Maggie Cullen, finalista de "La Voz Argentina", reveló qué secreto tomó de los jurados cuando terminó el reality: "Fue un empujón"
EXCLUSIVO. La cantante, una de las revelaciones del reality de Telefe, agota teatros en donde despliega su repertorio de folclore y cuenta a DiarioShow.com secretos de su audición. ¡Leé la nota!
@perez_daro
Maggie Cullen fue una de las revelaciones de "La Voz Argentina" en 2021, donde llegó a semifinales y los jurados la elogiaron desde su audición a ciegas donde se animó a cantar "Flor de lino" con su guitarra. Francisco Benitez resultó el ganador de esa edición tras vencer a Luz Gaggi, que acaba de firmar un contrato discográfico. Pero Maggie, dueña de una voz que parece no corresponderse con su edad ni procedencia (es nacida en la Ciudad de Buenos Aires), supo capitalizar la repercusión del reality y hoy es casi la única de su camada que hace shows en teatros, agotando y sumando funciones para un público que no para de crecer.
Cantando "Muchacha ojos de papel", hizo emocionar hasta las lágrimas a Abel Pintos, y por ello el cantautor la invitó a abrir varios shows en el Movistar Arena. En la actualidad se prepara para emocionar a mucha gente en sus próximos shows, los días 12 y 13 de agosto en el Teatro Margarita Xirgú de CABA. En charla con DiarioShow.com habla de su gran presente, sus miedos y sueños y dio detalles inesperados de su paso por el certamen de Telefe.
"Sacamos hace dos semanas un primer flyer en redes, casi todo lo hago por redes, y eso funciona bien, subo algo y la gente compra. Le fue bien a la función así que dije agreguemos otra función", dice con alegría y sorpresa, a menos de un año de aquella audición que le cambió la vida. "Es muy loco pensar dónde estoy parada hoy con respecto hace un año, me cambió el rumbo totalmente", admite que todavía le parece increíble su presente. Si bien el programa es un éxito, una pantalla grande, con mucha exposición para los artistas, no todos aprovechan ese momento.
A pesar de la sorpresa, Maggie analiza su situación: "Creo que son dos cosas. Claramente es el estilo que yo hago, que es folklore, que acá en Argentina siempre va a tener un lugar muy especial. Y una llegada también porque soy mujer, soy bastante chica, y no es común que haya jóvenes a los que les guste tanto el folklore, eso es como un pro".
Sin embargo, la cantante escuchó los consejos de los jueces y los puso en práctica: "Yo no frené. Terminó el programa y dije voy a tratar de aprovechar al máximo para que esto me sea útil en la carrera. Los jurados nos decían que tomemos ese momento como un empujón fuerte para sacar adelante nuestras carreras, que era algo de paso el programa. Y así lo tomé, buenísimo el programa pero ahí quedó, y decidí usarlo para poder hacer música que al fin y al cabo es lo que lo que a mí más me interesaba".
La recepción del público en un recital propio es algo incomparable para cualquier artista. Así lo vive Cullen: "El año pasado fue muy impresionante, después de todo el proceso, en diferido, estar haciéndolo y que la gente lo viera. Pero después, ir al teatro y ver las caras de la gente cuando cantás, que te digan 'gracias porque me ayudaste con tal cosa'. Por eso hago música".
"Vos haciendo arte, música, estás acompañando al otro. Lo que le toca al artista es exponerse en una canción, en una letra para que otro que lee, que escuche, se sienta un poco como acompañado o comprendido en eso, que le puede estar pasando. Ver la cara del otro recibiendo eso te dan más ganas de hacer música, así que es fundamental para mí el vivo", completa.
En la folclorista se destaca su voz muy madura, que refleja un montón de colores y paisajes de todo el país, a pesar de haber nacido hace 20 años en Capital Federal. De a poco, Maggie va entendiendo qué es lo que la gente recibe cuando ella canta: "Hugo, uno de los músicos del grupo Dos más uno, me dijo que al escucharme cantar sabía qué artistas me habían influenciado. Jorge Cafrune, María Elena Walsh, el Dúo Coplanacu".
Y reflexiona: "Uno va estudiando, entre comillas, porque lo que hacés es escuchar música. Pero las tomás para hacerlas propias. Yo no viví frente al río 80 años ni nada, yo soy de Capital. De hecho ese era un miedo que yo tenía. Por ser porteña, pensaba que me iban a decir 'qué hace esta', pero esa es la idea, que nos represente a todos, en las distintas realidades y que también sea unión. No por por no haber vivido todo eso no puedo compartir y y valorar tanto esa música, porque de hecho así lo es".
"Me encantaría poder dedicarme y dejar también un aporte al folklore. A nuestra música en verdad, la música criolla"
Mirando más a futuro qué es lo que quiere para su carrera, explica: "En el verano estuve cantando en algunos festivales y todo se fue armando un poco, armé un equipo de trabajo, también tengo músicos que me acompañan, y ahora que está todo más estable, puedo mirar un poco más a futuro y ver qué quiero. A mí me encantaría poder dedicarme y dejar también un aporte al folklore. A nuestra música en verdad, la música criolla. Si puedo con mi música y con lo que pueda aportar a eso, grabando discos, cantando en vivo, ya soy más que feliz".
Mientras prepara su primer disco solista de estudio, cuenta que ya grabó cosas para niños y como parte de otros proyectos. También hizo un disco con sus hermanas, Las Cullen, en su casa, con barbijo, durante la pandemia.
Las tres aman la música al igual que ella, pero no sienten recelo por el gran momento de Maggie. "Son buenas ellas. Entienden bien esto de las vocaciones y de que cada uno le toca hacer algo. Nosotras empezamos a cantar porque era nuestra forma de compartir, la música es algo que nos gusta a las 4 y a mis papás también, entonces nada, la idea es seguir compartiendo, así quizás alguna vez que podamos ir cantando en shows y demás, pero va por separado".
Durante la nota, la joven no suelta su guitarra. Aunque dice que solo sabe acompañarse y se siente cómoda cantando, confiesa: "Estoy aprendiendo a tocar, me encanta tocar la guitarra, así que estoy en camino para poder poder usar mejor el instrumento para también transmitir con ella". De allí surge en la charla cómo fueron sus primeros pasos en el reality: "Cuando audicioné antes de la del botón, había audicionado con la guitarra. Entré al zoom, si no, no hubiera hecho audición de nada porque no hubiera hecho esa fila larguísima, me hubiera dado fiaca, conociéndome".
"Iba a cantar 'Amarradito' y cambié por 'Flor de lino'. La toqué con la guitarra y como les gustó me propusieron hacerlo en la audición a ciegas. Si bien era más jugado. por varias cosas más nervios y todo, era también más propio", continúa la anécdota.
Sobre el show que se verá en el Xirgú, adelanta: "Lo que hago es música criolla, o sea, un mezcla de folclore, un poco así también de rock nacional. Quizás no lo más pesado. Voy a estar con Matías Martino que es un pianista tremendo, no sé qué hace tocando conmigo, pero la rompe toda y después el percusionista Ariel Sánchez también, que es parte Dos más uno, toca conmigo".
Al hablar, a Maggie se la nota tímida y humilde. Al subir al escenario, pareciera que otra persona, llena de experiencia, se apoderara de ella. Cullen sabe que el escenario es un lugar distinto a todos los otros, y ella entiende que hay un cambio grande cuando está sobre las tablas: "Hice muchos años comedia musical, donde subirte a un escenario es estar actuando. Eso me dio una formación quizás en ponerme los zapatos de otro, que es muy importante porque es lo que hoy me hace poder interpretar canciones, no habiendo vivido nada de lo que la canción dice".
Pero completa: "Hubo un cambio en 'La voz Argentina'. Yo no subía siendo alguien más, subía como Maggie, y creo que lo más lindo en un show es ver al artista, lo más auténtico que pueda. Ahí arriba, es mi versión más propia. Es loco, porque es un lugar donde estás muy expuesta y donde te están mirando mucho, pero me pasa eso arriba es donde estoy más suelta y sintiéndome más cómoda conmigo misma. Abajo, bueno, estoy en proceso".
D.P



