"Survivor": el equipo Norte sufrió una intoxicación masiva por comer una planta venenosa
A días de la unificación en el programa de Telefe que conduce Marley, los jugadores rojos pasaron su noche más larga gracias a un error gastronómico. ¡Mirá!
Los días avanzan lento en “Survivor: Expedición Robinson”, donde los jugadores de los equipos Norte y Sur se acercan poco a poco al temido proceso de unificación. Después de sobrevivir otra semana sin tener que atender el concejo tribal, el campamento rojo vivió su noche más larga debido a una intoxicación masiva.
“El estómago está bien por ahora, lo que sí me quedó un sabor amargo en la garganta que no me lo puedo sacar”, confesó Inés la mañana siguiente a la cena que dejó a más de un participante en su equipo con graves problemas intestinales.
Malena tenía una sospecha sobre el motivo detrás de los repentinos vómitos: “Vomité porque encontramos unas cebollas que no eran cebollas. Nada, nos pusimos felices, al fin le vamos a poder poner algo al arroz porque nosotros comemos arroz sin sal, sin nada, arroz blanco”, se justificó la jugadora.
Fue Marley quien confirmó su teoría para la audiencia: “La falta de la experiencia y el hambre hicieron que confundieran cebollas con la raíz de una planta venenosa”. En las primeras horas de la noche, Malena se encargó de compartir la noticia. “No eran cebollas, sabías”, le contó la joven a Agustín M.
“¿Qué eran?”, preguntó su compañero, con miedo. “Eran las semillas de una planta. ¿Entendés? Ni siquiera era comestible”, le explicó su amiga, frustrada. En su confesionario, Agustín explicó la difícil situación que viven los jugadores de “Survivor”: “Con el hambre uno come cosas que a lo mejor en su vida diaria no comería. Un mango que está más negro que verde te lo comés igual, la famosa frase, cuando hay hambre no hay pan duro”.
A pesar del hambre, hay cosas que los jugadores del Norte sin duda no volverán a comer. “Decime si no es una cebolla, tiene las capas, la plantita, las raíces, el color...”, se quejó Malena, con la planta en la mano, antes de revolearla hacia el mar con rencor.



