Alberto Ascari, el primer piloto campeón con Ferrari en la Fórmula 1
Alberto Ascari fue una de las prmeras figuras de la Fórmula 1 y también de la escudería Ferrari, que brilló en los años 50.
Alberto Ascari es una de las primeras figuras de la categoría y de la Scudería Ferrari, a pesar de también fue conductor oficial de Lancia y Maserati. Obtuvo dos títulos en 1952 y 1953, sumado a un Subcampeonato en 1951. Fue el segundo Campeón de F1 de Italia y hasta hoy el último de la historia. Se convirtió en el primer Campeón de Ferrari de la Fórmula 1.
Su padre Antonio Ascari, había sido un inteligente y talentoso piloto de Grandes Premios en la época de 1920, a bordo de automóviles Alfa Romeo. A pesar de que dejó su vida en las pistas, en el GP de Francia de 1926, su hijo no perdió el interés por las carreras de auto, aunque siempre intuyó que moriría en un accidente como su padre.
Se dedicó en el inicio a las motocicletas, pero al competir en las prestigiosas Mille Miglia al mando de una Ferrari, se entusiasmó por las carreras sobre cuatro ruedas.
Nació el 13 de julio de 1918 en Milán, Italia y murió el 26 de mayo de 1955. El italiano compitió de manera oficial, obteniendo triunfos en los 1000 Km de Nürburgring de 1953 y la Mille Miglia de 1954, válidas para el Campeonato Mundial de Resistencia.
En la máxima
Su comienzo deportivo se vio interrumpido por la Segunda Guerra Mundial, tras la cual disputó los Grandes Premios al frente de un Maserati. Su compañero de equipo era Luigi Villoresi, quien con el tiempo se convertiría en su mentor y su gran amigo. Su debut en el triunfo se produjo en el GP de San Remo (Italia) en 1948, al año siguiente alcanzaría otro primer puesto con la misma marca.
La primera temporada oficial de Fórmula 1 fue en 1950, y en Ferrari debutó en el GP de Mónaco con Ascari, Villoresi y el carismático piloto francés Raymond Sommer; las tres butacas oficiales. Alberto culminó la competencia en la segunda ubicación, y unos meses después, compartiría el segundo puesto en la primera batalla de F1 corrida en Monza.
Al siguiente año, se adueñaría de su primera victoria en Nürburgring, y le sumó otra en Monza que ayudaría a lograr la segunda posición en el Campeonato, detrás de nuestro querido Juan Manuel Fangio.
La revolución causada en sus transcendentales desempeños en Europa, provocó que Enzo Ferrari le entregara uno de sus autos a Ascari para discutir las 500 Millas de Indianápolis de 1952, que era parte del calendario de la Fórmula 1. Fue el único europeo y llegó hasta la vuelta 40.
Indianápolis fue la única carrera que Ascari no triunfó en esa temporada. Por el contrario, se impuso en 6 competencias corridas en territorio europeo, marcando la vuelta más rápida en todas ellas. De esta manera, por muy poco no obtuvo el puntaje máximo que estuvieron en juego en la temporada, a pesar de que en esas instancias se otorgaban puntos a quien lograba la vuelta más rápida en un Gran Premio, por lo tanto, Ascari tuvo que compartir medio punto con otro piloto en uno de los eventos.
En sus seguidillas de victorias, el italiano se impuso en la primera carrera de 1953, alcanzando su racha de 7 triunfos sucesivos, una marca que fue igualada en 2004 por Michael Schumacher y superada por Sebastian Vettel, quien llegó a nueve. Dos triunfos más durante esa temporada, provocaron por segundo año consecutivo en alzarse con el Título de Campeón de Pilotos. Así se trata del primer Bicampeón de Fórmula 1.
En 1954, su actuación no resultó tan competitiva como en los dos años anteriores y levantó la copa en las Mille Miglia a bordo del Lancia.
Un final inexplicable
Gran muchacho y talentoso volante. En infinidad de oportunidades lo ha repetido Juan Manuel Fangio, refiriéndose a quien siempre consideró como su más calificado adversario. En nuestro país obtuvo las primeras victorias de importancia y amaba a la Argentina. Lo recordamos cuando vino a competir en el Gran Premio Ciudad de Buenos Aires, realizado en el circuito de Palermo el 29 de enero de 1949 llevando a su Maserati a la victoria.
Lo vimos ganar de nuevo el 18 de diciembre de 1949 en Palermo, cuando por segunda vez inscribió su nombre entre los vencedores del premio que lleva el nombre de nuestra ciudad. El 15 de enero de 1950 triunfó en Mar del Plata, en ambos casos con Ferrari. “Tu vida está ligada al automovilismo argentino”, solíamos decirle. Alberto lo ratificaba con palabras y sonrisas.
El 26 de mayo de 1955, viajó a Monza con la intención de probar un nuevo modelo deportivo de Ferrari; una máquina sport que le cedió su amigo Castellotti. Soportó un grave episodio en una de las curvas más rápidas del perímetro italiano, concretamente en el antiguo giro a la izquierda que permitía el acceso a la contra recta. El accidente peligroso lo llevó a la muerte.
La maldita curva, donde causó el desafortunado episodio ahora le hace el honor con la denominación de “Variante Ascari”, que en ese sitio se tropieza con una chicana izquierda-derecha-izquierda. Alberto Ascari falleció el 26 de mayo de 1955, tenía 36 años, ocurrió en el Autódromo Nazionale di Monza, Italia.
Tiempo antes declaró: “No quiero que me amen demasiado. Porque sufrirán menos si me ocurriera un accidente irremediable”, aun así estaba profundamente dedicado a su esposa Mietta y sus hijos Patrizia y Antonio.
Así nos dejó un grande como Alberto Ascari, bicampeón mundial de la máxima categoría dejando un legado no solo en toda Italia sino entre los fanáticos de la Fórmula 1.
- 2 TÍTULOS Consiguió Ascari en Fórmula 1, y fueron consecutivos: 1952 y 1953. Además fue subcampeón en 1951
- 13 VICTORIAS Logró en 33 carreras: Alemania (Nürburgring) e Italia (Monza) 1951; Bélgica (Spa), Francia (Rouen Les Essarts), Gran Bretaña (Silverstone), Alemania (Nürburgring), Países Bajos (Zandvoort) e Italia (Monza); Argentina (Buenos Aires), Países Bajos (Zandvoort), Bélgica (Spa), Gran Bretaña (Silverstone) y Suiza (Bremgarten). Subió 17 veces al podio
- 7 TRIUNFOS SEGUIDOS Son los que consiguió entre fines de 1952 y comienzos de 1953, cifra que fue récord y que recién Michael Schumacher igualó en 2004 y Sebastian Vettel batió en 2013, con 9.
Como un guiño (negativo, por cierto) del destino, el apellido Ascari está signado por la tragedia, con varias coincidencias en las muertes de padre e hijo, de Antonio y de Alberto.
El domingo 26 de julio de 1925, Antonio Ascari falleció en un accidente mientras iba primero en el GP de Francia (no de Fórmula 1), y la historia cuenta que Elisa, la mamá de Alberto que tenía apenas 7 años, le dijo “papá tuvo un accidente mientras conducía y no va a volver a casa…”. Sin dudas, una noticia muy dura para un niño, que tal vez resulte imposible analizar cómo se lo tomó, pero tal vez haya sido el detonante para que siguiera con la pasión fierrera.
Y Alberto nos dejó físicamente el 26 de mayo de 1955, en Monza. Sí, estimado lector. Un día 26, como su padre, y también corriendo. El destino no deja dudas…
Pero no quedan así todas las supersticiones, ya que padre e hijo murieron con 36 años, siendo vencedores de 13 denominados Grandes Premios cada uno (en distintas categorías, según la epóca), dejando además de una viuda (María, en el caso de Alberto), dos hijos.
Además, siempre se dijo que el gran supersticioso era Alberto y se cuenta la anécdota de la tragedia. Solía correr con un casco azul y ese 26 de mayo no lo tenía, por lo cual pidió indumentaria prestada a otros pilotos. Creemos, necesitamos creer que padre e hijo se están
abrazando fuerte allá lejos, bien lejos de este escepticismo que hace más duro el golpe.
Era tal la idolatría por él, que se calcula que alrededor de 1.500.000 personas despidieron sus restos




