GRANDES PILOTOS DE LA FÓRMULA 1

Mika Häkkinen, el "finlandés volador" de la Fórmula 1

Mika Häkkinen fue conocido como "El Finlandés Volador" y en el suple "Grandes pilotos de la Fórmula 1"  de Diario Crónica te contamos su historia.

En el ambiente del automovilismo a Mika Häkkinen se lo conoció como “El Finlandés Volador”, un apodo que le quedaba de maravillas, ya que varias veces demostró como su auto dejaba de estar adherido a la pista. Debutó a los cinco años y se impuso en una sucesión de campeonatos regionales y nacionales antes de alistarse en los monoplazas. Ganó la Fórmula Opel Euroseries en 1988, así también ocurrió en la Fórmula Ford nórdica y la Fórmula 3 Británica de 1990. Actualmente reside en Mónaco, estuvo casado con Erja Honkanen, tienen un hijo llamado Hugo y una hija Aina Julia. Su tercera hija, Ella, la concibió con Marketa Remesova. Nació el 28 de septiembre de 1968 en Vantaa, Finlandia, tiene 54 años.

Siempre se caracterizó por tener un carácter fuerte y una personalidad confrontativa. En el GP de Canadá 1999, en la rueda de prensa Mika y Eddie Irvine se pelearon amistosamente. Irvine le tiró una toalla en el rostro, y después su bebida en la cara, a lo que el finlandés respondió persiguiéndolo con una jarra de agua y se fueron dejando solo a Michael Schumacher ante los micrófonos…

Desde 2006, es embajador de la marca del whisky Johnnie Walker, con la que realiza charlas en el mundo europeo de concientización del consumo responsable, sobre todo en el volante. En los últimos años, Häkkinen continúa vinculado al mundo de la Fórmula 1 y es el representante del piloto Valtteri Bottas.

 

En la máxima

“Cuando comencé en Lotus siempre creí que iba a ser campeón de Fórmula 1. Es cuestión de fe. Año tras año lo creía y no lo conseguía, pero seguí luchando. Por fin llegó el título en 1998. Hay que creer siempre y tener en la mente que uno puede ser campeón. No te podés venir abajo”, recordó Mika analizando su carrera.

 

En Fórmula 1 realizó pruebas con el equipo Benetton a bordo de 90 vueltas en el circuito de Silverstone, con tiempos más rápidos que el piloto regular Alessandro Nannini. Firmó para Lotus para el calendario de 1991 y su primera competencia fue en los Estados Unidos junto a su compañero Julián Bailey. Sumó sus primeros puntos de F1 al llegar en quinta posición en San Marino. Bailey perdió su asiento en Lotus a raíz de un problema económico, por lo que Hanikken llegó a un arreglo con Johnny Herbert y Michael Bartels durante el resto de la temporada.

Permaneció en Lotus en 1992 y se asoció con Herbert. Su coche no arrancó de manera confiable y recién en Mónaco se presentó el nuevo vehículo, un Lotus 107 y de esa forma sumó puntos de campeonato. Surgieron problemas contractuales cuando quiso integrar el equipo de Williams. Finalmente llegó a un acuerdo con McLaren.

Su mejor etapa

De la mano de Ron Dennis arribó a la escudería McLaren compartiendo equipo con Ayrton Senna y en Japón se alzó su primer podio. En 1995, Mercedes Benz era el proveedor de motores y el finlandés sumó dos podios más y puntuó en las otras dos carreras, quedando séptimo en la clasificación definitiva. En Australia sufrió un grave accidente (ver tema aparte) y luego volvió.

En 1996, alcanzó cuatro podios, terminó en la zona de puntajes en la mayoría de las competencias, y se colocó quinto. Conquistó la primera victoria en F1 en la última fecha, el GP de Europa, luego de que el campeón Jacques Villeneuve permitió que los superaran los dos McLaren al final de la carrera.

El primero

Durante 1998 fue muy productivo su desempeño, con 8 triunfos y 11 podios, a bordo de un McLaren-Mercedes con superioridad a las Ferrari y Williams. Fue memorable la postrimería del torneo, en Japón, Michael Schumacher exaltó al público al remontar desde la última posición hasta el tercer puesto, hasta que abandonó por rotura de un neumático. La situación supo aprovecharla Mika y se consagró Campeón.

En 1999, se adueñó de 5 victorias y 9 podios y superó por dos puntos a Eddie Irvine, rival de Ferrari frente a una lesión de Schumacher a mitad de temporada, y así Häkkinen lograba su segundo título sucesivo.

Mika se enfrentó nuevamente a la Ferrari de Schumacher en el 2000. Acumuló 4 triunfos y 7 segundo puestos, pero el alemán venció en 9 carreras y lo dejó subcampeón. Es recordada su excelente actuación en el GP de España, lideró buena parte de la misma y su motor lo decepcionó antes la última curva hacia la victoria. Del mismo modo se despediría de la F1 de la brillante forma posible: ganando el Gran Premio de los Estados Unidos de 2001. En el transcurso de ese año anunció su abandono definitivo de la F1, cediendo su puesto en McLaren a su compatriota Kimi Raikkonen. Otro grande....

 

Siguió compitiendo

El Deutsche Tourenwagen Masters (DTM), es un campeonato de automovilismo de velocidad que se disputa en Alemania desde el año 2000 y allí volvió, con un Mercedes Benz Clase CLK. También probó con un McLaren de F1 en la pista de Cataluña y piloteó en China la Copa Intercontinental Le Mans 2011 en un Mercedes Benz SLS AMG.

El mejor sobrepaso

El sobrepaso a Michael Schumacher en el GP de Bélgica de 2000, doblando al mismo tiempo con Ricardo Zonta, los analistas lo consideran uno de los mejores adelantamientos de la historia de F1. Fue el último piloto que realmente pudo batir al todopoderoso Michael Schumacher en la pista.

  • 2 TÍTULOS Logró Mika en la F1, 1998 y 1999, ambos con McLaren
  • 20 VICTORIAS Consiguió en 165 GP: Europa (Jerez) 1997, Australia (Melbourne), Brasil (Interlagos), España (Barcelona), Mónaco, Austria (Spielberg), Alemania (Hockenheim), Luxemburgo (Nürburgring), Japón (Suzuka) 1998; Brasil (Interlagos), España (Barcelona), Canadá (Montreal), Hungría (Hungaroring), Japón (Suzuka) 1999; España (Barcelona), Austria (Spielberg), Hungría (Hungaroring), Bélgica (Spa) 2000; Gran Bretaña (Silverstone) y Estados Unidos (Indianápolis) 2001. Subió 51 veces al podio, fue pole position en 26 ocasiones y logró la vuelta más rápida 25 veces.
  • 2 ESCUDERÍAS Lo tuvieron en sus coches: Lotus y McLaren

 

“No podía mover mis manos…”

Era la última carrera del calendario de 1995, en el circuito callejero de Adelaida, por el GP de Australia. Mika Häkkinen sufrió un grave accidente, del que se temió que tuviera severas consecuencias en su salud, pero unos meses después volvió a las pistas…

Tuvo la desgracia de reventar la rueda delantera e impactó frontalmente con el muro de contención, en su vuelta rápida de clasificación, con una velocidad de impacto de alrededor de 200 km/h. Con severas lesiones le practicaron una traqueotomía de emergencia que le salvó la vida. Después de recobrar el coma profundo en el que ingresó en el nosocomio, donde estuvo un mes, regresó más transgresor y combativo que nunca; forjando una excelente relación afectiva con su dueño, Ron Dennis.

"¿Qué recuerdos tengo? Ufff… Estaba sentado en el coche y trataba de mover las manos, pero no podía… Lo intenté una y otra y otra vez, y me di cuenta de que algo malo había pasado. Recuerdo el dolor y que no podía moverme”, contó años después en una entrevista. Y agregó: “en ese momento entendí que debía estar tranquilo y dejar que los médicos hicieran su trabajo".

Claro que para los médicos se trató de un cuadro complicado, y el que brindó un parte de Jerome Cockins, quien lo atendió. “No respiraba, no podía moverse, le hablábamos para que se comunicara con nosotros, pero no teníamos respuestas. Lo importante es que estaba con vida…”.

Luego, Häkkinen viajó a Londres y lo atendió el médico oficial de la Fórmula 1, Sid Watkins. Mika se sometió a más operaciones, una de ellas en la zona del oído, con el fin de recuperar la forma para regresar a las pistas.

Gran gesto

Häkkinen sabe que le salvaron la vida y es por eso que donó una importante cantidad de dinero para la construcción de un helipuerto en el Royal Adelaide Hospital, que inauguraron en 1997. Sí, un campeón también fuera de las pistas.

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