FARÁNDULA

Escándalo en el Debate de "Gran Hermano 2025": Sol Pérez se habría amotinado en su camarín tras pelear con Marina Calabró

En las últimas horas, el reality que conduce Santiago del Moro en Telefe tendría una grave crisis, pero fuera de la casa, con dos de las panelistas del programa que analiza a los participantes y su juego. ¡Leé la nota!

"Gran Hermano 2025" parece haber encontrado su camino hacia el éxito, después de enfrentar algunos problemas de rating que la producción no pudo ignorar. Sin embargo, el verdadero motor detrás de esta recuperación ha sido el escándalo, que ha estado presente tanto dentro de la casa como fuera de ella. En un ambiente donde la búsqueda de cifras alentadoras puede generar tensiones, el último episodio del reality de Telefe que conduce Santiago del Moro generó discordia que tuvo como protagonistas a Sol Pérez y Marina Calabró. Este conflicto culminó de manera inesperada, dejando a Pérez, quien está esperando un bebé, "amotinada" en su camarín.

El Debate de "Gran Hermano 2025" se vio envuelto en un curioso conflicto relacionado con la distribución de los asientos en el set. Sol Pérez y Marina Calabró fueron las más afectadas por esta situación, y la tensión se hizo palpable cuando Pérez decidió retirarse a su camarín en medio de la controversia. Al parecer, la silla más deseada es la que se encuentra más cercana a Santiago Del Moro, el conductor del programa, lo que ha generado un ambiente de competencia no tan saludable entre los panelistas. A medida que el programa avanza, las posiciones se han vuelto cada vez más codiciadas, lo que ha permitido que surjan roces entre las participantes.

 

La situación se intensificó cuando se reveló que, aunque la periodista Laura Ubfal había tenido la costumbre de ocupar el asiento de cabecera, ante su ausencia el viernes, esta vez fue Calabró quien se sentó en ese lugar privilegiado. Según se menciona, Calabró tiene un acuerdo contractual que le asegura estar en primera fila, lo que provocó que Pérez se sintiera desplazada. 

La tensión se tornó evidente cuando Marina llegó al set y expresó su descontento por la ubicación asignada, sugiriendo que debía hacerse un cambio que implicaba mover a Guercio o a Pérez de su lugar. La situación no solo se volvió incómoda, sino que también hizo que la atmósfera del programa se volviera más tensa.

Pérez, en un intento de aclarar la situación, comentó que hasta el año pasado, los asientos eran rotativos y no había motivo para pelear por un lugar. Sin embargo, manifestó su tristeza por el conflicto, mencionando que le habían solicitado que se moviera para complacer a otra persona. A pesar de que no le molestaba cambiarse de lugar, la situación la incomodó. 

Por su parte, Calabró minimizó la disputa, tildándola de "pavadas" y negando haber solicitado estar en la primera fila. La periodista explicó que su queja era simplemente porque la disposición no era la que habían acordado, defendiendo que nunca intentaría hacer que una compañera se levantara de su lugar. Así, el cruce de declaraciones deja al descubierto el complejo entramado de relaciones que se vive en el mundo de la televisión y la farándula, donde cada detalle cuenta y cada lugar tiene su peso.

 

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