Michael Schumacher, su pasión por el fútbol y su pelea eterna por seguir con vida
El 29 de diciembre de 2013 cambió por completo la vida de Michael Schumacher que sufrió un grave accidente al gopearse la cabeza mientras esquiava con su familia.
El 29 de diciembre de 2013, Michael Schumacher soportó un grave accidente al golpearse la cabeza mientras esquiaba junto a su familia en la estación invernal de Méribel, en los Alpes franceses, al esquiar fuera de pista entre las zonas de La Biche y Mauduit.
Lo trasladaron de urgencia al Hospital Universitario Grenoble-Alpes y el primer parte médico estableció “lesiones cerebrales serias, quedando en estado crítico”. Posteriormente sufrió dos operaciones donde lo mantuvieron en coma inducido durante varios meses
Según el doctor Johannes Peil, que lo atendió cuando en febrero de 2009 sufrió una grave caída en el Circuito de Cartagena, aseguró que el cerebro del piloto ya “quedó dañado” cuando se estrelló en la curva 1 sobre el trazado del mencionado circuito. Este médico alemán de confianza de la familia, hasta hace unos años, afirmó que la mitad derecha de su cerebro quedó dañado cuando chocó con la moto en Cartagena y afectaron al riego cerebral. Sostuvo que eso pudo repercutir en su posterior caída, cuatro años más tarde, mientras que esquiaba en los Alpes franceses.
Su vocera, Sabine Kehm, portavoz de la familia Schumacher, pidió varias veces que se respete la privacidad y por eso poco y nada se sabe sobre su estado más que delicado.
El 2 de enero de 2019, un día antes de que Michael cumpliera 50 años, la familia comunicó: “Pueden estar seguros de que sigue en las mejores manos y que hacemos todo lo posible para ayudarlo. Entiendan, por favor, que seguimos los deseos de Michael y que mantenemos una cuestión tan delicada como su salud, como siempre, en privado”.
A mediados de 2019, Schumi había experimentado una notable mejoría, estaba avanzando en su recuperación y ya podía ver las carreras de Fórmula 1, por televisión, según se notificó, pero hay un hermetismo total sobre su estado. Y hace poco se conoció una nota al alemán, pero luego se aclaró que había sido efectuada con “inteligencia artificial”, lo que culminó con una demanda millonaria por mentiras.
El fútbol, su otra pasión
Schumacher fue futbolista profesional. Jugó como delantero en el FC Echinchens de la Quinta división de la Liga de Suiza, tras la salida de Ferrari. Este equipo es más famoso por haber tenido en su plantel al piloto alemán, que por sus méritos deportivos.
En más de una ocasión se lo ha visto en distintos partidos, entre pilotos o con futbolistas, en actos a beneficio. En Argentina se recuerda cuando entrenó con el plantel que dirigía Daniel Passarella, en ocasión de la disputa del GP de nuestro país, sorprendiendo a más de un jugador y al cuerpo técnico al marcar dos goles, y también con el plantel de Racing, club del que se dijo que era simpatizante y le fue entregado un carnet social.
Le gustaba el fútbol porque admiraba a Toni Schumacher y a Pierre Littbarski, grandes figuras del seleccionado de su país. Fue la imagen de Alemania en el Mundial 2006, no como parte del comité organizador, pero sí en su rol invitado estrella.
En el Estadio Santiago Bernabéu, en diciembre de 2004, participó de un encuentro entre los amigos de Ronaldo y los de Zinedine Zidane; en julio de 2008, fue partícipe de un evento de caridad organizado por Clarence Seedorf en donde se apoyaba a la educación en África y se hacía tributo a Nelson Mandela, y en noviembre de ese año también jugó el “Partido Contra La Pobreza”, en el estadio La Rosaleda, en Málaga, España, ante 30.000 espectadores en el que también marcó un gol.




