una fianza de 20.000 dólares. Tres años después, en 1994, fue procesado por disparar con un arma de aire comprimido contra un grupo de periodistas que se encontraba frente a su casa. La Justicia decidió suspender la pena.
René Higuita
El arquero colombiano, célebre por inventar el "escorpión", fue detenido en 1993 acusado de haber actuado como intermediario en el secuestro de la hija de un empresario vinculado al entorno de Pablo Escobar. Permaneció varios meses encarcelado. Años más tarde, el propio Higuita afirmó que su detención había sido una maniobra policial para presionarlo a entregar información sobre el capo narco.
Héctor Veira
El histórico entrenador argentino, campeón con San Lorenzo y Vélez, fue condenado por abuso sexual de un menor y cumplió 11 meses de detención en la cárcel de Villa Devoto. El caso sacudió al fútbol argentino a mediados de los noventa y marcó un quiebre definitivo en su carrera.
Dani Alves
El lateral brasileño, uno de los más ganadores de la historia del fútbol, fue detenido en enero de 2023 tras ser acusado de agresión sexual en una discoteca de Barcelona. Permaneció en prisión preventiva durante 13 meses hasta que, en febrero de 2024, fue condenado a cuatro años y medio de cárcel. El tiempo ya cumplido fue descontado de la condena.
Leandro Desábato
Uno de los casos más insólitos del fútbol argentino. En 2005, durante un partido entre Quilmes y San Pablo por la Copa Libertadores, el defensor argentino le dirigió un insulto racial al delantero brasileño Grafite. La Justicia de San Pablo ordenó su detención inmediata. Desábato permaneció preso durante 36 horas antes de ser liberado, generando un conflicto diplomático entre Argentina y Brasil.
Ronaldinho
El astro brasileño y su hermano Roberto de Assis fueron detenidos en Asunción en marzo de 2020 tras intentar ingresar a Paraguay con pasaportes falsos. Pasaron 32 días en prisión y luego permanecieron otros cinco meses en arresto domiciliario en un hotel de la capital paraguaya, hasta que abonaron una multa de 1,6 millones de dólares.
Tony Adams
El histórico capitán del Arsenal y de la selección de Inglaterra fue condenado en 1990 por conducir en estado de ebriedad. Cumplió 57 días de una pena de dos meses en la prisión de Chelmsford. Años después, Adams reconoció públicamente su lucha contra el alcoholismo y se convirtió en referente de la recuperación dentro del mundo del deporte.
Robinho
El exdelantero del Real Madrid, Manchester City y la selección brasileña fue condenado en Italia a 9 años de prisión por violación grupal, un delito cometido en 2013. Tras años de apelaciones, en 2022 comenzó a cumplir la condena en Brasil, donde la Justicia reconoció la sentencia italiana.
Duncan Ferguson
El delantero escocés del Everton se convirtió en 1994 en el primer jugador profesional del fútbol británico condenado por una acción cometida dentro de la cancha. Un cabezazo a un rival durante un partido le valió una condena de tres meses en la prisión de Barlinnie, en Glasgow, de los cuales cumplió 44 días.
Joey Barton
El volante inglés acumuló una llamativa cantidad de episodios judiciales a lo largo de su carrera. En 2008, fue condenado a 77 días de prisión por una pelea callejera en Liverpool. Era jugador del Newcastle en ese momento. No fue su único encontronazo con la Justicia, pero sí el que le costó la cárcel.




