Álvaro Navia: "Siempre quise ser artista, ya de chiquito me disfrazaba y actuaba"
RECUERDOS QUE NO VOY BORRAR. El actor y humorista habló sobre su infancia en Uruguay y sus primeros años en Argentina en la nueva sección de DiarioShow.com. ¡Leé la nota!
San José de Mayo, ciudad uruguaya ubicada a casi 100 kilómetros de Montevideo. La década del ‘60 está llegando a su fin y un pequeño gurrumino de tres años pasa horas tocando la guitarra con su amigo Javier. Son tiempos también de los primeros disfraces en la vivienda de la calle Larrañaga con sus abuelos maternos y sus amigos como testigos de sus primeras creaciones.
Años además, al igual que los siguientes, de picados futboleros interminables en un campito en el que se defendía el honor del barrio cada vez que venía un equipo ajeno. “Mi primer recuerdo de la infancia está asociado a la casa de mis abuelos. Mi madre era maestra rural, por lo cual nosotros nos fuimos con mi hermano Fernando a vivir con ellos de chicos. Fue mi casa y ellos, con mi mamá, mis viejos”, cuenta Álvaro Navia a DiarioShow.com
El hoy actor y humorista que comparte sus jornadas laborales entre su país natal y Argentina fue en su momento un niño inquieto que esperaba ansioso por los Reyes Magos y disfrutaba salir a la calle cuando llovía para volver “pasado por agua”. “Cuando sos un niño, claramente los problemas son otros”, reflexiona.
“Jugaba a la pelota todo el día. En el barrio éramos muchos chicos y andábamos siempre en la calle. Primero era fútbol entre nosotros o con pibes de otras zonas y después, ya de tardecita, hacíamos shows para los amigos y armábamos bandas de música”, relata quien actualmente forma parte de los ciclos televisivos “La Peluquería de Don Mateo” y “Polémica en el bar” en su país natal y de la obra de teatro “No hay plata, pero hay humor” en el teatro Multiescena de la porteña avenida Corrientes.
A la hora de enumerar sus juguetes preferidos, Álvaro, quien aquí se hizo conocido por el papel de Waldo en el “Videomatch” de Marcelo Tinelli y luego forjó una larga carrera en tevé, teatro y cine, no duda: “Un casco de Batman y una pelota”. “Pero no guardo ninguno de mis juguetes porque cuando me mudé a Argentina en 1996 solo me traje unos libros, dos jeans y dos remeras”, completa.
“Siempre quise ser actor. Desde chiquito me disfrazaba y actuaba para mis abuelos y amigos. Quería ser como Luis Sandrini o los uruguayos de ‘Telecataplum’. Mis ídolos eran Pipo Mancera, Ricardo Espalter y Minguito”, expresa.
Aunque cada tanto pasa por la casa de sus abuelos, el recuerdo de su infancia se volvió presente hace unos años a partir de la creación de un grupo de chat de WhatsApp con sus amigos de aquellos años: “No nos vemos seguido, es verdad, pero nos mantiene comunicados”.
Para el cierre, y a la hora de marcar las diferencias entre los chicos de antes y los de ahora, Álvaro es contundente: “En esa época no teníamos el acoso cibernético que existe hoy. Nuestros ídolos eran Gaby, Fofó y Miliki y en Uruguay también teníamos a Cacho de la Cruz, que era Cacho Bochinche. Ahora los ídolos de los chicos son Emilia Mernes, Tini...”.
Las 5M
Messi: un fenómeno.
Maradona: ídolo.
Milei: una sorpresa.
Mirtha: la reina.
Mi mamá: una gran luchadora.
Por N.K.



