Christian Petersen y el silencio familiar: el motivo del hermetismo extremo durante una semana tras su accidente
La familia del reconocido chef decidió priorizar su privacidad y la atención médica en un momento crítico, imponiendo un silencio total que se mantuvo por más de siete días. No te pierdas la información completa.
Christian Petersen permanece en terapia intensiva, sedado y con un cuadro crítico, luego de descompensarse durante una expedición al volcán Lanín. Mientras los partes médicos detallan la grave falla multiorgánica que enfrenta, y circulan datos importantes sobre sus últimos días antes de su internación, una pregunta quedó en el aire: ¿Por qué su familia guardó un silencio total y un hermetismo absoluto durante más de una semana, sin informar a la prensa ni al público sobre la gravedad de su estado? La respuesta revela una decisión deliberada en medio de la emergencia.
Todo ocurrió el viernes 12 de diciembre. Durante el ascenso al volcán, el guía de la expedición notó que el chef no estaba en condiciones físicas para continuar. La situación se volvió tan seria que se activó un operativo de rescate con guardaparques. Petersen fue bajado de la montaña, sedado y trasladado primero al hospital de Junín de los Andes. Allí, los médicos diagnosticaron una fibrilación auricular peligrosa y un brote. Lo derivaron de urgencia al Hospital Dr. Ramón Carrillo en San Martín de los Andes, donde ingresó a terapia intensiva con el diagnóstico principal: una falla multiorgánica que mantuvo su pronóstico en reservado desde el primer instante.
La noticia recién estalló en los medios nacionales la mañana del jueves 18, casi una semana después. “Nos enteramos ahora porque un trabajador del hospital nos dio el dato. A partir de ahí, hicimos las averiguaciones correspondientes y nos tomó casi 12 horas confirmarlo”, contó Fernando Ciuffolotti del periódico Realidad Sanmartinense. Solo ante la filtración y la ola de rumores, el Ministerio de Salud de Neuquén y el hospital emitieron un comunicado oficial confirmando la internación.
El parte médico fue claro: “El paciente ingresó a la Unidad de Terapia Intensiva... Su estado actual es reservado, encontrándose con un cuadro de falla multiorgánica que requiere atención médica especializada continua”. En el texto, solicitaron respeto y privacidad para el paciente y su familia. Este silencio inicial no fue casual. Según confirmó Analía Franchín en “A la Barbarossa” (Telefe), fue una “decisión consensuada entre la familia de Petersen y el equipo médico” para resguardar su intimidad en un momento de máxima vulnerabilidad.
En paralelo a esta lucha, se conoce más sobre el chef en sus días previos. Petersen atravesaba un momento de plenitud personal tras casarse en abril con Sofía Zelaschi, con quien soñaba una luna de miel recorriendo el sur argentino. Días antes del accidente, compartió en redes un mensaje de amor para ella citando al poeta Tagore. En lo profesional, buscaba un mayor equilibrio, delegando tareas y planificando nuevos proyectos como un restaurante en un club de tenis y especiales para “elGourmet”.
Este hermetismo, entonces, no fue desinformación, sino un cerco de protección. La familia, con su esposa Sofía al frente, priorizó la calma y la atención médica continua sobre la exposición pública, eligiendo comunicar solo cuando la filtración los obligó. Una decisión íntima en medio de la tormenta, que ahora permite entender la dimensión humana detrás de la emergencia médica. Conocé todos los detalles del operativo de rescate y el parte médico oficial.



