FARÁNDULA

La opinión de Luis Ventura: la "jueza de dios" atacó a periodistas

TE LO DICE ÉL. Julieta Makintach en llamas enfureció, chocó su auto y amenazó mientras evitaba a la prensa tras quedar envuelta en un escándalo por el juicio por la muerte de Diego Maradona.

@LuisVenturaSoy

Nadie puede negar que la causa penal que dirimía en Tribunales de San Isidro las razones que provocaron la muerte del máximo ídolo del fútbol Diego Armando Maradona aglutinó una multitud de medios de todo el planeta. Más de 500 acreditados llegaron de todo el mundo y ese mismo Juzgado Oral que la magistrada Julieta Makintach supo capturar al margen de lo legal, se convirtió en el centro de todas las atenciones. 

Y así desfilaron hijos, hermanos, ex parejas del "diez", médicos, abogados, enfermeros y todos los personajes que logró reunir una figura magnética como fue y es Maradona. Toda esa fauna de personajes mezclados con cronistas, camarógrafos, fotógrafos, editores y paparazzi constituyeron un cóctel explosivo en el que siempre se buscaron noticias, primicias, exclusivas, escándalos, imágenes e informes que les dieran coberturas de amplios despliegues. 

En ese contexto, la jueza suspendida hizo su propio negocio habilitando a productores y camarógrafos contratados por empresas televisivas y cinematográficas en no menos de 5 millones de pesos para contar cómo funcionaba la Justicia Argentina en un caso rutilante como la muerte de una estrella popular como Maradona. Para hacer esto, la doctora Makintach no fue autorizada ni consultó si podía acreditar a esos profesionales de la pantalla y la comunicación para mostrar sus osados escotes y minifaldas. Pero llamó la atención que mientras censura los ingresos periodísticos a la sala de audiencias, por otro lado permitió que sus ocasionales aliados tuvieran rienda suelta para trabajar sin límites en todas sus grabaciones y filmaciones.

Conocida y explotada la maniobra de la "Ex Jueza de Dios", la doctora Makintach se acuarteló para resistir en el Tribunal Orla como presidenta pero sucumbió ante la Ley, las presiones mediáticas, los acusados, los denunciantes y tuvo que aceptar la recusación presentada, se hizo permeable a una suspensión de funciones por 3 meses, y se convirtió la presa inevitable del periodismo que quiso sus declaraciones y sus movimientos. 

Julieta Makintach estaba al frente del juicio por la muerte de Diego Maradona. (Imagen ilustrativa).
Julieta Makintach estaba al frente del juicio por la muerte de Diego Maradona. (Imagen ilustrativa).

Hasta que una mañana, la doctora Makintach llegaba a su domicilio familiar, en su camioneta y al bajar se encuentro con un equipo de cronista y cámara que la sacó de su eje. Con declaraciones agresivas, amenazantes la jueza advirtió denuncias, pago de roturas porque sus mala pericia para manejar su vehículo la llevó a chocar a otro auto con las consecuencias y roturas del caso. 

Quedó claro que Makintach no quiso poner la cara ni su palabra ante la exigencia de los medios, y una vez más demostró su poca cintura para actuar en caso que su profesión como magistrada le demanda. Leopoldo Luque le arrebató un micrófono a un cronista que le preguntaba con respecto a su otrora paciente Diego Maradona. Dos cachetazos rabiosos de personajes que deberían haberse prestado a clarificar sus difíciles lugares ante la opinión pública y eligieron la profugación y la corrida huidiza para evitar preguntas y sobre todo respuestas. Te lo digo yo.

L.V. 

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