Entrevistas

Anamá Ferreira: "De chica quería ser grande, cruzar la montaña e ir a una ciudad más grande"

RECUERDOS QUE NO VOY A BORRAR. “Nosotros no éramos millonarios, pero recibí una enseñanza de excelencia, que es lo mismo que hice con mi hija Taína”, cuenta a DiarioShow.com la actriz, conductora, modelo y empresaria brasileña que llegó a Argentina en 1976 y no se fue más. 

Anamá Ferreira es única. De hecho, forma parte del selecto grupo de personas famosas en las que no es necesario decir su apellido para saber de quién se está hablando. Modelo, conductora, actriz, panelista o empresaria, según los años, a lo largo de su vida laboral hizo de todo un poco y dejó su sello característico en cada una de esas actividades.

Pero antes de ser una de las mujeres más reconocidas del ambiente artístico argentino, esta brasilera que llegó a Buenos Aires en 1976 era una chica a la que le gustaba pasar sus días en las calles de Santana, el pequeño pueblo del estado de Minas Gerais en el que nació fruto de la relación entre un papá que tenía olerías, el sitio donde hacen los ladrillos, y una mamá ama de casa a quien le gustaba mucho todo lo relacionado con el mundo de la moda.

"Teníamos una banda de amigos hermosa. Íbamos por todos lados juntos. Trepábamos los árboles, comíamos mango y hacíamos de todo. Fue una época muy divertida. Después, cuando tenía seis o siete años, me mudé a Campo Belo, una ciudad muy grande que está a tres horas de Belo Horizonte. Mis amigos de toda la vida están ahí", cuenta Anamá a DiarioShow.com.

Luego, quien actualmente forma parte de los ciclos televisivos "Gossip" y "Tarde de brujas" y en breve comenzará a conducir un programa de modas en Caras TV continúa: "Fui primero a un colegio de monjas y después a uno protestante. Nosotros no éramos millonarios, pero recibí una enseñanza de excelencia, que es lo mismo que hice con mi hija Taína, quien hablá cuatro idiomas y tuvo una formación de primer nivel. Seguí el ejemplo que me dio mi mamá porque la educación es lo que nos va a salvar".

 

 Anamá empezó su carrera como modelo y después se diversificó a otros rubros relacionados.
 Anamá empezó su carrera como modelo y después se diversificó a otros rubros relacionados.

El primer vínculo de esa pequeña niña brasilera con Argentina, el país en el que transcurrió la mayor parte de su vida, fue a través del juego, más específicamente a partir del uso lúdico que ella y sus amigos le daban a los cajones de manzanas de Río Negro una vez que la fruta cumplía con su función alimenticia y la madera pasaba a ser el chásis de esos autitos con rulemanes que usaban para tirarse desde una calle muy empinada.

"Aunque la pasé muy bien en mi infancia y me divertí un montón, no tengo situaciones que añoro porque cada época tiene sus cosas buenas y sus cosas malas. Me gusta este momento que vivo ahora. De chica quería ser grande, cruzar la montaña e ir a una ciudad más grande", explica quien suele regresar a sus pagos para visitar a sus amigos de la infancia e incluso invitó a varios de ellos al reciente casamiento de su hija con el empresario Georgie Neuss.

El largo viaje de Santana a Buenos Aires tiene un mojón en la capital carioca, ciudad en la que comenzó su largo camino en el mundo de la moda. "Me fui a estudiar, pero terminé saliendo la que mejor caminaba y la más elegante en el concurso Miss Río de Janeiro. Después gané un certamen llamado Miss Café de Brasil. Todo lo que sigue es historia conocida", relata a modo de cierre quien formó parte de "Mesa de noticias", "360, todo para ver" o "Movete", por ejemplo.

LAS 5M

Messi: es el jugador más correcto que conozco. Es un ídolo, los chicos lo aman. Es el campeón. 

Maradona: soy maradoniana. A Maradona lo conocí, lo viví y me encantaba como futbolista.

Milei: me gusta. Esperemos que nos saque del pozo en que nos habían dejado y que sigamos yendo para adelante. Quiero que a Argentina le vaya bien y que le vaya bien a todos los argentinos porque vivo acá y pago mis impuestos acá. Quiero que Argentina mejore porque estábamos bastante mal. 

Mirtha: una diosa y una ídola total. En mi casa la amamos.

Mi mamá: todo. Me dio una educación de excelencia. 

Esta nota habla de: