CINE

"El Juego del Calamar": el debut como director del protagonista en Cannes

Lee Jung-Jae saltó a la fama con su actuación en la popular serie de Netflix pero decidió dar un nuevo paso. Más información, en la nota.

@fejlima

Las funciones de medianoche del Festival Internacional de Cine de Cannes, usualmente reservadas para cine de género, tienen un público, una dinámica y un aliento propios. Se relajan los protocolos, los vestidos largos son acompañados de zapatilla y ya ningún moño o corbata queda en su lugar. Todo es grito, algarabía, participación en el rito colectivo de compartir la festiva proyección de una película de acción, de terror o particularmente extrema.

Aún así, lo ocurrido en la madrugada de ayer excede los cánones habituales. Desde el inicio de la proyección la enorme y colmada sala del Grand Theatre Lumiere acompañó con particular algarabía a "Hunt" (título que podría traducirse como Cacería) la ópera prima del hasta ahora actor Lee Jung-Jae.

El actor, de 49 años, ha adquirido fama planetaria a raíz de su rol como Gi-hun en la súper exitosa serie "El juego del Calamar". Y la K-manía (que ha llevado al audiovisual pero también a la música y a la comida coreana a ocupar un lugar de preferencia en todo el mundo, en particular dentro del público joven) seguramente ha aportado para que, como sucedió cerca de las 2:30 de la madrugada el público aplaudiera largos minutos de pie al finalizar la proyección de esta sólida película de espionaje.

"El Juego del Calamar": el debut como director del protagonista en Cannes
"Hunt", el debut de Lee Jung-Jae como director.

Ambientada en el año 1980, tiempo de dictadura en Corea, la acción se centra en el accionar de los servicios de inteligencia y en la búsqueda de un “topo” o infiltrado que estaría brindado información clasificada al enemigo (Corea del Norte, como es de imaginar). La tensión es permanente y se percibe el trabajo de cuatro años en un guión que se sumerge en los aspectos más oscuros de los llamados “servicios de inteligencia”, que en el caso, pueden tener que ver con la persecución, la tortura y hasta el magnicidio. Mecanismo de relojería con una cuantas sorprendentes explosiones de violencia, el debut en la dirección de Lee Jung-Jae permite avizorar (también) una productiva carrera en ese campo. 

Fernando E. Juan Lima

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