La columna de Luis Ventura: Suar vs. Araceli
TE LO DIGO YO El periodista de espectáculos reflexionó sobre la feroz interna que vive la expareja tras el divorcio y la guerra por la productora. ¡Entrá a la nota y mirá!
@LuisVenturaSoy
El cine ya lo recreó en aquella premiada e inolvidable película que protagonizaron Meryl Streep y Dustin Hoffman y se llamó "Kramer vs. Kramer", en la que no se cuenta otra historia que la crisis de una pareja que parecía feliz y no lo estaba, y que un día decide separarse, llevando su planteo a la Justicia, para terminar en una guerra de emociones, desilusiones, agresiones, dolores, sentimientos y todo lo que encierra el amor convertido en desamor.
Una historia y un espejo en los que deben haberse reflejado millones de protagonistas a los que les pasó lo mismo y una narración que tranquilamente puede envolver lo que les toca vivir desde hace muchos años a Adrián Suar y a Araceli González, que finalmente decidieron ir más allá de la Justicia de Tribunales y arribaron a la Justicia de los Medios, para convertir en un verdadero escándalo lo que ya se conocía medianamente a través de las versiones, los rumores y murmuraciones televisivas.
El propio Suar fue quien decidió producir en su momento y actuar junto a Carla Peterson la versión teatral de "Kramer vs. Kramer" cuando a él mismo le estaba ocurriendo lo que le tocaba representar sobre el escenario del histórico Teatro Maipo.
Lo que se decía a manera de chascarrillos, ironías y mensajes cifrados y envenenados finalmente terminó en una denuncia concreta de Araceli González que en un tiempo original de pareja, en el que se recordó muy enamorada y ciega, le prestó a su novio 70.000 dólares para que produjese el piloto de lo que después terminó siendo un verdadero éxito televisivo y resultó "Poliladron". Allí, ella se adjudicó ser la socia durante 20 años de la productora Pol-ka que regentea Adrián Suar, cuando este recién hoy decide salir a contar la verdad con documentación y certificaciones judiciales que demuestran que aquella hipotética historia contada durante tanto tiempo por Araceli González, al menos eran chicanas para cobrar más dinero del acordado entre ellos, con abogados y personal certificador de que todo estaba bien acordado ante la ley.
Por eso, ante la mirada externa y desinteresada de quienes estamos fuera de la disputa, queda claro que Araceli firmó lo que firmó asistida por profesionales que le deben haber explicado lo que firmaba y ¡lo rubricó de puño y letra! Y por eso ya cobró y no poca plata por aquellos dólares que ella entregó. Entonces queda sonso salir a decir ahora que ella rubricó sin saber o confiando cuando había abogados y escribanos presentes que la acompañaron en su paso tan trascendente, y que trata de convencer hoy de que fue sin darse cuenta lo que hizo ayer.
No está bueno o al menos no es creíble que Araceli, después de callar 20 años de separación y reparto, elija los medios para tratar de lograr aquella justicia a la que recurrió y le significó aceptar con sus asesores incluidos los repartos de patrimonios y que hoy trate de imponer por la fuerza que ella no sabía lo que firmaba. Pero esta vez, Suar por primera vez decidió salir a hablar para hacer oir la otra campana y ahora la disputa, casi a nivel de guerra personal, tiene más ribetes de veracidad. Es muy fácil y liviano salir a denunciar y acusar sin recibir respuestas. Pero ahora la historia para Araceli ha cambiado porque aparecieron los documentos y eso es lo que vale ante la Justicia. Te lo digo yo.



