ENTREVISTAS

María Rosa Fugazot: "Quiero otro mundo, otro país para mis hijos y nietos"

EXCLUSIVO. Tras superar algunos problemas económicos, la querida actriz derrocha nuevamente simpatía y vitalidad sobre el escenario. Su mirada sobre la crispación social actual y una certeza: "La gente necesita divertirse". Charla con una grande, en DiarioShow.com.

@RFilighera

Hija de Roberto Fugazot y María Esther Gamas, figuras trascendentales en los años de oro del espectáculo argentino, María Rosa Fugazot, a los 80 años, es un claro ejemplo del estudio y la perseverancia en materia de actuación. Debutó en teatro a los 15, trabajando primero en comedia, y luego en varios géneros como el drama, la revista, los shows de concert y los musicales.

En consecuencia, su camino como actriz, cantante, vedette y bailarina la ungieron como una firme representante de la versatilidad arriba de un escenario. Su paso por ciclos y varios filmes de Alberto Olmedo y Jorge Porcel le posibilitaron, por otra parte, mostrarse como una gran comediante.  En charla con DiarioShow, la experimentada intérprete hablo de su carrera, su vida, la actualidad y los sueños. 

-Hace poco contaste tener ciertas dificultades económicas personales. ¿Cuál es tu situación?

-Es que estamos todos complicados. En tanto y en cuanto no nos dejen trabajar medianamente en paz, las dificultades nos van a abrumar. Uno trata de poner todo, más allá de ciertos desalientos eventuales. Por otra parte, yo no conozco otro sistema que aquel que nos permite seguir remándola.

-¿Estás viviendo en un inmueble cedido por una amiga?

-Sí, lo estoy arreglando de a poco y pagando todos los "muertos" que dejaron los inquilinos. Desde hace un tiempo a mi departamento se lo cedí a mi hijo René y la casaquinta, en tanto, pasó a ser propiedad de mi hijo mayor, Javier. Les hice la sucesión en vida, así ellos no pierden guita y tiempo en trámites cuando yo muera. Nos vamos arreglando de la mejor manera.

-Todo se hace cuesta arriba.

-Si no hay un camino en el que todos, absolutamente todos, podamos levantar lo que se encuentra caído, la situación se va a tornar peor y esto es lo que a mí me desespera. Yo, gracias a Dios, me mantengo bien de salud, tengo 80 años y me valgo por mí misma y siempre que pueda, voy a apoyar a mis hijos y a mis amigos. No es dramatizar sobre la problemática de uno en particular, sino es mostrar lo que le sucede a cualquier hijo de vecino.

"Yo, gracias a Dios, me mantengo bien de salud, tengo 80 años y me valgo por mí misma y siempre que pueda, voy a apoyar a mis hijos y a mis amigos"

-Lo que hacés por Javier y René es digno de valoración.

-Es que toda madre lucha por sus hijos. Me interesan ellos como así también mis nietos y quiero, en consecuencia, otro mundo, otro país para ellos. Que puedan tener educación y posibilidades. La gente normal que ama su familia, su vida, lucha por ellos para que puedan tener un generoso futuro. No es excepcional mi caso, hay mucha gente que lucha por toda su familia. Debemos dejar de discutir todo el tiempo y ver cómo salir. No importa hoy el análisis de quién cometió tal o cual error, lo importante es juntarnos y tirar del mismo carro.

María Rosa Fugazot: "Quiero otro mundo, otro país para mis hijos y nietos"
Una postal familiar, con su hijo René Bertrand, su nuera Belén y su nieta Sofía.

-¿Qué soñás para ellos?

-Me encantaria poder ver un camino abierto con muchas posibilidades para mis nietos. Y agradecer a Dios porque me dio dos hijos luchadores, forjados en el propio quehacer del trabajo cotidiano. Y esto es un triunfo maravilloso porque muchas veces uno lo intenta y no le sale. Estoy feliz de la vida que tengo y trato de conservarla. Me gusta abrirles las puertas para que ellos puedan avanzar tranquilos.

-¿Como definirías esta etapa de tu vida?

-Me hubiera gustado cumplir con mis obligaciones de la manera más amable posible. No obstante, es lo que nos tocó. Repará que yo nací en 1942 y  he transitado, en consecuencia, todas las crisis que vivió el país desde entonces hasta nuestros días. Siempre, desde lo personal, tuve una salida y un camino. Nunca bajé los brazos. Hoy le agradezco al universo que me encuentro bien y de pie. Me funciona la cabeza y me responde el cuerpo, más allá de los embates propios de mi edad. Camino derecha y puedo moverme, en definitiva. Y hay gente que no puede hacerlo.

María Rosa Fugazot: "Quiero otro mundo, otro país para mis hijos y nietos"
A sus esplendosos 80 años, la actriz hace reír y reflexionar. (Foto - Crónica: Pablo Villán)

-Seguís en plena actividad....

-Estoy, gracias al productor Aldo Funes que sigue apostando como nadie a la producción de grandes espectáculos, disfrutando de “Mi suegra o yo” con Alberto Martin, Adriana Brodsky, Kity Locane y Matias Santoianni en el escenario del remodelado teatro "La casona".

-La comedia sigue siendo uno de tus géneros predilectos.

-Por supuesto. Además, la gente necesita divertirse y, en este caso, se trata de un texto de Gabriel Almirón con dirección de Aldo Funes. Es una historia muy divertida, con cambio de situaciones y personajes disparatados.

-¿Cómo te influyeron a nivel profesional tus padres?

-Fueron más que vitales y necesarios. Mi vieja trabajó hasta donde pudo y mi viejo me ayudó a pensar sobre los códigos y los actos de la vida en la profesión. Él siempre me decía: "Acordate que llegaste a este mundo desnuda y te vas desnuda. Cuando tengas platas viví de la mejor manera posible y ayudá a quien puedas. Y cuando no tengas, cortá un tomate al medio y viví, también, de la mejor manera posible". Fue una familia muy especial, estoy agradecida a cada instante de la vida. Y también poder estar de pie, disfrutar de buena salud y sortear todos los inconvenientes que se nos presentan.

-¿Y Dringue Farias y Carlos Castro, "Castrito"?

-Fueron inolvidables, dos grandes amigos. Han sido como dos tíos para mí. No solamente jugaban conmigo, sino que eran portadores de una particular ternura. Castrito me llevaba, por otra parte, al cine y después veníamos cantando, por la calle, lo que habíamos visto. Han formado parte de recuerdos imborrables de mi infancia y les estaré, por siempre, muy agradecida.

María Rosa Fugazot: "Quiero otro mundo, otro país para mis hijos y nietos"
También vivió la época dorada de la picaresca, con los grandes del humor.

-¿Qué recordás de tu época junto a Alberto Olmedo?

-El Negro se convirtió en un gran amigo. Tuve la posibilidad de compartir muchas horas con Alberto y la pasábamos muy bien en todo sentido. Se trató de una relación de amistad hermosa, venía a comer a casa y, cada vez, que me encuentro con algunos de sus hijos es como una manera de volver a estar con el Negro. Un tipo entrañable por doquier.

-Siempre te gustó, por otra parte, la diversidad en materia laboral.

-Sin lugar a dudas. Me gusta probarme y, por otra parte, abrirse a distintas posibilidades enriquece mi estructura profesional. La recordada Juanita Patiño me distinguió con varios premios "Atrevidas" porque decía que, desde lo artístico, yo hacía honor a esa actitud arriba de un escenario  Me gusta mi trabajo, a veces salió con mayor o menor fortuna, pero, siempre, con mucho amor y respeto.

-¿Te costó, en alguna oportunidad, desprenderte de algún personaje en particular?

-No, para nada. Mis grandes maestros me enseñaron a dejar el trabajo en el propio teatro. Fijate qué paradoja, a veces, cuando uno no está pasando por un buen momento, prefiere continuar con el personaje en cuestión (risas). Es algo aleatorio, un artista tiene que saber vivir con la realidad y vivir como pueda con decisión y convicciones.

 

Con “Mi suegra o yo” en el Teatro La Casona

 

Cuesta creer la edad de María Rosa cuando sale al escenario del teatro La Casona y se saca chispas con Alberto Martín. En la comedia “Mi suegra o yo”, dirigida y producida por Aldo Funes, la actriz interpreta a una suegra que tras su fachada de mujer fría y dura, esconde un corazón con miedo a la soledad.

El espectáculo cuenta la historia de una familia de clase media argentina, con todos los pormenores que eso implica con una dueña de casa y un hijo, ya casado, que tuvo que volver con su esposa a vivir a la casa de su madre. Y es aquí donde la historia comienza a complicarse, transitando escenas de ternura y situaciones de humor.

María Rosa Fugazot: "Quiero otro mundo, otro país para mis hijos y nietos"
Con Alberto Martin se sacan chispas en el escenario. (Foto - Crónica : Pablo Villán)

Las diferencias que anidan entre la camada de intérpretes históricos y las actuales fue observada por Fugazot en estos términos. "Lo fundamental es que hoy en día el artista tiene generosas posibilidades de instruirse y adquirir la mayor cantidad de conocimientos posible. Esto es muy importante para su camino artístico. Todo lo que uno pueda incorporar en su bagaje profesional es decisivo y te va enriquecer, no solamente en el oficio, sino, también, como persona. A la gente joven les digo, humildemente, que traten de aprender y abrir su cabeza hacia todo tipo de posibilidades. El conocimiento nos podrá hacer más fácil todo y comprender mejor una profesión que no cesa nunca en desafíos. Y, por otra parte, es aplicable para cualquier tipo de actividad. La alternativa de aprender tiene que ver con la voluntad de alguien en poder incluir cosas para potenciar el trabajo que uno haga".

-¿Cómo observas el cuadro de situación de la ficción nacional?

-Complejo, pero se están haciendo cosas dentro de lo que se puede. Las producciones tienen un costo elevado en cada una de sus áreas. Los intentos están y los esfuerzos se dan cita en el terreno actoral como asimismo en lo técnico. Hay que seguir peleando, no bajar los brazos, y meterle hacia adelante para ver si podemos recuperar esa maravillosa televisión que supimos realizar en tiempos no tan lejanos. Hay que aportar mucho trabajo y, de alguna forma, tenemos que seguir con este objetivo.

R.F

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