ENTREVISTAS

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"

EXCLUSIVO. Disfruta de regresar al ruedo haciendo cine, teatro y una miniserie, luego de un delicado momento de salud. En diálogo con DiarioShow.com, recordó a Rodolfo Bebán: "Lamento profundamente que haya partido. Espero que descanse ya".

@RicardoFilighera

Una de las particularidades que mejor reseña la generosa trayectoria de Claudia Lapacó es, sin lugar a dudas, la distinción que expuso desde sus promisorios comienzos como actriz y, sobre todo, en calidad de cantante y bailarina por aquellos tiempos.

Sin embargo, su consagración sobrevolaría muchos años más tarde, en oportunidad de ser redescubierta por la crítica como aquella intérprete de enorme presencia en un escenario y cuyo abordaje de los grandes clásicos de la dramaturgia universal, le valió, nada más ni nada menos, haber sido galardonada con premios por doquier.

Como una bella epopeya surgida de la pluma de Virginia Woolf, el recorrido existencial de la actriz adquirió, a través del tiempo, ribetes de particular encanto y desafío. Vivió, en primer término, en el barrio de Caballito, donde aprendió patinaje y natación, y donde conoció a su gran amiga Sara Grimberg.

Luego, en 1948, se trasladó junto a su familia a Morón, estudiando en el colegio Ward de Villa Sarmiento. Al cursar quinto año, tomó clases de teatro con la emblemática profesora de actuación Heddy Crilla y, en 1961, siendo ya actriz profesional, obtuvo una beca para estudiar en París, en el Centro de Arte Dramático, volviendo al país en 1963.

En charla con DiarioShow.com Claudia contó que luego del ACV que sufrió en noviembre de 2020, está con agenda completa: acaba de finalizar su participación en la miniserie "El buen retiro", junto a Betiana Blum, Mirtha Busnelli, María Leal, Luciano Castro y Raúl Rizzo, en tanto espera el estreno del filme "Los justos", de Martín Piñeiro, compartiendo labores protagónicas con Arturo Puig y Claudio Rissi. A su vez, en días, participará del elenco de la obra "Hedda Gabbler", de Henrik Ibsen, por Radio Nacional, del emblemático ciclo "Las dos carátulas".

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"
Espera el estreno de la película "Los justos".

-¿Te preocupó aquel episodio? 

-Se trató de un ACV que felizmente no me dejó ningún tipo de secuela y por el que estuve durante quince días internada.

-¿Cómo pasó?

-Sucedió en el garaje del edificio donde vivo. Yo venía de manejar 70 kilómetros de la casa de mi hijo mayor, al que había ayudado en una mudanza, circunstancia que, como todos saben, genera un desgaste y estrés. En el momento de estacionar, me desvanecí parcialmente y ahí se dio cuenta el encargado, quien inmediatamente avisó al Same y me trasladaron. En definitiva, ya pasó todo, con final feliz y ahora volví a disfrutar, con paso cauto pero firme, de mi profesión.

-Contanos sobre tu vocación. ¿Te surgió siendo muy pequeña?

-Yo ya fui profesional a los 18 años y, en realidad, nunca lamenté haber elegido esta actividad. Por otra parte, tengo que agradecer a mis padres la comprensión que pusieron en todas mis decisiones. Mi papá solo me decía que me destacara en función no del éxito, sino en cuanto a la responsabilidad y la toma de compromiso en el trabajo. Por otra parte, el haberme formado en el ámbito del concert me posibilitó un dominio muy potente del oficio. Sobre todo, porque ahí se tenía al público bien cerca. El café concert, en consecuencia, me enseñó muchísimo y el primer espectáculo que hice en este recorrido fue junto a Antonio Gasalla y Carlos Perciavalle; se llamaba "Nosotros tres". A nivel ejemplo, en el local de La Fusa, teníamos al ladito al público porque no había escenario. Los miedos siempre están, pero cuando uno está preparado no existe escollo.

-¿El temprano viaje a Francia se presentó como algo revelador?

-Se trató de una experiencia enorme. Viajé a Paris, sola, en 1961, a través de una beca y estudié, durante ocho meses, en el Centro de Arte dramático. Allí aprobé un examen y pude ingresar. Luego, hice una apuesta muy fuerte y me quedé alrededor de un año y medio más. El aprendizaje fue movilizador, hasta tuve la posibilidad de bailar folclore con la compañía de Ángel Elizondo.

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"
Siempre supo que quería trabajar como artista y se formó para ello. (Foto Crónica: Fernando Pérez Ré)

-¿Cómo fue vivir sola en una sociedad distinta?

-Fue maravilloso tener esa experiencia y siempre estaré muy agradecida. En un principio viví en un hotel y, luego, me trasladé a una pensión para estudiantes y pude alquilar un cuarto. Después, compartí una habitación que ocupaba otra estudiante, de quien me hice amiga. Fueron años venturosos.

-¿Aquello te brindó un bagaje artístico importante?

-Sin duda. La experiencia artística que pude cosechar fue potente ya que participé como extra en diferentes espectáculos del teatro francés. Asistí también como espectadora a los ciclos que se organizaban del denominado "teatro de las naciones", oportunidad en la que puede apreciar la dramaturgia y a los elencos de todo el mundo. Fue fantástico, en todos los terrenos.

-En los últimos 20 años tuviste reconocimiento obras como "Viaje de un largo día hacia la noche" o "Filomena Marturano". ¿Te sorprendió esto?

-He tenido roles extraordinarios. En la primera etapa de mi trayectoria no tuve ningún premio y, posteriormente, me los dieron prácticamente todos. O sea que tomé conciencia que me han dado un tiempo para poder mejorar y progresar. Es probable que como al principio estaba más vinculada a la modalidad teatral de cantar y bailar, muchos pensaron que la actuación podría no ser mi pasión. Y nada más alejado de la realidad. Ya en ese tiempo estaba preparada para abordar todo tipo de roles, también los dramáticos. Sin embargo, como era muy joven, llegaron a pensar que no me encontraba preparada. Y no me quejo para nada ya que tuve la suerte y el tiempo necesario de pasar luego por todos los géneros y roles.

-¿Saber actuar, cantar y bailar al mismo tiempo es imprescindible?

-Yo siempre lo dije; un actor debe tener dominio de todas esas áreas y saber, en consecuencia, trabajar todo el cuerpo. Por otra parte, el canto es fundamental para no quedarte disfónico y poder llegar con la voz hasta las últimas filas. El cuerpo debe tener mucho movimiento y emitir la voz con capacidad y entrega, es otro puntal decisivo en la profesión.

 

Las huellas del amor

Hace días falleció Rodolfo Bebán, a los 84 años. Lapacó fue su primera esposa; se conocieron trabajando en "El amor tiene cara de mujer" y se casaron, a principios de los años 60. Juntos tuvieron dos hijos, Rodrigo y Diego y vivieron seis años juntos.

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"
Con Rodolfo Bebán tuvo a sus dos hijos.

-¿Cómo podés reseñar tu vivencia con él?

-A Rodolfo lo admiraba profundamente y me encantaba lo que hacía. Me casé con el cuándo estaba empezando la profesión, es decir que no era la gran figura en que se convirtió, luego. Siempre tenía el sueño de trabajar con él, sin embargo, no hicimos mucho trabajo en común. Para mí fue maravilloso que varios años después de nuestro matrimonio se diera hacer una obra que se llamó "Filosofía de vida", con él y Alfredo Alcón. Lamento profundamente que haya partido, pero él ya no estaba bien. Espero que descanse ya, siempre tendré un buen recuerdo de él.

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"
Hace unos años, interpretó "Filosofía de vida" con Alcón y Bebán.

 

-¿Y de Velasco Ferrero, que nos podés decir?

-A mí encantaba también hacer café concert con él. Velasco era muy divertido y escribía, además, sus propios guiones de manera brillante. Hicimos muchas cosas juntos. Con Velasco conviví más, fueron 10 años juntos. A ambos los he amado mucho. Con los dos, por otra parte, tuve separaciones de un minuto a otro. En consecuencia, no supe nunca de ese desgaste que ocasiona cuando se toma conciencia que el amor se va. Fueron separaciones terminantes y nada me quita, por otra parte, de estar muy contenta de haber transitado parte de mi vida con estos dos hombres.

-Sin embargo, cuando el amor se lesiona, ¿se puede restaurar?

-Nunca pensé que me iba a separar. En el caso de Bebán me enteré de cosas que no se podían permitir. En el caso de Velasco, puntualmente, fue él quien se enamoró de otra persona y, de un momento a otro, me dijo que se iba. Armó sus valijas y se fue. Y me parece bien que lo hiciera con total franqueza, más allá que tal situación me generó que llorara mucho. Pero, bueno, esto es parte del amor.

Claudia Lapacó: "Siempre di todo, no me arrepiento de nada en el amor"
Con Sergio Velasco Ferrero estuvo diez años.

-¿Cómo observás las relaciones de pareja hoy en día? Se habla de amor libre y parejas abiertas.

-Mirá, realmente ni quiero averiguar (risas). No sé cómo será ahora. Yo fui muy feliz con los dos hombres que tuve. A mí nunca se me hubiera ocurrido estar con otro hombre en el momento en que me encontraba con uno. Siempre dedicaba todo mi amor a ese hombre con quien estaba. Hay gente que, probablemente, no es tan así. Son otras mentalidades. Yo estuve muy enamorada de los dos el tiempo que hemos estado juntos. Entonces, como tuve interrupciones tan abruptas, no viví esa etapa, reitero, tan angustiante y dolorosa que es el desgaste de una relación y que no te interesa más y en que estás buscando otra persona. Eso yo no lo hubiera podido hacer. Uno está contenta y feliz hasta que se termina y es el fin de una relación. Lo viví de esa manera y no me arrepiento.

R.F

Esta nota habla de: