Graciela Alfano culpa a Susana Giménez por una enfermedad que sufre: "Bajó mi sistema inmunológico..."
La modelo y actriz revela cómo el estrés de su conflicto con la diva desencadenó un brote de herpes zóster en su rostro. Un relato crudo sobre el costo físico de las peleas mediáticas.
Graciela Alfano atraviesa un momento de gran impacto en su salud. La artista revela que sufre un brote de herpes zóster en el rostro, una condición que conecta directamente con el desgaste emocional que le provoca su conflicto público. La vedette, enemistada con Susana Giménez desde hace tiempo, asegura que el estrés de la exposición mediática y las críticas bajaron sus defensas, manifestándose en este virus que ya padeció antes. Alfano no duda en vincular su estado físico con la polémica del tapado que mantiene con la diva.
Graciela Alfano habló sobre el impacto que tuvo en su salud un conflicto mediático con Susana Giménez. La diva de 72 años relató cómo un episodio de herpes zóster en el rostro, que afectó sus nervios faciales, auditivos y oculares, se convirtió en un reflejo de un desgaste emocional profundo causado por la exposición y las críticas en los medios. "Las palabras lastiman. Esto bajó mi sistema inmunológico", aseguró.
El cruce tiene antecedentes de sobra. En el último tiempo, ambas protagonizaron peleas explosivas en los programas de chimentos y, en esta ocasión, el detonante fue la insistencia periodística por la premiación de la diva. Alfano recordó incluso cuando Susana la acusó de hacer “brujerías”, un comentario que marcó un quiebre en su vínculo. Así, lo que parecía una consulta inocente terminó en un verdadero escándalo mediático.
Fiel a su estilo, Grace Alfano fue categórica al referirse al premio que recibió la rubia platinada y no se guardó nada: “Nunca me interesó Susana Giménez, menos ahora que me insultó. No lo promuevo”, lanzó sin titubear. Pero lo más fuerte llegó después, cuando reflotó y reafirmo un recordado comentario polémico: “Cuando le dije ‘vieja de mierd…’ se lo merecía. Aunque fue un exabrupto. Me insultó de la nada y me minimizó de la nada”.
Por todo el conflicto vivido, Alfano explicó que el impacto no fue solo físico, sino también personal y familiar. Recordó cómo la atención pública y las burlas afectaron a sus nietas: "Para mucha gente puede haber sido gracioso, pero a mí me dolió, a mis nietas les dolió, les valió una burla en el colegio". El testimonio de Alfano terminó con un mensaje contundente: no hay espacio para reconciliaciones. "Con Susana no quedó nada pendiente, no me importa y no me importará jamás", concluyó.
El caso de Alfano expone cómo los conflictos del espectáculo trascienden la pantalla y se corporizan. La vedette demuestra que las heridas de las batallas mediáticas no son solo simbólicas: el cuerpo paga el precio del desgaste emocional. Su testimonio funciona como una advertencia sobre los efectos concretos que tiene la exposición pública en la salud, y dibuja un final sin vuelta atrás para una de las enemistades más famosas de la televisión argentina.



