ENTREVISTAS

Dady Brieva, humorista sin pelos en la lengua: "Contesto con el riesgo de perder la mitad de la boletería"

EXCLUSIVO En plena temporada, el actor charló con DiarioShow.com sobre el teatro, los cambios de época y las dificultades que sufre por su militancia política. ¡Mirá!

@Antoravinale 

Hace más de 38 años que el público lo conoce y se ríe con él. Es un artista con todas las letras que se para arriba del escenario y le saca a la gente una sonrisa, como también unas buenas carcajadas. Ahora Dady Brieva regresó recargado para la temporada de verano con “Súper Dady (El Mago del Tiempo)" y recuerda, desde el humor, el pasado. 

Después de la separación de Midachi en 2010, siempre hice monólogos. Hice ‘Dady Man, Recuerdo de Barrio’, por siete años y recorrí todo el país dos veces. El segundo show es el 'Mago del Tiempo¡ que es este que estoy haciendo pero me agarró la pandemia y me rompió el cul…”, indicó con su estilo característico en diálogo con DiarioShow.com

Dady Brieva
Dady Brieva brilla en la temporada de verano con "Súper Dady"

El actor contó que se trata de una serie de monólogos sobre la época que no quedó registrada. Habla de historias de antes, de ventiladores cuando no había aire acondicionado, ni hielo ni agua potable, cuando todo era tierra, juegos y amores: “Estoy haciendo la costa, vengo de hacer Mar del Plata. En esta temporada estoy haciendo lo posible para andar, la gente viene al teatro y hay protocolos por la pandemia que funcionan bien. La gente ha elegido comer chupar y pasear por la playa. Y los teatros andan bien dos o tres por Mar del Plata y después los demás sobrevivimos. Si tenés poco costo como yo que estoy solo sin elenco andás bien y si tenés más, que tienen covid, la pasan mal”.

Brieva se dio la tercera dosis de la vacuna contra el coronavirus en la costa atlántica y se encuentra más tranquilo. “En realidad tenía para vacunarme en Capital, me había llegado la notificación pero ese mismo día a la noche tenía función y tenía miedo de sentirme mal, no podía suspender. Me vacuné por suerte, me dio un poco de fiebre pero ya estoy mejor”, admitió.

Dady Brieva
Dady Brieva se presenta en toda la costa con "Súper Dady El Mago del Tiempo".

¿Apelás a la nostalgia y a tus propias vivencias en “Súper Dady (El mago del tiempo)?
- Sí, son todas vivencias mías lógicamente, no es que digo ‘voy a apelar a la nostalgia’, sucede, cuando cuento cosas la gente recuerda y hay un viejo melancólico. No la busco, surge cuando hablás de los hijos, del paso del tiempo, de tu abuelo cuando estaba, tu papá. Hay una mirada melancólica pero la gente se re cag.. de risa.

Hablando del pasado, ¿creés que fue mejor que el presente? 
-Es muy amplio, pero te puedo hablar de mi pasado. Tuve una historia con bastante necesidades, como era la época, tampoco me victimizo estábamos todos en lo mismo. Pero éramos muy pero muy felices, no sé por qué pero nos reíamos mucho. Buscábamos con lo poco divertirnos y nos hacía agudizar la creatividad. Todos tenemos buenos recuerdos de esa época. Hubo una historia feliz, lo recuerdo bien, no diría que fue mejor pero fue pasado.

Más allá de tu éxito y trayectoria, ¿te seguís considerando aquel tipo de barrio?
-Sin duda que algo en mí debe haber cambiado pero creo que sigo siendo el tipo con la misma identidad, dignidad y mismos principios, creo que soy una remera vieja que no destiñe ni se ha achicado. Sigo teniendo los principios de siempre, estuve con Midachi en el Sheraton y hoy estoy en una cabaña en La Lucila con un ventilador, cómodo y trabajando. Sigo siendo el mismo, soy príncipe con los príncipes y turro con los reos. 

En el pasado se reían mucho y había otro humor que fue evolucionando, ¿cómo ves el contraste de las épocas?
-La gente se reía de otra cosa, comía otra cosa, veraneaba en otros lugares y se vestía distinto. No solo el humor cambió, cambió todo. Los tipos de antes que vivían en los pueblos y tenían campo venían con su señora gorda en el Falcon, sacaban primera fila en el Maipo para ver a las vedettes semi en bolas y cagarse de la risa con los tipos que les decían a las minas “qué lindo cu... y tetas” y la gente se cagab… de risa con eso. Hoy visto a la distancia podemos decir que estaba mal, pero en esa época la gente pagaba fortuna para reírse y ser de una categoría social que te distinguía. En ese sentido está bien que haya cambiado, yo no soy políticamente correcto ni digo cosas para quedar bien, pero creo que si la gente se ríe está bueno, si no se ríe saco el chiste. Nunca voy a hacer chistes para que la gente no se ría. Un chiste incorrecto si pinta lo sigo haciendo, ¿se entiende?

Dady Brieva
San Clemente, Santa Teresita, San Bernardo y Villa Gesell son algunos de los lugares en los que estará durante la temporada de verano.

¿El año que viene te jubilás?
-Me dan los años, cumplo 65 y tengo 34 años de aportes. El 5 de marzo me jubilo. Me tocó, es como los 18 años, si querés podés tener el carnet de conductor. No ni en ped… me voy de la actuación, soy un artista. Digo que me jubilo porque tengo una serie de aportes porque no solo fui actor, fui empleado público, vendedor de tienda y mil cosas más. Tengo una convicción con mi carrera, una familia, hijos chicos y estoy en carrera. Estoy para entrar a Colón y ponerme los cortos e ir a jugar siempre. No creo que me retire en la vida.

¿Pensaste alguna vez en irte del país?
-La verdad que no pero sigue abierto también. No me voy a ir del país, pero puedo terminar trabajando en Ushuaia o en Colombia. Lo que sí, no me gustaría irme, que es porque no me fui en la época de la dictadura, es presionado, u obligado a irme. Pero sino no tengo ningún problema.

¿Cómo te definís como actor?
-Soy un actor simpático, no se si soy uno bueno o malo pero trato de ser creíble, le pongo huevo. Creo que más que actor soy aventurero.

Dady Brieva, un actor políticamente incorrecto y sin pelos en la lengua

Al igual que la actuación, la política siempre lo acompañó en su vida. Si bien son dos caminos paralelos, Dady tuvo algunos “encontronazos” con el público por su mirada militante y muchas veces le jugó en contra. Lo cierto es que es un actor que no teme al qué dirán y se muestra firme de sus convicciones. 

“Soy militante desde los 16 años y seguí haciendo lo mismo, con mayor o menor entrega pero siempre igual. Me expreso políticamente si me preguntan pero si no no saco el tema, de ahí en más sí. No me hago el bolud… para no vender entradas, si me preguntás contesto, no busco hablar de más”, expresó convencido. 

Dady Brieva
Dady Brieva está próximo a cumplir 65 años y planea jubilarse.

No me hago el estúpido y contesto con el riesgo de perder la mitad de la boletería, pero tampoco estoy en este mundo para que toda la gente me quiera, esa aceptación que busca el público y en las redes sociales no la busco”, continuó el Brieva. Y remarcó: “Yo me expreso con respeto pero no me callo para que me vaya bien. Después las alternativas para que me vaya bien o no las impondrá el mercado”.

Dady Brieva
Dady Brieva, un actor sin pelos en la lengua.
Padre presente y marido pasional

Dady es padre de cuatro. De su primer matrimonio tuvo a Bruno de 31 años y Franco de 28. Después se divorció y volvió a encontrar el amor. Se enamoró perdidamente de Mariela "La Chipi" Anchipi y tuvo a Felipe de 11 años y a Rosario de 8.

Frente a eso ¿le aconsejaría a los más chicos que sigan su camino? “No aconsejo, no soy Papá Noel, no le doy consejo a nadie y que cada uno haga lo que tenga que hacer. El consejo después es un compromiso. Pero no me molestaría que mis hijos elijan cualquier país, estudiar, no estudiar, la opción sexual que quieran y el oficio que quieran”, declaró.

Con respecto a su vida amorosa con la bailarina, manifestó: Estuvimos muy mal en una época, tuvo un protagonismo muy fuerte y no estaba preparado para eso. Le hice torcer el brazo para que no siga protagonizando tapas de revista ni desnuda y por suerte me ganó la pulseada y reconocí que soy un pelotud… inseguro”. 

Les pasa a muchos de mi edad y me pasó a mí. Es la mujer de mi vida, estoy totalmente enamorado de esa mujer. Como son las fotos así nos sentimos, así es la vida real y así nos amamos. Ella me dice: ‘No lo digas mucho que nos tiran mala onda y cagamos’”, concluyó.

Por A.R.

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